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11 julio 2021

Domingo del Mar

Hoy, 11 de julio, Domingo del Mar en que todos rezamos por los marinos y los pescadores y les agradecemos su esforzado trabajo, el Papa Francisco nos recuerda la necesidad de cuidar los ecosistemas marinos, progresivamente degradados a causa de la contaminación producida por nuestras actividades y nos advierte sobre el peligro que suponen los microplásticos que entran en la cadena alimenticia. 

Ampliar la información sobre las palabras del Papa

¿Cómo llega el plástico a los océanos y qué sucede entonces? (Greenpeace)


14 junio 2021

Defender la Amazonia

El 2 de febrero de 2020 el Papa Francisco hizo pública la Exhortación Apostólica Sinodal Querida Amazonia. En ella expresó los cuatro grandes sueños que aquella región le inspira:

Sueño con una Amazonia que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los últimos, donde su voz sea escuchada y su dignidad sea promovida.

Sueño con una Amazonia que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la belleza humana.

Sueño con una Amazonia que custodie celosamente la abrumadora hermosura natural que la engalana, la vida desbordante que llena sus ríos y sus selvas.

Sueño con comunidades cristianas capaces de regalar a la Iglesia nuevos rostros con rasgos amazónicos. (Querida Amazonia, 7)

Pero estos sueños se ven amenazados por la deforestación y por la contaminación causadas por una explotación atenta tan solo al logro de rápidos beneficios económicos e indiferente ante las consecuencias sociales y ambientales que su consecución acarrea.

Hoy les proponemos la lectura de dos artículos. En el primero de ellos, el meteorólogo brasileño Carlos Nobre nos advierte de que la deforestación de la Amazonia está cerca del punto de no retorno, aquel en que la sustitución de la selva por la sabana se habrá convertido en un fenómeno irreversible, lo que tendrá gravísimas repercusiones sobre todo el planeta. En el otro los padres agustinos Manolo Berjón y Miguel Ángel Cadenas nos muestran los efectos de los muy frecuentes derrames de petróleo sobre las comunidades kukama, con especial atención a la manera en que afectan a las mujeres.

Carlos Nobre: Estamos muy cerca del punto de inflexión en la Amazonia

Manolo Berjón y Miguel Ángel Cadenas: Mujeres kukama: efectos de la actividad petrolera en su salud emocional

09 junio 2021

Beatificación de sor Aguchita

El 22 de mayo, el Papa Francisco aprobó la beatificación de la religiosa peruana María Agustina Rivas, conocida como sor Aguchita, asesinada por un comando de Sendero Luminoso el 27 de septiembre de 1990 en el pueblo de La Florida, departamento de Junín. Contaba setenta años de una vida dedicada al servicio de los más necesitados.

Para conocer más detalles sobre ella pueden consultar en el enlace que les facilitamos, la biografía publicada por el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica.

Biografía de sor Aguchita



04 junio 2021

Decenio para la Restauración de los Ecosistemas

Mañana, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, se inicia el Decenio de la ONU para la Restauración de los Ecosistemas, con el que se pretende que se asuman compromisos decenales para la conservación de "nuestra casa común". Con este motivo, el Papa Francisco ha enviado un mensaje a Inger Andersen, Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y a Qu Dongyu, Director General de la FAO. En  él nos advierte de la urgente necesidad de adoptar medidas para recuperar el daño que le hacemos a la naturaleza; también nos recuerda que "restaurar la naturaleza que hemos dañado significa, ante todo, restaurarnos a nosotros mismos", y concluye pidiéndonos, al dar la bienvenida a este Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, que "seamos compasivos, creativos y audaces".

Mensaje del Papa (inglés)

Resumen del mensaje (español)

27 abril 2021

El Papa Francisco sobre migrantes y refugiados

En estos tiempos en que raro es el día en que no nos estremece alguna noticia sobre la muerte y los padecimientos de tantos seres humanos que desesperadamente buscan escapar de la miseria y de la guerra, en que vemos como en las redes sociales e incluso en los medios de comunicación se difunden mensajes de rechazo y odio hacia los inmigrantes, es muy oportuno que recordemos el mensaje del Papa Francisco en la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2019.


22 abril 2021

Día de la Tierra

Hoy celebramos el Día de la Tierra, una conmemoración que busca concienciar a las organizaciones, los gobiernos y la sociedad civil de la necesidad de preservar nuestro planeta, actualmente amenazado por una concepción del desarrollo que trata a la naturaleza como una fuente de recursos que pueden ser explotados sin medida y se desentiende de las graves consecuencias ambientales y sociales que sus acciones provocan: deforestación, cambio climático, contaminación, invasión de las tierras de los pobladores originarios, destrucción de sus comunidades, etc.; olvidando que la riqueza así obtenida beneficia a unos pocos a costa del sufrimiento de muchos, y sin preguntarnos qué mundo legaremos a nuestros descendientes. Imre Kertész, premio Nobel de Literatura, superviviente del Holocausto y del estalinismo, observó con tristeza en una conferencia pronunciada en 1995 que los seres humanos hemos perdido el asombro ante la creación y con él el respeto, la devoción, la alegría y el amor por la vida. Sus palabras venían motivadas por el horror de que durante décadas se hubiera practicado la eliminación sistemática de seres humanos, sin que eso impidiera que a su lado transcurriera la vida normal y cotidiana, y la mayoría siguiera ocupándose de sus problemas particulares, acostumbrada al miedo y aceptando esa situación con resignación, indiferencia e incluso aburrimiento ("Ensayo de Hamburgo", Un instante de silencio en el paredón, Barcelona, Herder, 2002, p. 41).

Pero no podemos resignarnos. Es urgente que recuperemos ese asombro que Kertész lamentaba que hubiera desaparecido quizá para siempre, y de nuevo miremos emocionados a la naturaleza, sintamos el vértigo de nuestra improbable existencia y asumamos nuestra responsabilidad ante los demás y el mundo. Nos lo debemos a nosotros mismos, a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Oración cristiana con la creación (Papa Francisco, incluida en Laudato si)

Te alabamos, Padre, con todas tus criaturas,
que salieron de tu mano poderosa.
Son tuyas, 
y están llenas de tu presencia y de tu ternura.
Alabado seas.
 
Hijo de Dios, Jesús,
por ti fueron creadas todas las cosas.
Te formaste en el seno materno de María,
te hiciste parte de esta tierra,
y miraste este mundo con ojos humanos.
Hoy estás vivo en cada criatura
con tu gloria de resucitado.
Alabado seas.
 
Espíritu Santo, que con tu luz 
orientas este mundo hacia el amor del Padre
y acompañas el gemido de la creación,
tú vives también en nuestros corazones 
para impulsarnos al bien.
Alabado seas.
 
Señor Uno y Trino, 
comunidad preciosa de amor infinito,
enséñanos a contemplarte
en la belleza del universo,
donde todo nos habla de ti.
Despierta nuestra alabanza y nuestra gratitud
por cada ser que has creado. 
Danos la gracia de sentirnos íntimamente unidos
con todo lo que existe.
 
Dios de amor, 
muéstranos nuestro lugar en este mundo 
como instrumentos de tu cariño 
por todos los seres de esta tierra, 
porque ninguno de ellos está olvidado ante ti.
Ilumina a los dueños del poder y del dinero
para que se guarden del pecado de la indiferencia,
amen el bien común, promuevan a los débiles,
y cuiden este mundo que habitamos.
Los pobres y la tierra están clamando: 
Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, 
para proteger toda vida,
para preparar un futuro mejor,
para que venga tu Reino
de justicia, de paz, de amor y de hermosura.
Alabado seas.
Amén.



07 abril 2021

Derechos fundamentales iguales para todos

El Papa Francisco en su intención de oración para el mes de abril nos recuerda que los derechos humanos fundamentales han de ser iguales para todos y nos pide que recemos por quienes arriesgan la vida por defenderlos:

26 marzo 2021

VII centenario de la muerte de Dante

Ayer, 25 de marzo, se inició el año de conmemoración del VII centenario de la muerte de Dante Alighieri, una de las figuras cumbres de la literatura universal, autor del gran poema la Divina Comedia, una obra que, en palabras de san Pablo VI citadas por el Papa Francisco, "No solo se propone ser poéticamente bella y moralmente buena, sino capaz de cambiar radicalmente al hombre y llevarlo del desorden a la sabiduría, del pecado a la santidad, de la miseria a la felicidad, de la contemplación aterrador del infierno a la contemplación beatífica del paraíso". (Candor lucis aeternae, carta apostólica del Santo Padre Francisco).

Dante había nacido en Florencia hacia el 29 de mayo de 1265 (no se conoce la fecha con exactitud) y falleció en Rávena, donde se había visto obligado a exiliarse, el 14 de septiembre de 1321. Italia, divida en pequeños principados y comunas, era entonces el escenario de violentos enfrentamientos entre los gibelinos, partidarios de la supremacía del poder imperial, representado por el Sacro Imperio Romano Germánico, y los güelfos, defensores de la superioridad del Papado. Fue a estos últimos a los que se unió Dante, quien desarrolló una intensa actividad política y llegó a ocupar puestos destacados en el gobierno, hasta que la división de su partido en dos facciones, llamadas de blancos y negros, y la victoria de esta última, hizo que, como muchos otros blancos, tuviera que abandonar la ciudad. Si bien la pasión política marcó su destino, fue su amor por Beatriz Portinari, un amor totalmente platónico, pues posiblemente apenas llegaron a intercambiar unas pocas palabras, lo que influyó de manera decisiva no solo en el desarrollo de la literatura italiana, sino, en general, de la cultura europea.

En la Divina Comedia, el poeta visita el Infierno y el Purgatorio conducido por Virgilio, y, por último el Paraíso de la mano de Beatriz. Es, pues, la historia de un viaje en el que, como  señala el Papa Francisco, la contemplación de tantos personajes, unos condenados y otros salvados, hace ver que el destino eterno de cada uno depende de sus elecciones, es decir, de su libertad. Una libertad que, sin embargo, no es un fin en sí misma, sino una condición para alcanzar el Cielo, la plena felicidad. Y allí, en la última visión, Dante en la Trinidad encuentra el Rostro de Cristo. El misterio de la Encarnación, nos dice Francisco, "es el verdadero centro inspirador y el núcleo esencial de todo el poema".

Carta Apostólica Candor Lucis  Aeternae del Santo Padre  Francisco en el VII centenario de la muerte de Dante Alighieri


Dante y Beatriz a orillas del Leteo (Cristóbal Rojas, 1889)


09 marzo 2021

El Papa en Irak

El reciente viaje del Papa Francisco a Irak constituye un gesto de apoyo a una comunidad cristiana víctima del fanatismo y necesitada de consuelo, que precisa, en fin, saber que no esta sola. Al visitarla, el Santo Padre la coloca ante nuestros ojos y hace que nuestra atención, a menudo distraída con preocupaciones que se nos antojan más inmediatas, se fije en su sufrimiento. Un sufrimiento que, no lo olvidemos, no es privativo de los cristianos, sino que se extiende a todos aquellos que, sean cuales fueren sus creencias, han visto sus vidas marcadas por la intolerancia y por la guerra. A todos ellos debemos recordarlos en nuestras oraciones.

El encuentro con el ayatolá Alí al-Sistani en Ur de los Caldeos, la patria de Abraham, el antepasado común de judíos, cristianos y musulmanes, nos muestra además que las diferencias interreligiosas pueden y deben afrontarse mediante el diálogo. Frente a esquemas simplistas basados en estereotipos caricaturescos, debemos reconocer la riqueza y diversidad del otro y aproximarnos a él sin las anteojeras de nuestros prejuicios. En unos momentos en que en nuestros países occidentales se alzan cada día con mayor fuerza voces que claman contra los inmigrantes, en especial contra los de religión musulmana, tildándolos de manera colectiva y sumaria de violentos y delincuentes, la imagen del Francisco y al-Sistani conversando sentados uno junto al otro, es de por sí un llamamiento a la paz y a la mutua comprensión. Al contemplarla debemos recordar que el rechazo del otro no es una planta exótica propia de otras culturas y religiones, sino que también florece entre nosotros y que ha teñido de sangre nuestra historia. Roguemos al Señor por que el odio no endurezca nuestros corazones.

18 febrero 2021

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma

Queridos hermanos y hermanas:

Cuando Jesús anuncia a sus discípulos su pasión, muerte y resurrección, para cumplir con la voluntad del Padre, les revela el sentido profundo de su misión y los exhorta a asociarse a ella, para la salvación del mundo.

Recorriendo el camino cuaresmal, que nos conducirá a las celebraciones pascuales, recordemos a Aquel que «se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y una muerte de cruz» (Flp 2,8). En este tiempo de conversión renovemos nuestra fe, saciemos nuestra sed con el “agua viva” de la esperanza y recibamos con el corazón abierto el amor de Dios que nos convierte en hermanos y hermanas en Cristo. En la noche de Pascua renovaremos las promesas de nuestro Bautismo, para renacer como hombres y mujeres nuevos, gracias a la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, el itinerario de la Cuaresma, al igual que todo el camino cristiano, ya está bajo la luz de la Resurrección, que anima los sentimientos, las actitudes y las decisiones de quien desea seguir a Cristo.

El ayuno, la oración y la limosna, tal como los presenta Jesús en su predicación (cf. Mt 6,1-18), son las condiciones y la expresión de nuestra conversión. La vía de la pobreza y de la privación (el ayuno), la mirada y los gestos de amor hacia el hombre herido (la limosna) y el diálogo filial con el Padre (la oración) nos permiten encarnar una fe sincera, una esperanza viva y una caridad operante.

Leer el mensaje completo

22 diciembre 2020

Feliz Navidad

 

Mensaje del Papa Francisco sobre la Navidad

El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. Eres también la luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, la alegría y la generosidad. La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. Eres también los Reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien. El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo.

Una muy feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad

Papa Francisco


La Parroquia de Nuestra Señora
de la Consolación
y la Comunidad Agustiniana de
Móstoles

les desean

Feliz Navidad


09 octubre 2020

Oración al Creador

Reproducimos la primera de las dos oraciones con que el papa Francisco concluye la encíclica Fratelli tutti:

Señor y Padre de la humanidad
que creaste a todos los seres humanos con la misma dignidad,
infunde en nuestros corazones un espíritu fraternal.
Inspíranos un sueño de reencuentro, de diálogo, de justicia y de paz.
Impúlsanos a crear sociedades más sanas
y un mundo más digno,
sin hambre, sin pobreza, sin violencia, sin guerras.

Que nuestro corazón se abra
a todos los pueblos y naciones de la tierra,
para reconocer el bien y la belleza
que sembraste en cada uno,
para estrechar lazos de unidad, de proyectos comunes,
de esperanzas compartidas. Amén.

04 octubre 2020

Fratelli tutti

Ayer, 3 de octubre, el papa Francisco firmó en Asís su tercera encíclica. Titulada Fratelli tutti (Hermanos todos), se trata de una carta de carácter profundamente social, inspirada desde su mismo título en san Francisco de Asís, a quien el papa se refiere como el santo "del amor fraterno, de la sencillez y de la alegría", que invita a un "amor más allá de las barreras de la geografía y del espacio". Bajo esta inspiración, Francisco desarrolla una reflexión sobre los problemas de un mundo dominado por el egoísmo, en el que el afán de ganancias a corto plazo hace olvidar el bien común y en el que los débiles sufren el desempleo, el racismo, la pobreza y la explotación sexual. Frente a este desolador panorama, nos recuerda que estamos hechos para el amor y nos invita a reconocer a Cristo en el rostro de los excluidos.

30 septiembre 2020

Audiencia general del Papa Francisco

En la audiencia general de hoy, 30 de septiembre, el Papa Francisco nos ha recordado que la sociedad antes de la pandemia ya estaba enferma de injusticia y desigualdad, entregada a un modelo de desarrollo atento a la rentabilidad a corto plazo e indiferente ante los problemas sociales y ambientales que aquel pueda generar; y nos ha exhortado a "diseñar sistemas de organización social en los que se premie la participación, el cuidado y la generosidad, en vez de la indiferencia, la explotación y los intereses particulares".

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25 septiembre 2020

Resonancia: Una lectura sobre un punto de Querida Amazonia

Sueño con una Amazonia que luche por los derechos de los más pobres, de los pueblos originarios, de los últimos, donde su voz sea escuchada y su dignidad sea promovida.
Sueño con una Amazonia que preserve esa riqueza cultural que la destaca, donde brilla de modos tan diversos la vida humana.
Sueño con una Amazonia que custodie celosamente la abrumadora hermosura natural que la engalana, la vida desbordante que llena sus ríos y sus selvas.
Sueño con comunidades cristianas capaces de entregarse y de encarnarse en la Amazonia, hasta el punto de regalar a la Iglesia nuevos rostros con rasgos amazónicos. (Papa Francisco, Querida Amazonia, 7)


En este artículo, cuya lectura recomendamos, los padres Manolo Berjón y Miguel Ángel Cadenas de la parroquia de la Inmaculada (Iquitos) reflexionan, tomando como punto de partida un análisis de Hartmut Rosa, sobre las implicaciones del concepto de resonancia, utilizado por el papa Francisco en la Exhortación Apostólica Querida Amazonia. 

Facilitamos los enlaces a los textos a que se hace referencia en el artículo:


16 mayo 2016

Oración del Papa Francisco para el Jubileo de la Misericordia

Señor Jesucristo,tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él. Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación.
Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero; a la adúltera y a la Magdalena de buscar la felicidad solamente en una creatura; hizo llorar a Pedro luego de la traición, y aseguró el Paraíso al ladrón arrepentido. Haz que cada uno de nosotros escuche como propia la palabra que dijiste a la samaritana: ¡Si conocieras el don de Dios!
Tú eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perdón y la misericordia: haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de Ti, su Señor, resucitado y glorioso.
Tú has querido que también tus ministros fueran revestidos de debilidad para que sientan sincera compasión por los que se encuentran en la ignorancia o en el error: haz que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.
Manda tu Espíritu y conságranos a todos con su unción para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de gracia del Señor y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, llevar la Buena Nueva a los pobres proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos y restituir la vista a los ciegos.
Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la Misericordia, a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

Amén.







03 abril 2016

Seamos mensajeros de la divina misericordia

Papa Francisco

«Queridos hermanos y hermanas, buenas tardes. Compartimos con alegría y agradecimiento este momento de oración que nos introduce en el Domingo de la Misericordia, muy deseado por san Juan Pablo II para hacer realidad una petición de santa Faustina.
 Los testimonios que han sido presentados —por los que damos gracias— y las lecturas que hemos escuchado abren espacios de luz y de esperanza para entrar en el gran océano de la misericordia de Dios. ¿Cuántos son los rostros de la misericordia, con los que él viene a nuestro encuentro?
Son verdaderamente muchos; es imposible describirlos todos, porque la misericordia de Dios es un crescendo continuo. Dios no se cansa nunca de manifestarla y nosotros no deberíamos acostumbrarnos nunca a recibirla, buscarla y desearla. Siempre es algo nuevo que provoca estupor y maravilla al ver la gran fantasía creadora de Dios, cuando sale a nuestro encuentro con su amor.
Dios se ha revelado, manifestando muchas veces su nombre, y este nombre es “misericordioso” (cf. Ez 34,6). Así como la naturaleza de Dios es grande e infinita, del mismo modo es grande e infinita su misericordia, hasta el punto que parece una tarea difícil poder describirla en todos sus aspectos.
Recorriendo las páginas de la Sagrada Escritura, encontramos que la misericordia es sobre todo cercanía de Dios a su pueblo. Una cercanía que se manifiesta principalmente como ayuda y protección.
Es la cercanía de un padre y de una madre que se refleja en una bella imagen del profeta Oseas: «Con lazos humanos los atraje, con vínculos de amor. Fui para ellos como quien alza un niño hasta sus mejillas. Me incliné hacia él para darle de comer» (11,4).
Es muy expresiva esta imagen: Dios toma a cada uno de nosotros y nos alza hasta sus mejillas. Cuánta ternura contiene y cuánto amor manifiesta. He pensado en esta palabra del Profeta cuando he visto el logo del Jubileo. Jesús no sólo lleva sobre sus espaldas a la humanidad, sino que además pega su mejilla a la de Adán, hasta el punto que los dos rostros parecen fundirse en uno.
No tenemos un Dios que no sepa comprender y compadecerse de nuestras debilidades (cf. Hb 4, 15). Al contrario, precisamente en virtud de su misericordia, Dios se ha hecho uno de nosotros: «El Hijo de Dios con su encarnación, se ha unido, en cierto modo, con cada hombre.
Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejantes a nosotros, excepto en el pecado» (Gaudium et spes, 22).
Por lo tanto, en Jesús no sólo podemos tocar la misericordia del Padre, sino que somos impulsados a convertirnos nosotros mismos en instrumentos de su misericordia. Puede ser fácil hablar de misericordia, mientras que es más difícil llegar a ser testigos de esa misericordia en lo concreto. Este es un camino que dura toda la vida y no debe detenerse. Jesús nos dijo que debemos ser “misericordiosos como el Padre” (cf. Lc 6,36).
¡Cuántos rostros, entonces, tiene la misericordia de Dios! Ésta se nos muestra como cercanía y ternura, pero en virtud de ello también como compasión y comunicación, como consolación y perdón. Quién más la recibe, más está llamado a ofrecerla, a comunicarla; no se puede tener escondida ni retenida sólo para sí mismo.
Es algo que quema el corazón y lo estimula a amar, porque reconoce el rostro de Jesucristo sobre todo en quien está más lejos, débil, solo, confundido y marginado. La misericordia sale a buscar la oveja perdida, y cuando la encuentra manifiesta una alegría contagiosa. La misericordia sabe mirar a los ojos de cada persona; cada una es preciosa para ella, porque cada una es única.
Queridos hermanos y hermanas, la misericordia nunca puede dejarnos tranquilos. Es el amor de Cristo que nos “inquieta” hasta que no hayamos alcanzado el objetivo; que nos empuja a abrazar y estrechar a nosotros, a involucrar, a quienes tienen necesidad de misericordia para permitir que todos sean reconciliados con el Padre (cf. 2 Co 5,14-20).
No debemos tener miedo, es un amor que nos alcanza y envuelve hasta el punto de ir más allá de nosotros mismos, para darnos la posibilidad de reconocer su rostro en los hermanos. Dejémonos guiar dócilmente por este amor y llegaremos a ser misericordiosos como el Padre.
Hemos escuchado el Evangelio: Tomás era un terco, no había creído y encontró la fe cuando tocó las llagas del Señor. Una fe que no es capaz de ponerse en las llagas del Señor no es fe. Una fe que no es capaz de ser misericordiosa, como son signo de misericordia las llagas del Señor, no es fe, es idea, es ideología.
Nuestra fe está encarnada en un Dios que se hizo carne, que se hizo pecado, que fue llagado por nosotros.
Pero si nosotros queremos creer verdaderamente y tener la fe, tenemos que acercarnos y tocar esa llaga, acariciar esa llaga. Y también agachar la cabeza y dejar que los otros acaricien nuestras llagas.
Entonces que sea el Espíritu Santo quien guíe nuestros pasos: Él es el amor, Él es la misericordia que se comunica a nuestros corazones. No pongamos obstáculos a su acción vivificante, sino sigámoslo dócilmente por los caminos que nos indica.
Permanezcamos con el corazón abierto, para que el Espíritu pueda transformarlo; y así, perdonados y reconciliados, entrados en las llagas del Señor seamos testigos de la alegría que brota del haber encontrado al Señor Resucitado, vivo entre nosotros».