Por su interés enlazamos a una entrevista publicada por el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica. En ella Ribelino Ricopa, miembro del pueblo kukama y animador cristiano en la parroquia de Santa Rita de Casia, señala la necesidad de que la Iglesia, como afirmó el papa Francisco, comunique el Evangelio "con categorías propias de la cultura en que es enunciado" (Querida Amazonia, 68).
07 noviembre 2025
09 octubre 2025
Cumbre Amazónica del Agua
15 junio 2025
Perú: la Iglesia en defensa de los ríos de la Amazonía
Miguel Ángel Cadenas Cardo OSA, obispo del vicariato apostólico de Iquitos, recurre al concepto de "zona de sacrificio" para caracterizar la situación del departamento de Loreto, aunque cabe añadir que ese concepto es aplicable a gran parte de la Amazonia. Se trata de territorios en los que, con el pretexto del desarrollo económico, se realizan actividades extractivas e industriales que sacrifican el bienestar de comunidades enteras, que ven sometidas a la degradación, a menudo irreversible, del medio natural, lo que tiene un efecto directo sobre su salud, debido a la generación de residuos tóxicos y a la pérdida de sus modos de vida; todo ello en nombre de un supuesto progreso cuyos beneficios nunca los alcanzan. Los daños, sin embargo, son enormes y no solo afectan a la zona de sacrificio. Aunque suceda lejos y nosotros creamos beneficiarnos de una producción de hidrocarburos y otras materias primas, o de la extensión de la ganadería, y aunque prefiramos no ver el inmenso sufrimiento que su obtención acarrea, la destrucción de la selva amazónica, y de los restantes bosques tropicales, repercute también sobre nosotros y compromete gravemente el futuro de nuestros hijos. El planeta es "nuestra casa común" y nada de lo que en él ocurre nos es ajeno.
«El departamento de Loreto es una gran “zona de sacrificio”», subraya Cadenas Cardo, quien confirma que las poblaciones indígenas están amenazadas por las actividades mineras y que algunas de ellas están contaminadas por metales pesados, mientras que «no se benefician en absoluto del rendimiento económico de estas actividades». La Iglesia, según el prelado, «debe hacer una reflexión teológica sobre este concepto de "zona de sacrificio"». Pero el avance de los megaproyectos económicos es muy fuerte y la presencia de la Iglesia en estos territorios es escasa: “Se trata de iglesias jóvenes, con poco clero, para un territorio enorme; sólo el vicariato de Iquitos ocupa 100.000 kilómetros cuadrados”.
21 febrero 2025
Los agustinos en la Amazonía (y 2)
Víctor Lozano Roldán OSA, director de la Biblioteca Amazónica de Iquitos
El hermano Víctor Lozano concluye su artículo sobre la presencia de la Orden de San Agustín en la Amazonía con una mirada al tiempo actual.
Pero la pregunta sigue en pie: ¿Qué han hecho los agustinos
en la selva del Perú? A los 125 años de aquel 1º de marzo, nadie podrá
desvincular la historia del Vicariato de Iquitos del elemento religioso
aportado por los agustinos y por la Iglesia aquí creada, unas veces de forma
armónica y otras conflictiva, pero casi siempre en profunda simbiosis con esta
tierra y esta gente. Imposible enumerar siquiera en los escasos minutos que me
quedan, las gestas de religiosos, religiosas y laicos, regadas casi siempre con
sangre, sudor y lágrimas. No se pretenden aplausos ni se buscan medallas,
porque bien sabemos que también hubo errores, deficiencias y deslealtades, por
no haber sido fieles al hombre amazónico y al espacio específico que habita
-también al evangelio- pero, aunque algunos guarden anécdotas negativas,
cualquiera puede ver que es mucho más lo positivo. La historia recogida y
publicada habla de más de 150 agustinos que aquí dejaron toda o parte de sus
vidas, sin olvidar, por supuesto, a las congregaciones religiosas y a los
sacerdotes diocesanos que, desde 1920, se han ido incorporando hasta la
actualidad y que han tomado el remo junto a nosotros.
Con una población que fue en aumento, los agustinos fueron
creando desde el rudo trabajo y la precariedad, junto a congregaciones
religiosas y laicos, toda una red de instituciones eclesiales. Aun sabiendo que
dejaré fuera muchos esfuerzos y realidades, solo mencionaré las más
significativas: 24 parroquias con sus correspondientes locales y comunidades
cristianas, hoy atendidas por 22 párrocos, además del Seminario Amazónico y el
Diaconado Permanente, actualmente en etapa de formación. Infinidad de capillas
ribereñas con sus animadores y comunidades. Junto a la plaza de armas, se alza
el Centro de Pastoral con sus oficinas de Catequesis, Derechos Humanos, ODEC,
Vicaria del agua y el EVAP, entre otras. Proyectos sociales como la célebre
Cooperativa de Fátima, Cáritas Iquitos, Asesoría legal, Hogar de menores, Hogar
de la Niña, el Huambrillo y, recientemente, las plantas de oxígeno durante la
pandemia Covid. En educación, los Colegios S. Agustín y N. Sra. de Loreto de
Nauta, más cinco Colegios parroquiales, siete Centros educativos ocupacionales,
un laureado internado en Intuto y un CEBA en Nauta. En el aspecto espiritual,
el Monasterio de clausura La Inmaculada y San José y los centros de retiros
Kanatari, Tagaste, Casiciaco en Nauta e Ikua Uka en S. Rita. En el plano
cultural hay que citar instituciones emblemáticas como el CETA, que a su vez
fue origen de la Biblioteca Amazónica, el I.S.Pedagógico Loreto, el Coro
Polifónico, el Irapay, las Ferias del libro, los premios Páucar y los Concursos
y Conversatorios de todo tipo, entre otros. En cuanto a la divulgación
periodística, merecen ser destacadas las revistas El Buen Consejo, Verdades
Cristianas, Surcando, la revista trimestral Shupihui y el semanario Kanatari,
con sus notables números especiales, actualmente ya digitalizado. No podemos
olvidarnos de la célebre y celebrada Monumenta Amazónica con 45 tomos publicados,
además de las decenas de libros que salieron de la factoría CETA, como las
varias ediciones de Así es la Selva o Perfiles Históricos de la Amazonía
Peruana. Han dejado una huella imborrable en Iquitos, visionarios constructores
como Angel Pastor, animado-res culturales como Joaquín García, investigadores
de talla como Lucas Espinosa, Avencio Villarejo o Victor Jesús San Román. De
pedagogos, pastores, y misioneros mejor no hablo porque la lista sería muy
larga. También recios obispos de remo y canoa, siempre con las botas puestas.
Finalmente, cómo olvidarnos de Radio la Voz de la Selva, antes Radio Mariana,
de Radio Ucamara de Nauta y el célebre CENCCA de Nauta, que formó y preparó
durante años a promotores de salud, mecánica, agronomía y carpintería, además
de los animadores para las comunidades cristianas de los ríos, germen todos
ellos de un liderazgo florecido en muchas de las actuales organizaciones
sociales.
20 febrero 2025
Los agustinos en la Amazonía (I)
Víctor Lozano Roldán OSA, director de la Biblioteca Amazónica de Iquitos
En este artículo el hermano Víctor Lozano Roldán nos ofrece una aproximación a los inicios de la presencia de la Orden de San Agustín en Iquitos.
El centenario de la llegada de los agustinos el 1º de marzo
de 1900 a la recién creada Prefectura de San León del Amazonas, hoy Vicariato
de Iquitos, fue un momento adecuado para interpelar a los agustinos y a esta
Iglesia a ellos encargada, sobre cuánto y cómo habían contribuido a la
dignificación del hombre amazónico y al fortalecimiento de su identidad con la
evangelización de nuestros pueblos y ciudades. Aunque en esa historia
centenaria hubo momentos de encuentros y desencuentros, lo cierto es que no se
puede entender esta ciudad ni esta región sin el rostro de esta Iglesia que ha
sido labrado a golpe de constancia, sacrificio y pasión, enfrentando problemas.
Cómo es que se crearon las tres Prefecturas amazónicas es
algo que me voy a saltar para centrarnos en lo más importante, dada la
limitación del tiempo. Comenzaré diciendo que el 11 de noviembre de 1900 sube
al barco y sale para el Perú el recién nombrado Prefecto Apostólico, P. Paulino
Díaz con sus cuatro compañeros, Pedro Prat, Bernardo Calle, Plácido Mallo y Pío
Gonzalo, llegando al Callao el 22 de diciembre. Pasan la Navidad con sus
hermanos en Lima y el 11 de enero emprenden viaje hacia la selva por la vía del
Pichis, Pachitea, Ucayali y Amazonas, llegando a Iquitos el 1 de marzo de 1901,
después de 48 días de azarosa travesía por sierras, ríos y selvas. El frio
saludo del Prefecto, coronel Pedro Portillo que lo recibió, lo dice todo: Le
felicito por su feliz arribo y me felicito por la civilización que usted se
propone difundir entre las tribus bárbaras. En efecto, no fueron fáciles los
primeros momentos. Llegaron a una pequeña ciudad que no pasaba de los 12 mil
habitantes, pero que vivía con soberbia la ebullición económica del caucho.
Encontraron una resistencia mezcla de anticlericalismo, xenofobia y desprecio.
¿De dónde venían los tiros? Pues el anticlericalismo, propio de la época,
atizado en parte por la Logia Masónica; la xenofobia, de los curas doctrineros,
Bernuy, Portocarrero, Muñoz, Correa, Bobadilla, etc. al ver que podían ser
desplazados de sus parroquias, y el desprecio, de la rica burguesía cauchera,
que no toleraba ser incluida en un ámbito misional.
Los agustinos llegaron en mal momento. De hecho, recién pudo
ser nombrado párroco de Nauta un agustino en 1914, tras la muerte del cura
Bobadilla; Yurimaguas, en 1920, con la muerte del cura Muñoz; y ya corría el
año 1925 cuando el P. Senén Fraile pudo tomar posesión de la parroquia de
Iquitos, tras la muerte del presbítero Portocarrero. Estos curas doctrineros
no quisieron incardinarse en la diócesis de Chachapoyas a la que pertenecían,
ni se sometían a la nueva Prefectura. En ninguno de los pueblos estables, como
Caballococha, Lagunas, Yurimaguas, Jeberos, Cahuapanas, Balsapuerto, etc.
pudieron ejercer los agustinos su apostolado a causa de la oposición del clero
y de las autoridades civiles. Pero tampoco pudieron hacer nuevas fundaciones
entre los pueblos originarios -que era a donde les mandaban- porque eran
atacados por las correrías de los patrones caucheros a punta de winchester,
como pasó con la misión de Jericó, en el rio Yaguas. Por otra parte, los ríos
Napo, Tigre, Pastaza, Morona y Santiago tenían pendientes enojosas cuestiones
fronterizas, por lo que los militares desaconsejaban abrir allí puestos
misionales.
Una forma de neutralizar este tóxico ambiente y de sembrar
desde las bases una manera distinta de pensar y de actuar, fue la decisión de
abrir una escuela, -San Agustín- que desde su origen fue celebrada por los
altos rendimientos que obtenían los alumnos, gracias a las dotes pedagógicas de
los maestros misioneros; pero no cesarían en su intento de ahogarla desde la
cuna, hasta que salió en 1907 la Ley de Instrucción Pública, que quitó a los
municipios la autoridad sobre la educación y las escuelas. Sin embargo, estos
frailes no vinieron para quedarse en Iquitos. Desde el primer año iniciaron
visitas a los ríos y crearon puestos misionales, como Huabico, Puerto Meléndez,
Pevas, Jericó, Leticia, Nazareth, etc. Por eso la Iglesia tuvo pronto su
bautismo de sangre. A los tres años de su llegada, en una insurrección de los
aguarunas contra los caucheros, fue asesinado el Hno. Miguel Villajolí y al día
siguiente caía también en el Cenepa, el P. Bernardo Calle. De los 10 primeros
agustinos enviados a Iquitos cinco murieron en el campo misional, tres tuvieron
que salir consumidos por las fiebres palúdicas, y dos se quedaron, pero
enfermos. Hasta la muerte de Mons. Sotero Redondo en 1935 no cesarían los
ataques, calumnias y pasquines contra ellos, por frailes, por misioneros y por
extranjeros. La verdad es que en el primer tercio del siglo XX poco pudieron
hacer por la monstruosa extensión de la Prefectura -400 mil km2- la carencia de
medios económicos, la escasez de personal, y porque los ríos, tras la etapa del
caucho, quedaron desolados y casi despoblados. Afortunadamente fue reduciendo
su extensión con el nacimiento de dos nuevas Prefecturas: la de san Gabriel del
Marañón en 1921, con sede en Yurimaguas, que abarcaría hasta el rio Nucuray, y
la de S. José del Amazonas, creada en 1945, que dejó reducido el Vicariato a lo
que es hoy: unos 90 mil km2.
22 octubre 2024
Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos: pasión agustina y alma ya amazónica
18 octubre 2024
19 julio 2024
Tercer aniversario de la ordenación episcopal de Miguel Ángel Cadenas
Enviamos una calurosa felicitación a Monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos, con motivo del tercer aniversario de su ordenación episcopal, y rogamos al Señor que lo ilumine y acompañe en su valiente compromiso con las poblaciones amazónicas. Aunque ha transcurrido ya mucho tiempo, permanece en nosotros el recuerdo de su paso por nuestra parroquia.
13 abril 2024
En el Día de la Tierra: La alabanza como antídoto
Les invitamos a leer una una sugerente reflexión de monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos.
"Necesitamos una mirada limpia sobre el mundo. Una mirada que, sin ser ingenua, nos permita comprender la grandeza de la creación de Dios. En este sentido tenemos mucho que aprender de Jesús. Su cercanía a la naturaleza le permitió expresarse en términos poéticos: los lirios del campo y los pájaros están despreocupados porque su Creador se encarga de ellos (Lc 6, 25-33). Es una mentalidad que hunde sus raíces en la oración. El libro de los Salmos, un libro poético que nutre la oración del pueblo de Israel y la de Jesús, destila esta concepción del universo. Nos servimos de la creación para vivir dignamente, no para extenuarla. No somos dueños, somos administradores de la creación de Dios".
09 marzo 2024
Monseñor Miguel Ángel Cadenas, presidente de REPAM Perú y del CAAAP
Monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo del Vicariato Apostólico de Iquitos ha sido elegido presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) Perú y del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP). Desde nuestra parroquia le transmitimos nuestras felicitaciones y le acompañamos con nuestras oraciones en esta nueva responsabilidad.
09 agosto 2023
Día Internacional de las Poblaciones Indígenas
Con motivo de la celebración, hoy 9 de agosto, del Día Internacional de las Poblaciones Indígenas, reproducimos una publicación del Vicariato Apostólico de Iquitos:
18 julio 2023
Felicitación para Miguel Ángel Cadenas
Felicitamos a Monseñor Miguel Ángel Cadenas, obispo de Iquitos, al cumplirse hoy el segundo aniversario de su ordenación episcopal. Aunque han transcurrido ya muchos años desde que abandonó nuestra parroquia para marchar a la Amazonia, la empatía con que escucha a los más necesitados y el valor profético con el que denuncia las injusticias permanecen en nuestro corazón como un ejemplo de amor al prójimo y de seguimiento de Cristo. Felicidades, Miguel Ángel, siempre te tendremos presente en nuestras oraciones.
Miguel Ángel Cadenas, el vicario que teje comunidad desde los ríos
13 julio 2023
Con los pueblos aislados de la Amazonia
Desde el lado opuesto de la plaza, un leonés con miles de kilómetros de ríos amazónicos a sus cuestas observa los vestigios de una historia que parece repetirse. En su mesita de café, un documento público del peso de una guía telefónica sobre medio siglo de vertidos en el lote petrolero 192, en el norte de Loreto. El obispo católico de Iquitos, Miguel Ángel Cadenas, es conocido por defender la dignidad de comunidades desatendidas y afectadas por actividades extractivas irresponsables. Ahora, también lo es por reivindicar el derecho de los pueblos indígenas aislados a la vida y al no contacto. “La codicia se hacía, y se sigue haciendo, muy evidente en la Amazonía”.
Cómo viven los últimos pueblos aislados de la Tierra
30 diciembre 2021
Zonas de sacrificio en la Amazonia peruana
Enlazamos a un artículo en que nuestros hermanos Manolo Berjón y Miguel Ángel Cadenas denuncian las agresiones sufridas por el medio ambiente y por los pobladores de la Amazonia.
"Se aplica el concepto “zona de sacrificio” a 1) Una región geográfica expuesta a daño medioambiental, 2) Habitada por comunidades con dificultades para hacer escuchar sus propuestas políticas y económicas. 3) Se sacrifica estas zonas por un supuesto “bien mayor”; sin embargo, las comunidades –en muchas ocasiones indígenas o afrodescendientes– no han participado en esta decisión y no perciben los beneficios futuros".
18 julio 2021
Ordenación episcopal de Miguel Ángel Cadenas
Hoy, 18 de julio, ha tenido lugar en Iquitos la ordenación episcopal de Miguel Ángel Cadenas. Desde aquí, donde, pese a los muchos años transcurridos desde que marchó a la Amazonia, lo recordamos con profundo cariño y admiramos su firme y valiente compromiso con los desfavorecidos, con quienes sufren la marginación y la pobreza, con los indígenas víctimas de una concepción utilitarista y eurocéntrica del progreso, le enviamos un fraternal abrazo y rezamos al Señor para que lo guie en esta nueva y difícil responsabilidad.
20 mayo 2021
15 mayo 2021
El padre Miguel Ángel Cadenas, nuevo obispo de Iquitos
Nos llena de alegría el nombramiento como obispo de Iquitos de Miguel Ángel Cadenas OSA, quien antes de marchar hace ya muchos años a la Amazonia, estuvo destinado en nuestra parroquia. Quienes lo conocemos sabemos de su infatigable entrega a los más necesitados, de la que da testimonio una ingente labor ministerial y social, en la que durante mucho tiempo lo ha acompañado otro sacerdote también muy querido por nosotros, Manolo Berjón.
Desde aquí, junto a nuestras oraciones, le enviamos un fuerte abrazo.
29 abril 2021
Alcantarillado y agua potable en la Amazonia
Muchos seres humanos no tienen acceso a servicios tan básicos como el alcantarillado o el agua corriente. Hoy enlazamos a una nota del Vicariato Regional de los Agustinos de Iquitos, que comenta la indigna sentencia en un pleito interpuesto por los vecinos de dos asentamientos en Punchana, donde la evacuación de aguas residuales se realiza a cielo abierto y, obviamente, sin que estas sean depuradas antes de verter al Amazonas.
"Después de más de 20 años de bonanza financiera esta sentencia avala un crecimiento económico con exclusión social y respalda a unos políticos que no ejercen su función: cuidar del bien común. Se sienten satisfechos en un pragmatismo con exclusión, generando lo que el Papa Francisco denomina “descartados”. Esta falta de sensibilidad me parece torpe. Prefiero una ciudad más inclusiva, con respeto a los derechos humanos y medioambientalmente sostenible..."
Derecho a la ciudad: comentario a una sentencia judicial
02 mayo 2020
Entrevista a Miguel Fuertes
Su voz, afrima Beatriz García Blasco, es la "de un misionero, hoy administrador diocesano del Vicariato de Iquitos, con 36 años de convivencia ininterrumpida con la población loretana. Conoce sus gentes, sus culturas, sus necesidades, sus sueños. Y le duele escuchar críticas fáciles que evidencian desconocimiento de la realidad local. Y sufre cuando debe elegir a quién ayudar, sabiendo que siempre quedarán familias necesitadas y que, posiblemente, el hambre golpeará más que ningún virus".

08 abril 2020
COVID-19 en la Amazonia
Pulsa sobre el enlace para informarte sobre su labor en Iquitos
Entrevista a Miguel Ángel Cadenas y audio sobre Manolo Berjón
