Han pasado ya cincuenta años desde que un decreto del cardenal Tarancón, arzobispo de Madrid-Alcalá, creara nuestra parroquia en 1976, encomendándola a la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas. Ha sido un tiempo marcado por profundas transformaciones que hemos afrontado desde la experiencia compartida de la fe como una comunidad abierta animada por numerosos grupos parroquiales.
A lo largo de la semana, uno de nuestros feligreses, Francisco Javier Bernad, ha impartido, repartida en dos sesiones, una conferencia sobre nuestra historia. Ayer sábado, la celebración de las bodas de oro culminó con la celebración de una eucaristía solemne presidida por el obispo de Getafe, monseñor Ginés García Beltrán, concelebrada con el obispo del vicariato apostólico de Iquitos, monseñor Miguel Ángel Cadenas -quien, primero como diácono y luego como presbítero, inició su vida pastoral en nuestra parroquia-, el prior de la provincia de San Juan de Sahagún de la Orden de San Agustín, P. Domingo Amigo, nuestro párroco, el P. Mario Beato, el resto de la comunidad parroquial agustiniana y numerosos miembros de la orden, muchos de los cuales en algún momento de su trayectoria también pertenecieron a nuestra comunidad.
Tras la eucaristía disfrutamos de un breve concierto ofrecido por la coral Therpsicore y, para terminar, compartimos un ágape fraterno en los salones parroquiales.
