17 julio 2014

Cuninico y San José de Saramuro: dos comunidades kukama, una contaminación común

P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón


Estamos visitando una comunidad del distrito de Nauta. El comentario lo llevan quienes han estado en la Plaza 28 de Julio en Iquitos con ACODECOSPAT (Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca). En la tarde nos vamos a la comunidad de enfrente. Poniendo un pie en la nueva comunidad avisan, a gritos, que tenemos una llamada urgente. Regresamos. Tarda en entrar la llamada. No sabemos qué está ocurriendo. Suena el teléfono de Gilat. Está llamando una hija que vive en la ciudad a su familia. Hay que continuar esperando. Al rato entra otra llamada. Es para nosotros. La noticia nos impacta: ha habido un derrame de crudo en la base de San José de Saramuro y otro en Cuninico, con algunos días de distancia. Salimos del teléfono y algunas gentes se acercan a preguntar: qué ha pasado. Comentamos brevemente. La gente se dispersa y continúan jugando, no les queda otra. Se nota la rabia, la impotencia.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. C.N. Santa Rosa de Uraninas. Cartel que “no” ha puesto los moradores

CUNINICO Y NUEVA SANTA ROSA DE URARINAS

Cuninico y Nueva Santa Rosa de Urarinas son dos comunidades situadas en el distrito de Urarinas, provincia de Loreto. Cuninico está ubicada en la boca de la quebrada que lleva su mismo nombre, a orillas del Marañón. La quebrada tiene abundantes cochas. En la comunidad se instalan comerciantes de pescado que lo transportan a Yurimaguas y Tarapoto. La comunidad, fundamentalmente, vive de la pesca. Una de las cochas lleva el nombre de Omurano. Quienes conocen de pueblos indígenas notarán el nombre de uno de ellos. Siendo antiguo territorio del pueblo Omurano, ahora está ocupado, fundamentalmente, por el pueblo Kukama. Otro día hablaremos del pueblo Omurano.

El lugar de la rotura del oleoducto es un punto dentro del territorio de la comunidad de Nueva Santa Rosa de Urarinas. Sólo que ha bajado por la quebrada y han sido la comunidad vecina de Cuninico quien ha dado la voz de alarma.

Los días son apacibles, las gentes realizan sus trabajos diarios con tranquilidad, pero con constancia. Están esperando el mijano: en la vaciante de los ríos salen abundantes pescados del interior de las cochas a los ríos grandes. ¿Habrá este año mijano en Cuninico? Es una pregunta retórica. No, no habrá. ¿Habrá mijano en el Marañón? Nos gustaría que un biólogo nos explique. ¿Alguien tendrá en cuenta la pérdida económica que esto genera en Cuninico y comunidades aledañas? ¿Se encarecerá el pescado en Yurimaguas y Tarapoto? Por supuesto. Pero muchos de los habituales del pescado de la quebrada Cuninico nunca lo sabrán. ¿Cuánto tiempo tardará la quebrada en recuperarse? ¿20 años, 30 años? Dejemos la especulación a los biólogos. Esto no es lo más importante, ni de lejos.

¿Es esto grave? No tanto, forastero. Citamos de memoria porque las condiciones en las que se escribe esta crónica no permiten la revisión de documentos. Pero a modo de información, que fácilmente ustedes pueden comprobar, al menos deberían hacerlo las instituciones. El “Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Sísmica 2D Lote 106 – Cuenca Marañón” de Petrolífera, publicado en Internet sólo considera la parte socioeconómica y cultural, con errores de bulto, por supuesto. Pero en un pequeño resumen que entregaron en las comunidades se indicaba la presencia de metales pesados en la boca del Chambira y Cuninico. Esta parte, lógicamente, no la han publicado en Internet. Lo hacían para curarse en salud. En el caso de que decidiera explotar el lote no eran responsables de lo que se han encontrado, es previo a su llegada. ¿Ha hecho algo el Estado por remediar esto? No. Son responsables de que durante tantos años, conociendo, los mercados de Yurimaguas y Tarapoto hayan consumido impunemente pescado  de la quebrada Cuninico. Puede que las autoridades cierren los ojos, pero para los que somos cristianos, Dios nos preguntará qué hemos hecho. Para quienes adoran al dios dinero, lo que pueda pensar Dios es una minucia insignificante.



Esto no puede ser una crónica de lo sucedido, dado que el Estado, encargado de dar una explicación, nunca lo hará. Y si se ve obligado a dar la explicación nunca será convincente. A lo que íbamos: una comunidad cercana comunica desesperadamente que necesitan ayuda: “ha habido un derrame de petróleo”. Sólo querían ser escuchados. Su teléfono Gilat no funciona bien, se entrecortaba. Sospechamos que esta vez no está intervenido, porque antes del suceso ya ocurría igual. Pero no hay duda, hay teléfonos intervenidos, y de eso sabemos algo. Nos ponen en la pista. Comienza el periplo de llamadas a diferentes comunidades. Empieza la confusión. Nos hablan de un derrame en San José de Saramuro. ¿Es el mismo derrame? El caos nos acompaña varias horas y varias llamadas a comunidades. Al final, esclarecemos que son dos derrames diferentes.

Varios días la gente comía el pescado con olor y sabor a gasolina. Al principio nadie le dio importancia. Pero después de varios días surgió el comentario en la comunidad. Un comunero entró en la quebrada y, con ojos espantados, vio cantidad de peces y boas muertas y manchas de petróleo por todos lados. Se ha quebrado el oleoducto en la zona que los comuneros denomina Varillal (atención para los ambientalistas). Asustado regresa a la comunidad y conversan entre autoridades y comunidad. Como primera medida deciden llamar a las instituciones en Maypuco, sede del distrito de Urarinas. Entre otros, llaman al Municipio y a la PNP (Policía Nacional del Perú). Ellos hacen fotos y algunos videos. Comienza el movimiento. Hasta el 2 de julio sólo había llegado 5 litros de agua por familia y agua del Marañón. De nuevo, las emergencias no son atendidas, menos si es lejos de la ciudad. Los planes de emergencia o no existen o no funcionan. Quien sí acude, dicen los pobladores, es Petroperú llevando personal sanitario, entre ellos un doctor. Échense a temblar.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. C.N. Cuninico.

En el derrame de 2010, en Santa Rita de Castilla, un doctor contratado por Pluspetrol atendió a toda la población enferma. Todos contentos, aunque no todos. Rápidamente solicitamos información al Centro de Salud. Se lavaron las manos. Ellos no atendieron, lo hizo el personal contratado por Pluspetrol en aquella oportunidad, y no dejaron constancia de enfermos, limpiaron todos los expedientes. Mucho nos tememos que esta vez pueda pasar igual. Ya está advertida Cuninico, veremos qué pueden hacer. Pero también sería importante que el Ministerio de Salud, la Defensoría del Pueblo… soliciten esa información y no se queden de brazos cruzados cuando les digan que no ha sucedido nada. Quienes nos siguen, ya saben que nuestra abuelita contaba mejores cuentos.

Por de pronto, en Cuninico hay 15 niños  con diarreas, vómitos, manchas y alergias. Seguramente hay más, y no solo niños, pero son las noticias que nos llegan. Pero a más de un día de distancia río abajo, en Santa Rita de Castilla, hay más niños de lo normal con “diarrea, vómito, manchas y alergias”. La gente de Santa Rita de Castilla dice que “pasó el petróleo” a partir del 1 de julio a las 5:00 p.m., e incluso todo el día 2 de julio. “Son como manchas de aceite que brillan” y como “de abajo brotaba”. Esto es percepción local de varios moradores de Santa Rita de Castilla.

La población, a nuestro entender, está lejos de ser atendida, pero ya intentó entrar una chata en la quebrada Cuninico. No ha podido, está demasiado bajo. Uno tiende a pensar: por supuesto, que hay que remediar cuanto antes lo sucedido, el hueco en el oleoducto. ¿Habrán utilizado “dispersantes” o más bien profundizarán el petróleo? Sospechamos lo segundo. Con todo no es lo más preocupante. Nos dirán que utilizan productos autorizados y “benignos” con el medio ambiente. Sospechamos que no dicen la verdad, por las ocasiones anteriores que nos han mentido. Lo cierto es que determinados productos “precipitantes” son más dañinos que el mismo crudo. ¿Y la población? ¿No merece una atención adecuada? Brilla por su ausencia.

En Cuninico al día 3 de julio la gente de la comunidad está contratada para trabajar abriendo un espacio para que “aterrice el avión”. Sospechamos que se refieren o a un hidroavión o a un helicóptero. Pero no nos detengamos. Esa parece ser la única preocupación del Estado. Tal vez ni siquiera le preocupe lo que está sucediendo, sino no perder más petróleo. Eso del medio ambiente lo dejaremos para la Cumbre Climática de diciembre, en… Lima.


Para el 2 de julio esperaban en Cuninico a la Fiscalía del Medio Ambiente, OSINERGMIN (Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería), y la Defensoría del Pueblo. En Cuninico siguen esperando. No llegan (3 de julio, 8:00 a.m.). ¿Llegarán? Seamos decentes, si es que nos queda algo de honestidad, esto de los derrames es una minucia. Mirarlo como uno o dos derrames por separado, que será lo que pretende el Estado, es dejar todo como está. El asunto debe ser englobado en una política de extracción de hidrocarburos en selva baja que no cumple con los requisitos mínimos: ni ambientales, ni culturales, ni de dignidad humana. Tan solo responde al capital, y ya sabemos que el capital carece de corazón. De esta manera situamos lo sucedido en un contexto que permita entender lo que ocurre.

Los Municipios son únicamente administradores, y bastante malos, por cierto. Ahora estamos en campaña electoral. No podemos saber cómo se va a desarrollar, puede que algún candidato en el distrito de Urarinas, hable de “los derrames”, pero hasta ahí. Seguiremos escuchando de los candidatos sandeces y estupideces. ¿Se va a incorporar al discurso regional? Estamos seguros que no será así. Para decirlo claramente: en el bajo Marañón quienes están preocupadas de estos temas son las organizaciones indígenas, y no todas.


SARAMURO: “transparencia informativa”

¿Alguien sabe lo que ha sucedido en la base de San José de Saramuro? Pues no. No hay información verídica. Presumiblemente entre el 25 el 29 de junio algo ha pasado en la base de San José de Saramuro. ¿Nos lo dirán algún día? No, no nos lo dirán. La transparencia informativa brilla por su ausencia. Lo cierto es que parece haberse roto una válvula o el mismo oleoducto, no podemos precisar más. Hasta el día 2 de julio varios grupos de hombres han sido contratados para limpiar la “cocha inmensa de crudo” que se ha derramado. La gente dice que sólo es en tierra. ¿Y cuando vengan las lluvias?

Hay gente que se contenta con el trabajo de limpieza. Les dan un sueldo diario. En lugares donde la necesidad perentoria de dinero se hace acuciante no es de extrañar. Sin embargo, el gran impacto de toda la actividad de hidrocarburos en la cuenca del Marañón pasa desapercibido y quienes tienen obligación de informar a la población y tranquilizarles, no hace su trabajo.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. Tanques “propiedad” de PetroPerú en la C.N. San José de Saramuro.

ALGUNOS APUNTES


  1. Con la vaciante del río que se produce a fines de junio 2014, como todos los años, comienza a salir el pescado de las cochas y a migrar río arriba: “mijano”. ¿Surcará este año el mijano? Sospechamos que no. Se produce una barrera biológica. ¿Cuál será el comportamiento del pescado? Biólogos hay que nos lo tengan que explicar. El mijano no es ninguna broma.

  1. El pueblo Kukama se comportaba tradicionalmente como el mijano: viajando de un lugar para otro acompañado de sus “madres” (espíritus). Los colegios, entre otros, han asentado a la población en comunidades. El aspecto cultural implica muchos matices: hay personas que viven dentro del agua, hay ciudades dentro del agua, hay espíritus, madres de los peces… Los chamanes necesitan a todos estos seres para interpretar el mundo e intervenir en él. ¿Qué soñarán las gentes del lugar? Todo esto es religión kukama. Y quienes nos decimos religiosos debemos escuchar a Dios también a través de otras religiones, en este caso religiones indígenas, lo que llaman diálogo interreligioso, vamos.

  1. El impacto económico en la comunidad de Cuninico será terrible. ¿De qué van a vivir todos estos pescadores? Cuando una empresa rescinde el contrato a un trabajador tiene que pagar unos derechos. ¿Quién paga los trabajos que estos pescadores no van a poder realizar?

  1. El oleoducto está en pésimas condiciones. El Estado ha abandonado, irresponsablemente, por años sin término, su mantenimiento. Lo mínimo que exigen estos tiempos, y plata hay en Perú para hacerlo, es monitorearlo por un sistema computacional. No es posible que tenga que dar la voz de alarma la comunidad de Cuninico para que recién aparezca el Estado. Esto lo único que hace es poner en evidencia el total abandono por parte del Estado: bien sea su dueño o su supervisor. No entramos ahora en esas exquisiteces.

  1. Durante años, Perúpetro ha entregado algunos cuadernos y lapiceros a los niños de las comunidades por donde atraviesa el oleoducto. Esta actitud es totalmente irresponsable. Algunas comunidades están reconocidas como comunidades nativas y, a pesar de atravesar su territorio, no tienen derecho a ningún tipo de derechos: compensación, servidumbre… (dejemos esto para los abogados).

  1. La situación de San José de Saramuro es totalmente irregular. Era un fundo con algunas personas. Cuando las petroleras encuentran hidrocarburos desplazan a la comunidad que se divide en dos: San José de Saramuro y Saramurillo. Se pagan las chacras y se obliga a la gente a salir, incluso a aquellos que no quieren, ni aunque les paguen.

  1. Hacia 1995, sin precisar mucho, ardió un tanque de almacenamiento en San José de Saramuro. ¿Se compensó a la población? ¿Se ha hecho algo al respecto?

  1. Nueva Alianza es una comunidad kukama que está situada en la boca del Urituyacu, tres comunidades por encima de Cuninico. Nos dicen que los peces circulan por la tubería. Es, pues, un indicio que el derrame es más que un punto: Cuninico.

  1. La ciudadanía está resquebrajada. Mientras no seamos todos ciudadanos de primera categoría y se nos trate como tal, este tipo de situaciones no se arreglarán. Ahora estará un par de días o incluso semanas en el candelero, después pasará de nuevo al olvido.

  1. Hay muchas más cosas, como la salud pública, pero la premura del tiempo no da para más.


P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón                                                          
Parroquia Santa Rita de Castilla                               
Río Marañón                                                                    



15 julio 2014

Los de fuera, lo quieran o no, son hermanos nuestros

San Agustín

Hermanos, os exhortamos vivamente a que tengáis caridad no sólo para con vosotros mismos, sino también para con los de fuera, ya se trate de los paganos, que todavía no creen en Cristo, ya de los que están separados de nosotros, que reconocen a Cristo como cabeza, igual que nosotros, pero están divididos de su cuerpo. Deploremos, hermanos, su suerte, sabiendo que se trata de nuestros hermanos. Lo quieran o no, son hermanos nuestros. Dejarían de serlo si dejaran de decir: Padre nuestro.

Dijo de algunos el profeta: A los que os dicen: «No sois hermanos nuestros», decidles: «Sois hermanos nuestros.» Atended a quiénes se refería al decir esto. ¿Por ventura a los paganos? No, porque, según el modo de hablar de las Escrituras y de la Iglesia, no los llamamos hermanos. ¿Por ventura a los judíos, que no creyeron en Cristo?

Leed los escritos del Apóstol, y veréis que, cuando dice «hermanos» sin más, se refiere únicamente a los cristianos: Tú, ¿por qué juzgas a tu hermano?, o ¿por qué desprecias a tu hermano? Y dice también en otro lugar: Sois injustos y ladrones, y eso con hermanos vuestros.

Ésos, pues, que dicen: «No sois hermanos nuestros», nos llaman paganos. Por esto, quieren bautizarnos de nuevo, pues dicen que nosotros no tenemos lo que ellos dan. Por esto, es lógico su error, al negar que nosotros somos sus hermanos. Mas, ¿por qué nos dijo el profeta, Decidles: «Sois hermanos nuestros», sino porque admitimos como bueno su bautismo y por esto no lo repetimos? Ellos, al no admitir nuestro bautismo, niegan que seamos hermanos suyos; en cambio, nosotros, que no repetimos su bautismo, porque lo reconocemos igual al nuestro, les decimos: Sois hermanos nuestros.

Si ellos nos dicen: «¿Por qué nos buscáis, para qué nos queréis?», les respondemos: Sois hermanos nuestros. Si dicen: «Apartaos de nosotros, no tenemos nada que ver con vosotros», nosotros sí que tenemos que ver con ellos: si reconocemos al mismo Cristo, debemos estar unidos en un mismo cuerpo y bajo una misma cabeza.

De los comentarios sobre los salmos


14 julio 2014

El Pedagogo

Francisco Javier Bernad Morales

Con el título de El Pedagogo conocemos una de las obras de Clemente de Alejandría que han llegado hasta nosotros. Aunque las fechas de nacimiento y muerte del autor nos son desconocidas, cabe conjeturar que su vida transcurrió aproximadamente entre los años 150 y 211 o 216. En cuanto a su lugar de origen, parece haber sido Atenas. Sabemos, y aquí nos movemos en terreno más seguro, que tras viajar por Grecia, Italia y Tierra Santa, se estableció en Alejandría, donde fue discípulo de Panteno, a quien sucedió al frente de la escuela catequética de la ciudad, y que en 202, en el curso de una persecución local contra los cristianos, se refugió en Capadocia. Si bien ignoramos todo acerca del momento y de las circunstancias de su conversión, no cabe duda de que recibió una esmerada educación que le hizo conocer a Homero, fundamento de la paideia griega, a los filósofos estoicos y académicos, y también a los grandes trágicos y cómicos, así como poetas griegos y latinos, a quienes cita profusamente. En él se verifica con toda claridad la fusión entre dos tradiciones culturales: la judía y la helénica. Así intercala con toda naturalidad referencias al Pentateuco y los Profetas, al Evangelio y las Epístolas paulinas, y a Homero, Platón, Sófocles, Aristófanes o Juvenal, entre muchos otros. Por otra parte, recurre a menudo a una interpretación alegórica de la Escritura en la que es fácil percibir la huella de Filón de Alejandría.

El Pedagogo se inscribe en el marco de una trilogía, cuyo último volumen quizá no llegó a escribirse. En el primero, El Protréptico, se desarrolla un contenido parenético orientado a la conversión de los paganos; en tanto que el segundo, del que nos ocupamos, se centra en la educación del ya cristiano; el tercero, consistiría en una exposición sistemática del contenido de la Escritura, algo que sería desarrollado por Orígenes, el más aventajado discípulo de Clemente.

Debemos recordar que originariamente el pedagogo era en Grecia el esclavo de confianza que acompañaba al niño a la escuela y le ayudaba y orientaba en sus tareas. Con el tiempo, su figura creció en importancia hasta llegar a convertirse en consejero y guía de la formación moral del joven. Es en este sentido en el que Clemente califica al Logos, es decir a Cristo, como pedagogo:

… actuando sucesivamente en calidad de terapeuta y de consejero, aconseja al que previamente se ha convertido, y, lo que es más importante, promete la curación de nuestras pasiones. Démosle, pues, el único nombre que naturalmente le corresponde: el de Pedagogo (El Pedagogo, I, 4).

En consecuencia con lo anunciado, la obra constituye una guía de conducta para el converso forzado a desenvolverse en un ambiente pagano. Como cabía esperar, dada la formación helenística de Clemente, este no predica una retracción de los cristianos, un apartarse del mundo, sino que busca la manera en que estos pueden mantener los lazos con el resto de la sociedad sin comprometer por ello su fe. Para ello ofrece unas normas de sabiduría práctica inspiradas tanto en los libros sapienciales de la Biblia como en la obra de los estoicos y los académicos.

Ahora bien, ¿a quiénes se dirige El Pedagogo? No, desde luego, a los humildes. Carece de sentido decirle a quien poco o nada tiene que se abstenga de perfumarse en exceso y de portar valiosas joyas y sedas, o prescribirle la conducta en los banquetes. Clemente habla a hombres y mujeres de la alta sociedad alejandrina, con quienes parece identificarse:

Debemos hacer uso de las riquezas de una manera razonable, y hacer partícipes de ellas a los demás con generosidad (Pedagogo, III, 34).

En definitiva, su obra constituye un testimonio de que a comienzos del siglo III el cristianismo no era tan solo una religión de menesterosos, sino que había calado, al menos en Egipto, en sectores cultos y adinerados.

12 julio 2014

Al Santísimo Sacramento

Gerardo Diego

Entre tantas dudosas certidumbres
que me mienten, halagan los sentidos,
Tú, callado y sin nubes, tan desnudo,
tan transparente de ternura y trigo
¿qué me quieres decir -labios sellados-
desde tu oculto y cándido presidio?
¿Qué me destellas, ay, qué me insinúas,
qué me quieres, Amor, Secreto mío?
Porque las ondas que abres y propagas
desde la fresca fuente de tu círculo
me alcanzan y me anegan, me coronan,
me ciñen de suavísimos anillos.
Mas ya sé lo que quieres, lo que buscas.
Si la Esperanza es prenda de prodigios,
si el sol de Caridad arde sin tregua,
lo que pides es Fe, los ojos niños.
Quererte, sí, y creerte. ¿Tú me esperas?
¿Me quieres Tú? ¿De veras que yo existo?
¿Tú me crees, Señor? Yo creo y quiero
creer en Ti, quererte a Ti y contigo.

Sí, mi divino prisionero errante,
mi voluntario capitán cautivo,
mi disfrazado amante de imposibles,
mi cifra donde anida el infinito.
Sí. Tú eres Tú, te creo y te conozco.
Ya te aprendí y te sé, paz del Espíritu.
Prosternarse, humillarse: eso fue todo.
Deponer, abdicar cetros, designios.
Por Ti hasta la indigencia, hasta el despojo
quedarse en puros huesos desvalidos.
La reina Inteligencia hágase esclava,
sea la Voluntad sierva de siglos.
Y queden ahí devueltos, desmontados,
en su estuche de raso los sentidos.
Veo y no veo, palpo y nada palpo,
escucho sordo y flor de ausencia aspiro.
No hay más que una verdad: Tú, Rey de Reyes.
Tú, Sacramento, Corpus Christi, Cristo.

Ya me tienes vaciado,
vacante de fruto y flor,
desposeído de todo,
todo para Ti, Señor.

No soy más que tu proyecto,
tu disponibilidad.
Lléname de amor y cielo,
rebósame de piedad.

He enmudecido mi música
en silencio de tapiz.
Me negué hasta el claro sueño,
hasta la misma raíz.

Ven, ruiseñor, a habitarme.
Hazme cuna de Belén.
Ven a cantar en mi jaula
abierta, infinita, ven.

Rosas en el ocaso de la víspera,
las nubes hoy se han despertado blancas.
Es ya la aurora bajo palio de oro,
la gloria teologal de la mañana.
Deslumbradora nieve en las cortinas
que descorren dos ángeles de brasa
y en medio el pecho azul de cielo, abierto
para dar paso a un Sol que se le salta.
El Sol, el Sol de Corpus. Cómo vibran
sus rayos de oro y miel, cómo remansan
recogiéndose al centro, al hogar íntimo
donde un Cordero su toisón recama.

Pero ¿qué traslación, qué meteoro
es éste que me busca, que me abraza?
Viene por mí, cae hacia mí derecho,
y en lugar de crecer, cuanto más baja,
más se aprieta de amor, más se reduce,
se achica, se cercena, se acompasa,
hasta inscribirse humilde en la estatura
del mísero dintel de mi cabaña.

Oh sol que el cielo entero no te ciñe
y en sus collados últimos derramas
la unidad de tu ser con brío y luces
que no saben de eclipses ni distancias.
Yo no soy digno, no, de contemplarte,
de encerrarte en mi pecho, torpe casa
de la abominación, lonja del crimen
apenas hoy barrida y alfombrada.
Mas ya el milagro se consuma, y tomo,
comulgo el Pan de la divina gracia.

No soy digno, no era digno,
pero ahora un templo soy.
Ilumínanse mis bóvedas
y todo temblando estoy.

Esto que vuela en mi bosque
es un pájaro de luz,
es una flecha con alas
desclavada de una cruz.

Y se ahínca en mi madera
y me embriaga de olor.
Ya, aunque se disuelva en brisa,
me quedará el resplandor.

Quédate, fuego, conmigo.
Espera un instante, así.
Transparéntame mis huesos.
No te separes de mí.

Dentro de mí te guardo, oh Certidumbre,
como el mosto en agraz guarda el racimo.
Te siento navegando por mis venas
como la madre mar a sus navíos.
Dentro de mí, fuera de mí, impregnándome,
como a la abeja mieles y zumbidos,
como la luz al fuego o como el suave
color, calor al reflejar del vidrio.
Te oigo cantar, orillas de mi lengua,
florecer en silencio de martirios.
Dulce y concreto estás en mí encerrado.
Lo que ignoran los hombres, pajarillos
lo saben bien, lo rizan, lo gorjean,
flores lo aroman por los huertos tibios,
estrellas lo constelan, lo tachonan,
telegrafían destellando visos,
ángeles del amor lo vuelan fúlgidos,
lo velan rumorosos y purísimos.

Tierno y preciso estás, manso y sin prisa,
dulce y concreto estás, Secreto mío.
¿Qué valen todas mis verdades turbias
ante esa sola, oh Sacramento nítido?
En Ti y por Ti yo espero y creo y amo,
en Ti y por Ti, mi Pan, Misterio mío.