14 febrero 2013
13 febrero 2013
Cursos Alpha
Cursos Alpha
El próximo 18 de febrero tendrá lugar el XIV curso Alpha en la parroquia agustina Sor Ángela de la Cruz de Madrid.
Presentamos la información que ofrece la parroquia sobre dicho curso.
¿Qué es Alpha?
El curso Alpha es una oportunidad para que
cualquiera pueda explorar la fe cristiana
Tiene lugar en un
ambiente relajado, amistoso, y divertido.
Se empieza con
una cena antes de cada charla, dando a los participantes la oportunidad de
conocerse unos a otros.
Se escucha, aprende, discute, y descubre. Cualquier pregunta es válida. En Alpha ninguna pregunta es demasiado
sencilla u hostil.
¿Qué implica?
El curso Alpha consiste en una
serie de charlas sobre temas como, “¿Quién
es Jesús?” y “¿Cómo nos guía Dios?”
¿Para quién es Alpha?
Alpha es para todos,
especialmente:
¨ Para los que quieren explorar la fe cristiana
¨ Para los que tienen inquietudes espirituales
¨ Para los que quieren renovar su fe
¿Cuánto cuesta?
El curso Alpha
es totalmente gratuito.
¿Cuándo?
A partir del 18 de febrero de 2013, todos los lunes de 20:00 a 22:15, durante
sólo 10 semanas
¿Dónde?
Parroquia Santa Ángela de la Cruz
C/ César Manrique, 7 - MADRID
12 febrero 2013
11 febrero 2013
La caridad como vida en la fe
Benedicto XVI
Toda la vida cristiana consiste en responder al amor de Dios. La primera respuesta es precisamente la fe, acoger llenos de estupor y gratitud una inaudita iniciativa divina que nos precede y nos reclama. Y el «sí» de la fe marca el comienzo de una luminosa historia de amistad con el Señor, que llena toda nuestra existencia y le da pleno sentido. Sin embargo, Dios no se contenta con que nosotros aceptemos su amor gratuito. No se limita a amarnos, quiere atraernos hacia sí, transformarnos de un modo tan profundo que podamos decir con san Pablo: ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí (cf. Ga 2,20).
Cuando dejamos espacio al amor de Dios, nos hace semejantes a él, partícipes de su misma caridad. Abrirnos a su amor significa dejar que él viva en nosotros y nos lleve a amar con él, en él y como él; sólo entonces nuestra fe llega verdaderamente «a actuar por la caridad» (Ga 5,6) y él mora en nosotros (cf. 1 Jn 4,12).
Toda la vida cristiana consiste en responder al amor de Dios. La primera respuesta es precisamente la fe, acoger llenos de estupor y gratitud una inaudita iniciativa divina que nos precede y nos reclama. Y el «sí» de la fe marca el comienzo de una luminosa historia de amistad con el Señor, que llena toda nuestra existencia y le da pleno sentido. Sin embargo, Dios no se contenta con que nosotros aceptemos su amor gratuito. No se limita a amarnos, quiere atraernos hacia sí, transformarnos de un modo tan profundo que podamos decir con san Pablo: ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí (cf. Ga 2,20).
Cuando dejamos espacio al amor de Dios, nos hace semejantes a él, partícipes de su misma caridad. Abrirnos a su amor significa dejar que él viva en nosotros y nos lleve a amar con él, en él y como él; sólo entonces nuestra fe llega verdaderamente «a actuar por la caridad» (Ga 5,6) y él mora en nosotros (cf. 1 Jn 4,12).
La fe es conocer la verdad y adherirse a ella
(cf. 1 Tm 2,4); la caridad es «caminar» en la
verdad (cf. Ef 4,15). Con la fe se entra en la
amistad con el Señor; con la caridad se vive y se cultiva esta amistad (cf. Jn 15,14s). La fe nos hace acoger el
mandamiento del Señor y Maestro; la caridad nos da la dicha de ponerlo en
práctica (cf. Jn 13,13-17). En la fe somos engendrados
como hijos de Dios (cf. Jn 1,12s); la caridad nos hace perseverar
concretamente en este vínculo divino y dar el fruto del Espíritu Santo (cf. Ga5,22). La fe nos lleva a
reconocer los dones que el Dios bueno y generoso nos encomienda; la caridad
hace que fructifiquen (cf. Mt 25,14-30).
Mensaje del Santo Padre Benedicto
XVI para la Cuaresma 2013
10 febrero 2013
Porta fidei (II)
Ayer, 9 de febrero, procedimos en al parroquia a la lectura comunitaria de los puntos 6, 7 y 8 de la carta apostólica Porta fidei.
08 febrero 2013
¿Cómo actuar como verdaderos cristianos?
¿Cómo actuar como verdaderos cristianos?
De manera que el Señor pueda decir de nosotros:
Cuando tuve hambre, me diste de comer.
Cuando tuve sed, me diste de beber.
Cuando no tenía vivienda, me abriste tus puertas.
Cuando estaba desnudo, me diste tu manto.
Cuando estaba cansado, me ofreciste reposo.
Cuando estaba intranquilo, me calmaste.
Cuando era niño, me enseñaste a leer.
Cuando estaba solo, me trajiste el amor.
Cuando estaba en la cárcel, viniste a mi celda.
Cuando estaba enfermo, me cuidaste.
En país extranjero, me diste buena acogida.
Herido en combate, vendaste mis heridas.
En negro, amarillo o blanco y llevaste mi cruz.
Era anciano y me ofreciste una sonrisa.
Estaba preocupado y compartiste mi pena.
Y cuando era feliz, compartías mi alegría.
Lo que hicisteis al más pequeño de los míos, a mí
me lo hicisteis. Ahora, entrad en la casa de mi Padre"
De manera que el Señor pueda decir de nosotros:
Cuando tuve hambre, me diste de comer.
Cuando tuve sed, me diste de beber.
Cuando no tenía vivienda, me abriste tus puertas.
Cuando estaba desnudo, me diste tu manto.
Cuando estaba cansado, me ofreciste reposo.
Cuando estaba intranquilo, me calmaste.
Cuando era niño, me enseñaste a leer.
Cuando estaba solo, me trajiste el amor.
Cuando estaba en la cárcel, viniste a mi celda.
Cuando estaba enfermo, me cuidaste.
En país extranjero, me diste buena acogida.
Herido en combate, vendaste mis heridas.
En negro, amarillo o blanco y llevaste mi cruz.
Era anciano y me ofreciste una sonrisa.
Estaba preocupado y compartiste mi pena.
Y cuando era feliz, compartías mi alegría.
Lo que hicisteis al más pequeño de los míos, a mí
me lo hicisteis. Ahora, entrad en la casa de mi Padre"
Madre Teresa de Calcuta
Actividad solidaria de la parroquia
Fray José
Souto OSA
Entre Navidad y Cuaresma aminora un poco la presión y el trabajo, es
tiempo oportuno para una información más puntual y sosegada sobre la acción
social de la Comunidad parroquial: tu solidaridad, la solidaridad de todos.
Cuatro son las dimensiones de la pastoral parroquial:
evangelización, vida cristiana, edificación de la comunidad y relaciones con el
entorno. En este comunicado nos centramos en la cuarta, en las relaciones
solidarias: Cáritas, Colectas, Campañas, Atención a enfermos…
“El Año de
la fe será una buena oportunidad para intensificar el testimonio de la
caridad”. Benedicto XVI.
Cáritas
Parroquial
Las prioridades de Cáritas en nuestra parroquia son: acogida,
alimentos y ropa. Para solventarlas hay varios equipos de atención, integrados
por un total de más de 35 voluntarios. Se atiende el martes, miércoles y jueves
por la mañana y el jueves por la tarde. La afluencia promedio suele ser de dieciocho
personas por sesión, unas doce para ropa y alimentos y unas cuatro solo para
ropa (algunas parroquias de Móstoles no
tienen ropero y derivan a la nuestra a su gente). A la semana se atiende un
promedio de 65 familias; al mes, unas 250.
«Cada vez
que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo
hicisteis» (Mt
25, 40).
Nos abastecemos del Banco de Alimentos de la Comunidad de Madrid,
del que recogemos, una vez al mes, alimentos perecederos y del FEGA, del que
traemos cuatro veces al año, alimentos no perecederos. Compramos alimentos que
no recibimos o que son insuficientes, con las donaciones de los fieles. En 2012,
el aporte de los fieles ha llegado a 25.768,84 €. Periódicamente damos
información de las colectas y donativos.
“¿De qué
le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras?”. Santiago
Apóstol.
Solidaridad
externa
A lo largo del año realizamos colectas y actividades varias para necesidades
ajenas a la comunidad parroquial. El resultado lo publicamos a lo largo del
año, en las carteleras de información. En 2012, fue de 21.280, 47 €, como
sigue:
Migraciones
(1.074,48), Manos Unidas (3.284,99), Infancia Misionera (354,00), Seminario (1.815,00),
Cáritas: Campaña de Empleo (1.456,34), Santos Lugares (540,00), Misiones
agustinianas (1.763,41), Cáritas diocesana: Corpus (3.515,25), DOMUND
(3.048,00), Iglesia diocesana (1.631,50), Mercadillo Solidario (2.412,50) y
donativos a favor de las Misiones Agustinianas (385,00).
“La fe sin
la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería un sentimiento constantemente
a merced de la duda. La fe y el amor se necesitan mutuamente, de modo que una
permite a la otra seguir su camino”. Benedicto XVI, Porta Fidei, 14.
Campaña de
Navidad: Alimentos
Se seleccionaron, este año, ochenta y tres familias para la
Campaña de Navidad, pero se prepararon alimentos para ochenta y ocho, por un
total de 3.342 kilos. Como todos los años, hubo otras donaciones de alimentos
de Cáritas, durante este tiempo de Navidad, que no se recogen en esta
información básica. La cantidad de alimentos donados a cada familia fue
proporcional al número de miembros, como se muestra es este cuadro:
Nº Miembros
por familia Nº de Familias Kilos asignados Total
de Kilos
1 7 25 175
2 19 30 570
3 28 35 980
4 15 40 600
5 12 45 540
6 6 52 312
9 1 65 65
Total: 88 3.342
aprox.
“Gracias a
la fe podemos reconocer en quienes piden nuestro amor el rostro del Señor
resucitado. Estas palabras suyas son una advertencia que no se ha de olvidar, y
una invitación perenne a devolver ese amor con el que él cuida de nosotros”. Benedicto
XVI, Porta Fidei, 14.
Campaña de
Navidad: Donativos
Se recibieron 4.405 € en donativos, que se destinaron a:
Compra de alimentos
|
440,56 €
|
||
Ayudas, aguinaldo… con cestas
|
4.200, 00 €
|
||
Limosnas, ayudas varias
|
444,00 €
|
||
Para envolver juguetes, pilas…
|
146,65 €
|
||
Billete falso, otros gastos
|
48,85 €
|
||
Total gastado
|
5.280.06 €
|
El faltante se tomó de Cáritas: 875,06
€
“Es la fe
la que nos permite reconocer a Cristo, y es su mismo amor el que impulsa a
socorrerlo cada vez que se hace nuestro prójimo en el camino de la vida”. (ídem)
Campaña de
Navidad: Juguetes
El 5 de enero, se entregaron los juguetes de la Campaña de
Navidad. Se atendió a ciento cincuenta y tres niños de setenta familias. Además
de los quinientos cuarenta y nueve juguetes que los voluntarios seleccionaron,
pusieron a punto, limpiaron y envolvieron; hubo, aproximadamente otros
seiscientos que se dieron “al natural”. Los niños recibieron de los Reyes, en
la Iglesia, los juguetes asignados (hasta cinco en algunos casos) y a
continuación bajaron los salones a escoger otros cuatro o cinco. A medida que avanzaba
la mañana, se fueron acercando a la Iglesia niños y padres que no estaban
seleccionados. Se les encaminaba al aula 10 y allí, ellos mismos escogían sus
juguetes. Fue una fiesta de ilusión hecha posible por la generosidad de todos
los fieles, por los voluntarios que se dieron un “atracón de horas”
preparándolos y por los tres Reyes magos que hicieron las delicias de pequeños
y grandes. Es poco decir gracias a todos.
“Sostenidos
por la fe, miramos con esperanza a nuestro compromiso en el mundo, aguardando
«unos cielos nuevos y una tierra nueva en los que habite la justicia”. (2 P 3,
13).
El amor de Dios fundamenta nuestro amor a Él y al prójimo y es
mandamiento que nos recomendó el Señor Jesús. No hay vida cristiana ni
comunidad de amigos de Jesús, sin el ejercicio de la caridad que el Espíritu
depositó en nuestros corazones en el bautismo.
La nuestra es una comunidad solidaria, pero queda mucho por hacer
en este mundo maltratado por la crisis, los egoísmos, las desigualdades, la
corrupción que perjudica a los más débiles. Anhelemos la justicia, vivamos la
fraternidad y amamos la solidaridad, porque Dios la quiere para sus hijos.
Gracias a todos, especialmente a los voluntarios por vivir así la fe y la
caridad
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