jueves, 31 de julio de 2014

Veni Creator Spiritus. Canto gregoriano



LATIN

Veni, Creator Spiritus
mentes tuorum visita
Imple superna gratia quae
tu creasti pectora.

Qui diceris Paraclitus,
altissimi donum Dei,
fons vivus, ignis, caritas,
et spiritalis unctio.

Tu septiformis munere,
paternae digitus dexterae,
tu rite promissum Patris,
sermone ditans guttura.

Accende lumen sensibus,
infunde amorem cordibus,
infirma nostri corporis,
virtute firmans perpeti.

Hostem repellas longius,
pacemque dones protinus,
ductore sic te praevio,
vitemus omne noxium.

Per te sciamus da Patrem,
noscamus atque Filium,
teque utriusque Spiritum
credamus omni tempore.

Deo Patri sit gloria,
et Filio qui a mortuis
surrexit, ac Paraclito,
in saeculorum saecula.

Amen.

ESPAÑOL

Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.

Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.

Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.

Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.

Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.

Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.

Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.

Amén.

miércoles, 30 de julio de 2014

Las mujeres de Cuninico

P. Manolo Berjón
P. Miguel Ángel Fuertes

Del 15 al 18 de julio 2014 visitamos la comunidad nativa kukama de Cuninico. Algo de lo visto y escuchado ha salido en Panorama el domingo 20 de julio. Pero hay más. Nos avisan que una mujer ha llegado recién de Iquitos, le han practicado una cesárea. Vamos a visitarla. Llegamos a una casa sin pared hacia la calle. Hay dos varones sentados conversando, con sus piernas colgando hacia la vereda. Nuestro guía se dirige a uno de ellos y pregunta por X. Nos da la impresión que el varón es su marido. Nos dirigimos al varón y le indicamos nuestro propósito [construcción del género en pueblos indígenas]. Cuando terminamos de hablar nos indica que ahí está. Cierto, está sentada en una banca. Nos dirigimos a ella. El otro varón se levanta, se despide, y sale. Nos dirigimos a la señora y comenzamos a exponer las razones de nuestra visita. Nos interrumpe el varón: “es mi prima”. Nos disculpamos. Habíamos pensado que era su mujer. Nuestro guía se adelanta: “disculpen más bien, no les he presentado”. Hace las presentaciones. Luego aparece otra señora y una anciana más. Les explicamos nuestro propósito.

“Te has salvado de milagro”, le dijo el doctor. Había sido evacuada al Centro de Salud de Maypuco, sede del distrito. De ahí rápido al hospital regional de Iquitos. Llegó inconsciente. No recuerda nada. Hacía pocos días que había llegado de la ciudad. Su hablar era pausado. Tiene 4 meses de estadía en Cuninico, en casa de su primo. Antes vivía por el Nucuray, territorio murato/candoshi. Mientras conversaba con nosotros atendía a sus hijos que pasaban por la vereda con sus amigos. Tiene cuatro hijos, todos bien cuidados. Uno de ellos ha venido a Cuninico para estudiar la Secundaria, en su comunidad del Nucuray no cuentan con este servicio del Estado. Los otros tres están todavía en Primaria, pero este año no estudian. No preguntamos más, para qué. Seguro que no les ha podido matricular. Y no queremos hablar hoy de educación, que en selva baja es de pésima calidad. Se trata de hacer ciudadanos de quinta categoría.

Su hablar es pausado. Es una mujer en la treintena de su vida. Su marido está trabajando limpiando el desastre, por tanto quedamos en que primero conversaría con su marido y al día siguiente vendríamos a visitarla para una entrevista, si su marido está de acuerdo. Pero no pudimos cumplir, no fuimos a visitarla de nuevo, queda pendiente, al menos esa es nuestra intención. Durante el transcurso de la conversación quiso enseñarnos su operación. Levantó su polo y se vio el tajo practicado, pero desistimos y la mujer bajó su polo y cambiamos de conversación. Guardamos un rato silencio. Le miramos a los ojos y su limpieza nos impresionó. Antes de despedirnos un comunero desliza: “ahorita hay en la comunidad otra embarazada de tres meses que está queriendo caer su feto, parece que le quiere dar su regla”. De nuevo silencio. Después de un tiempo nos despedimos. Caía la tarde y nos fuimos a bañar.

Al salir nuestro guía comenta: “en el Centro de Salud de Maypuco no quieren atender a las mujeres de Cuninico, dicen que provocan abortos. Incluso quieren inculpar a X que les da algo para que caigan sus fetos”. Este injusto y terrible comentario nos lo dice alguien de toda confianza. Nos invade la cólera. Caminamos en silencio hasta llegar a nuestro destino. Caminar nos tranquiliza. Más calmados comentamos a nuestro guía: la contaminación aumenta el riesgo de abortos espontáneos. Ahora es él quien se sorprende. Explicamos lo injusto del comentario de los sanitarios de Maypuco. Al día siguiente lo exponemos en una reunión de autoridades con las comunidades vecinas. Todos, de nuevo, guardan silencio. El día que regresamos de Cuninico la mujer seguía teniendo “dolor de vejiga” y continuaba queriendo caer su feto. A la hora de escribir esta nota (21 julio 2014) una autoridad de Cuninico nos dice que esta mujer sigue con problemas de que su feto caiga.

Nos indican que hay más mujeres en Cuninico que han tenido abortos espontáneos en el último año. Hace falta ser mujer, vivir en Cuninico, acudir al Centro de Salud por una emergencia y enfrentarse con el terrible y duro estigma: “Cuninico, aborto provocado”. Y, no, no es cierto. Pero los galenos o desconocen lo que sucede o miran para otro lado.

Cuninico no parece ser el mejor lugar del mundo para vivir. Si está pensando en comprar una casa,  parece que no es el lugar apropiado, menos si tiene niños. Pero si la vida se conjuga en femenino parece tener estigmas añadidos. Este matiz de la contaminación y el género debe ser más explorado.

Nota: si Cuninico está así, ¿qué está pasando en las demás comunidades?

  
P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón                                         
Parroquia Santa Rita de Castilla                                                                 

Río Marañón

martes, 29 de julio de 2014

De officiis (II)

Francisco Javier Bernad Morales

Aunque la conjuración de Catilina había fracasado, la República se precipitaba en una crisis irreparable, en la que tanto populares como optimates, recurrirían a la fuerza militar para imponerse, violando repetidamente la legalidad. En el 60 a. C. se formó el primer triunvirato, un simple acuerdo secreto de alianza entre tres políticos ambiciosos: Cneo Pompeyo, Licinio Craso y Julio César. El primero, gozaba de una gran fama como militar, conseguida en África e Hispania, en la campaña contra los piratas que, con base en Cilicia, amenazaban el comercio en el Mediterráneo y en Asia en la guerra contra Mitrídates del Ponto, en el curso de la cual, reorganizó los territorios de Oriente, entre ellos Celesiria, Fenicia y Judea[1]; el segundo, tenido como el hombre más rico de Roma, había sofocado la sublevación de Espartaco; en tanto que el tercero, hasta el momento el menos destacado, había obtenido la ayuda de Craso para saldar sus deudas, gracias a lo cual había podido avanzar en su carrera política y desempeñar el cargo de propretor en Hispania. Con el apoyo de sus socios, César consiguió ser elegido cónsul  (59 a. C.) y lo que a la postre resultó mucho más importante, obtuvo un mandato proconsular por cinco años, luego renovado, sobre la Galia, lo que le permitió hacerse con un ejército adicto y una extensa clientela, a la par que deslumbraba a Roma con sus conquistas y utilizaba el botín para comprar voluntades. Por su parte, Pompeyo se reservó el gobierno de Hispania y Craso el de Siria.

Alejado de Roma, César encargó la defensa de sus intereses en  la ciudad a Publio Clodio Pulcro, un patricio carente de escrúpulos que, para ser elegido tribuno de la plebe[2], se había hecho adoptar por un plebeyo. Clodio organizó pronto bandas armadas que se dedicaron a sembrar el terror entre sus adversarios y aprovechó su puesto para confiscar las propiedades de Cicerón, con quien mantenía una vieja enemistad, y derribar su casa. Por su parte, los optimates respondieron en la misma forma por medio de Tito Anio Milón, quien contó con el apoyo de Pompeyo, cuyas relaciones con César se habían deteriorado. La muerte de Craso en combate contra los partos (52 a. c.) puso fin al triunvirato. A partir de entonces y ante la amenaza de César, los optimates entendieron que no les quedaba otra salida que entregarse en brazos de Pompeyo, por más que a los estrictos defensores de la legalidad, entre los que se contaban Catón el Joven y Cicerón, les pareciera una salida indigna e inconstitucional. Los tiempos, empero, no permitían muchos escrúpulos y así, después de que Clodio muriera en una reyerta con la banda de Milón, Cicerón asumió la defensa de este último, aunque no pudo evitar que fuera condenado al exilio.

Tras vencer a Pompeyo en Farsalia, César fue nombrado dictador[3] (48 a. C.), lo que le otorgó de hecho un poder absoluto, aunque formalmente continuaran existiendo las instituciones republicanas. Es a partir de este momento cuando forzosamente apartado de la actividad política, Cicerón escribe la mayor parte de sus obras filosóficas, entre ellas el De officiis. Aunque su  oposición a César fue radical, la relación personal entre ambos no parece haber sido particularmente tirante. De hecho, sabemos que en una ocasión el dictador cenó en casa de Cicerón y que en la velada hablaron sosegadamente de literatura eludiendo los asuntos políticos.

Si bien Cicerón no estuvo implicado en el asesinato de César (44 a. C.), saludó a los conspiradores como salvadores de la República y pronunció discursos contra Marco Antonio, quien supo maniobrar hábilmente para evitar que los asesinos se hicieran con el poder. Esta fue la gota que colmó el vaso de una antigua enemistad. Cuando poco después Octavio, sobrino de César, se presentó en Roma para reclamar la herencia de su tío y, tras un enfrentamiento inicial, llegó a un acuerdo con Antonio, este, entre otras condiciones, impuso la muerte de Cicerón. La sentencia, absolutamente ilegal, se cumplió el 7 de diciembre del 43 a. C. Poco antes había concluido De officiis.





[1] En el curso de esta campaña, Pompeyo ocupó Jerusalén y profanó el Templo.
[2] Los tribunos de la plebe tenían, entre otras atribuciones, poder para vetar las decisiones de los cónsules y del Senado. Los patricios no podían acceder al puesto. Incluso tras la instauración del principado por Augusto, cuando los emperadores asumieron de hecho todo el poder, ocupando a su antojo las magistraturas más importantes, no se hicieron nombrar tribunos de la plebe, ya que la familia Julio-Claudia era patricia. En su lugar recurrieron al artificio de atribuirse la tribunicia potestas, esto es, la potestad de tribuno sin ocupar el cargo.
[3] Originariamente la dictadura era una magistratura excepcional a la que se recurría en momentos de extremo peligro. Por un período máximo de seis meses el dictador asumía en sustitución de los dos cónsules el mando supremo del ejército y sus decisiones no podían ser discutidas. En el desempeño de sus funciones estaba auxiliado por un magister equitum (jefe de la caballería). Si el dictador era plebeyo el magister equitum debía ser patricio y viceversa. Sin embargo, en la crisis final de la República, estas limitaciones no fueron respetadas. El tercer nombramiento de César se hizo para un período de diez años y aunque era patricio, se aceptó a Marco Antonio, también patricio, como magister equitum.

lunes, 28 de julio de 2014

¡Qué solo estoy, Señor!

León Felipe

¡Qué solo estoy, Señor!
¡Qué solo y qué rendido
de andar a la ventura
buscando mi destino!
En todos los mesones
he dormido,
en mesones de amor
y en mesones malditos,
sin encontrar jamás
mi albergue decisivo,
y ahora estoy aquí, solo ...
rendido
de andar a la ventura
por todos los caminos.
Ahora estoy aquí, solo,
en este pueblo de Ávila escondido
pensando
que no está aquí mi sitio,
que no está aquí tampoco
mi albergue decisivo.


domingo, 27 de julio de 2014

“Yo soy el camino”

Joseph Ratzinger

Todo fiel debe buscar y puede encontrar el propio camino, el propio modo de hacer oración, en la variedad y riqueza de la oración cristiana enseñada por la Iglesia; pero todos estos caminos personales confluyen, al final, en aquel camino al Padre, que Jesucristo ha proclamado que es Él mismo. En la búsqueda del propio camino, cada uno se dejará, pues, conducir no tanto por sus gustos personales cuanto por el Espíritu Santo, que le guía, a través de Cristo, al Padre.
En todo caso, para quien se empeña seriamente vendrán tiempos en los que le parecerá vagar en un desierto sin «sentir» nada de Dios a pesar de todos sus esfuerzos. Debe saber que estas pruebas no se le ahorran a ninguno que tome en serio la oración. Pero no debe identificar inmediatamente esta experiencia, común a todos los cristianos que rezan, con la «noche oscura» mística. De todas maneras, en aquellos períodos debe esforzarse firmemente por mantener la oración, que, aunque podrá darle la impresión de una cierta «artificiosidad», se trata en realidad de algo completamente diverso: es precisamente entonces cuando la oración constituye una expresión de su fidelidad a Dios, en presencia del cual quiere permanecer incluso a pesar de no ser recompensado por ninguna consolación subjetiva.
En esos momentos aparentemente negativos se muestra lo que busca realmente quien hace oración: si busca a Dios, que, en su infinita libertad, siempre lo supera, o si se busca sólo a sí mismo, sin lograr ir más allá de las propias «experiencias», ya le parezcan experiencias positivas de unión con Dios, ya le parezcan negativas de «vacío» místico.
La caridad de Dios, único objeto de la contemplación cristiana, es una realidad de la cual uno no se puede «apropiar» con ningún método o técnica: es más, debemos tener siempre la mirada fija en Jesucristo, en quien la caridad divina ha llegado por nosotros a tal punto sobre la cruz, que también Él ha asumido para sí la condición de abandonado por el Padre (cf. Mc 15, 34). Debemos, pues, dejar decidir a Dios la manera con que quiere hacernos partícipes de su amor. Pero no debemos intentar jamás, en modo alguno, ponernos al mismo nivel del objeto contemplado, el amor libre de Dios, ni siquiera cuando, por la misericordia de Dios Padre, mediante el Espíritu Santo enviado a nuestros corazones, se nos da gratuitamente en Cristo un reflejo sensible de este amor divino y nos sentimos como atraídos por la verdad, la bondad y la belleza del Señor.
Cuanto más se le concede a una criatura acercarse a Dios, tanto más crece en ella la reverencia delante del Dios tres veces Santo. Se comprende entonces la palabra de san Agustín: «Tú puedes llamarme amigo, yo me reconozco siervo», o bien la palabra, para nosotros aún más familiar, pronunciada por aquella a quien Dios ha gratificado con la mayor y más alta familiaridad: «Ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava» (Lc 1, 48).

Extracto de la Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre algunos aspectos de la Meditación Cristiana. 15 e octubre de 1989

sábado, 26 de julio de 2014

Salmo 135. Canto melquita

Con este salmo cantado en árabe, recordamos a nuestros hermanos cristianos de Irak, Siria y Líbano, a quienes siempre tenemos presentes en nuestras oraciones.

martes, 22 de julio de 2014

De officiis (I)

Francisco Javier Bernad Morales

Cicerón escribió De officiis generalmente traducido como Sobre los deberes, a finales del año 44 a. C., por tanto muy poco antes de su muerte. Se trata de una reflexión ética formalmente dirigida a su hijo aunque destinada a la publicación. Antes de entrar en su contenido, tenido en alta estima por numerosos autores cristianos, entre ellos San Ambrosio, me parece apropiado realizar un breve recorrido por la vida del autor, pues por más que esta sea sobradamente conocida por gran parte de los lectores, recordar algunos aspectos nos ayudará a situar el tratado en su contexto, a la par que nos aproximará al momento histórico en que Roma comienza a adquirir la configuración política que la caracterizara en los primeros tiempos del cristianismo.

Nació Cicerón el 106 a. C. en Arpinum, una localidad del Lacio, situada unos cien kilómetros al sur de Roma. Su familia pertenecía al orden ecuestre, lo que significa que, si bien gozaba de una privilegiada situación económica, no alcanzaba la categoría de la aristocracia senatorial. Por tal motivo, en el transcurso de su carrera política se le consideró un homo novis, un hombre nuevo, quizá con cierta connotación de advenedizo.  Pronto fue enviado a Roma donde destacó en los estudios de  Derecho y Filosofía.  Realizó su primera intervención pública en un caso penal, como abogado de Roscio Amerino , un joven acusado de parricidio por unos parientes que deseaban apoderarse de su herencia. Era una actuación comprometida, ya que los acusadores contaban con la complicidad de Crisógono, confidente del dictador Sila. Por esta causa, tras lograr brillantemente la absolución de su cliente, Cicerón juzgó prudente alejarse de Roma. Permaneció, pues, dos años en Grecia, primero en Atenas y luego en Rodas. Durante este tiempo asistió a las clases de los filósofos Antíoco de Ascalón y Posidonio de Apamea. Ya muerto Sila, regresó a Roma e inició el cursus honorum como cuestor en Sicilia (75 a. C.).

Su comportamiento dejó un buen recuerdo, pues los sicilianos recurrieron a él años después,  cuando decidieron entablar una acusación por corrupción contra el propretor  Cayo Licinio Verres, quien había recaudado impuestos excesivos, roto contratos de forma injustificada y robado obras de arte, amén de otras arbitrariedades. Cicerón aportó pruebas y testigos y su argumentación fue tan demoledora que el abogado de Verres aconsejó a este que aceptara el exilio voluntario (70 a. C.).

En aquellos tiempos la República romana atravesaba una profunda crisis. De un lado, las recientes conquistas hacían preciso adaptar a la nueva realidad un sistema político surgido para el gobierno de una simple ciudad. Por otra, la afluencia de esclavos y de tributos había enriquecido extraordinariamente a los grupos sociales superiores, los llamados órdenes senatorial y ecuestre. Sin embargo, los pequeños campesinos que en su día constituyeron el grueso del ejército, se empobrecían incapaces de competir con la producción de los latifundios. Muchos, perdidas sus tierras, afluían a Roma donde esperaban  vivir de las donaciones del Estado y de los poderosos. Constituían una plebe urbana presta al alboroto, que nada tenía que ver con los antiguos plebeyos, muchos de los cuales habían accedido a la nobilitas. El servicio militar se había convertido desde los tiempos de Mario en una válvula de escape para estos sectores proletarizados. El legionario contaba para subsistir con su paga y ocasionalmente con el producto de saqueos en territorios enemigos, pero además esperaba que al licenciarse, su general le entregara una parcela de tierra.

La bandera de la reforma agraria había sido esgrimida por los hermanos Tiberio y Cayo Sempronio Graco, ambos tribunos de la plebe, asesinados respectivamente en 133 a. C y 121 a. C. Fue el primer acto de las luchas civiles que desgarraron Roma en los últimos tiempos de la República. La vida política se vio turbada a partir de entonces por el enfrentamiento, a menudo violento, entre dos grupos, los optimates, esto es, los sectores más conservadores del Senado opuestos a toda reforma, y los populares, con un programa revolucionario de reparto de tierras y aumento de las distribuciones gratuitas de trigo.

Cicerón, durante algún tiempo intentó situarse en un terreno intermedio, pero durante su consulado (63 a. C.) hubo de enfrentarse a una grave crisis. Los elementos más demagógicos del partido popular, con Lucio Sergio Catilina a la cabeza, quien había sido derrotado en las elecciones consulares en dos ocasiones consecutivas, intentaron un golpe de Estado. Conocedor de los preparativos, Cicerón los denunció en el Senado y obtuvo de este el Senatus Consultum Ultimum, una ley de excepción que le autorizaba como cónsul a adoptar las medidas que considerara necesarias para la salvación de la República. Con eso entendió que podía gobernar por encima de las leyes mientras durara la situación de emergencia, por lo que llegó a ordenar la ejecución sin juicio de ciudadanos romanos[1]. Algo a lo que se opusieron en vano populares no implicados en la conspiración como Julio César. Durante toda su vida, Cicerón se mostró orgulloso de una actuación que, sostenía, había salvado al Estado.





[1] Entre ellos el excónsul Publio Cornelio Léntulo Sura, padrastro de Marco Antonio, quien había urdido un plan para asesinar a Cicerón e incendiar Roma. Este fue el inicio del odio de Antonio, luego atizado por otros motivos, que terminaría por costar la vida a Cicerón.

lunes, 21 de julio de 2014

“Le está arruinando”. Efectos colaterales de los derrames en el Marañón

Manolo Berjón
Miguel Ángel Cadenas

Para Teresa Fasabi, Leoncio Prado, con admiración hacia su vida y trabajo

Estamos en Leoncio Prado, distrito de Parinari, provincia de Loreto (Perú), a más de 150 km. de Cuninico (lugar de un pernicioso derrame de petróleo crudo), y hemos terminado el bautismo. Preguntamos si ha habido algunos enfermos este tiempo. Comienza la gente a hablar, van dando nombres, edades y describiendo los síntomas. Lo habitual en estos casos, como en otras comunidades que hemos visitado. De repente, escuchamos: “mi nieta está bajando de peso. La diarrea y la fiebre le ha durado una semana y le está arruinando”. Estas fueron las palabras de Teresa Fasabi. Desliza la frase sin darle importancia, como quien no pretende focalizar la conversación pero con este trallazo se produce un profundo y respetuoso silencio que nos golpea el corazón.

Teresa es una mujer de cincuenta y siete años. Habla poco y en muchas ocasiones permanece en segundo plano. Pero cuando tiene que trabajar es la primera que se apunta. Lleva más de veinte años colaborando con su comunidad como Movilizadora (atención de niños de cero a tres años en crecimiento y desarrollo temprano). Teresa sabe lo que dice, es movilizadora desde 1992, cuando se inició este programa en la Parroquia. Desde entonces ha pesado y medido, cada mes, a los niños de su comunidad cuyas madres han aceptado este programa. Con su actuación, y el de sus compañeras, los niveles de desnutrición en el territorio de la parroquia son todavía altísimos, pero más bajos que la media regional. Nos falta mucho por hacer.

Unos datos: la encuesta ENDES 2012 (Encuesta Demográfica y de Salud Familiar) señala, para la región Loreto, un 32,3 % de desnutrición crónica y para el 2013 la misma encuesta apunta un 27,7 %. Los datos de la Parroquia en el proyecto de Crecimiento y Desarrollo Temprano, en colaboración con UNICEF, indican un 19 %. Es decir, tenemos una significativa reducción en el territorio de la Parroquia gracias al trabajo gratuito y desinteresado de personas como Teresa. Sin embargo, es un índice muy alto todavía, demasiado alto y excesivo sufrimiento. Falta mucho por trabajar.

La nieta de Teresa todavía no cumple tres años. Su cerebro está en formación y la desnutrición le afectará irremediablemente. El término “arruinar” es muy gráfico y fuerte. Ella sabe lo que dice. Ha visto a muchos niños desnutridos y ha hecho todo lo humanamente posible para remediar esta situación: charlas educativas, peso y talla mensual por más de veinte años, consejos a los padres de los niños y visitas domiciliarias, relleno de documentos para anotar la evolución de los niños, asistencia a los talleres, conversación con las autoridades varones de su comunidad para que entiendan la importancia del tema, y desvelos varios. La nieta de Teresa no es la única en arruinarse. Combatir la desnutrición debería ser una prioridad del gobierno y de cualquier persona bien nacida. Sin embargo, encapsular y minimizar las consecuencias de los derrames no permite visualizar un tema colateral, pero central, como la desnutrición. Si se nos permite, en palabras cristianas, “la carne de Cristo sufriente”, los humildes, son prioritarios. Por encima de cualquier apreciación económica, por importante que sea, está la gente de carne y hueso, especialmente aquellos que tienen que sufrir las consecuencias de estos desastres.

Nos gustaría que alguno de esos grises funcionarios mirase a su hijo y lo encontrara desnutrido para ver su reacción. No deseamos que sus hijos estén desnutridos, sólo es un ejercicio de ponerse “en los zapatos del otro” (o en las humildes y dignas chinelas de la señora Teresa). Qué sentiría si escuchara a algún funcionario minimizar las causas que producen estas situaciones. No somos tan ingenuos para pensar que los derrames son la única causa de la desnutrición, pero ayuda. ¿Qué pasa con el pescado? No será momentáneo como dicen algunos inescrupulosos. Después de un derrame de estas proporciones el Marañón se enferma por veinte o treinta años para recuperar la situación anterior al derrame. En palabras sencillas: han robado las proteínas del plato de los humildes. Y eso provoca desnutrición.

MÁS ENFERMOS EN LEONCIO PRADO

Los datos están recogidos el 10 de julio 2014. Insistimos que nosotros no tenemos competencia en salud, pero los dolores contraen el rostro y las diarreas huelen…

  1. joven mujer de quince años con fiebre y vómito, le dolía el estómago (3 julio). Ha permanecido así dos semanas;
  2. niña de dos años con fiebre y dolor de estómago (3 julio);
  3. adolescente mujer de trece años con dolor de estómago y cabeza (3 julio);
  4. mujer de cuarenta años con color de vejiga, cintura, y estómago y como quemado en la nalga ( 3 julio);
  5. niña de dos años y once meses con dolor de estómago, diarrea y fiebre, está bajando de peso; dos semanas que está así;
  6. mujer de treinta y siete años con dolor de estómago, diarrea, nauseas, pero no arrojaba;
  7. mujer de veinte años le salen manchas en la piel en forma de caracha;
  8. niña de tres años con manchas y comezón en todo su cuerpo, desde hace dos semanas;
  9. varón de cuarenta y cinco años con comezón en todo su cuerpo;
  10. mujer de treinta años con dolor de estómago (1 o 2 julio). Ha visto el agua brillosa cuando ha ido a recoger agua para acarrear a su casa; también ha visto como unas bolitas de arena de color blanco, marroncito y negras que rebalsaban. Ha recogido agua del río Samiria;
  11. varón de treinta y cuatro años con diarrea;
  12. adolescente mujer de trece años con dolor de estómago y diarrea;
  13. niña de dos años y once meses con comezón en todo su cuerpo;
  14. mujer de veinticuatro años con dolor de estómago desde el 7 de julio;
  15. mujer de sesenta y dos años con diarrea, nauseas, comezón en todo su cuerpo y fiebre;
  16. niña de tres años está bajando de peso con diarrea y fiebre;
  17. mujer de cincuenta y siete años con manchas en la piel y comezón.

Llama la atención que abrumadoramente la mayoría de las personas registradas son mujeres y niños. Los varones esconden estos padecimientos, son enfermedades consideradas “leves” y prefieren no reconocer en público estas “debilidades”. Repasando los datos no aparecen niños menores entre seis  y veinticuatro meses, lo cual, casi toda seguridad, implica un sesgo. En otras palabras: sospechamos que hay muchos más enfermos, pero no todos lo quieren reconocer en público. “¡Para qué, si no nos van a dar nada!”.

Una visita a la Posta Médica de Leoncio Prado, para conversar con sus responsables, nos afianza en nuestra impresión. Su percepción indica que ha habido un aumento de diarreas, vómitos y problemas de piel desde el 28 de junio a la fecha de nuestra visita (10 de julio 2014). A pesar de que la mayoría de la gente continua sin ir a la Posta por estas enfermedades, insistimos, consideradas “leves”.

¿Recuerdan que el Estado ha declarado en emergencia sanitaria el Marañón? (5 mayo 2014). En aquella ocasión secuestraron la palabra contaminación, que no se nombra en dicha declaratoria de emergencia. Por tanto, las consecuencias de la contaminación no aparecen. En aquel entonces, estaban muy preocupados por las diarreas (insistimos que sustrayendo las posibles enfermedades derivadas de la contaminación). Pues bien, ahora que hay diarreas el Ministerio de Salud no dice nada. Y necesitamos que se pronuncie la ministra. No seamos ingenuos y remarcamos: la mayoría de la población no ha ido a los Centros y Postas de Salud, lo cual implica que si algún inescrupuloso funcionario dice que no hay datos registrados, las causas no son que no haya enfermedades, sino la desconfianza en el Ministerio de Salud y cuestiones aledañas que no vienen ahora al caso.

La ubicación de Leoncio Prado es interesante porque está situada en una isla. Por un lado le bañan las aguas del río Marañón, por el otro, las del río Samiria en su tramo final que se mezclan, por un caño, con las aguas del Marañón. Y sin embargo, los funcionarios ocultan la verdad. Cualquier persona sabe que los ecosistemas se interrelacionan y lo que sucede en un punto afecta a otro –“efecto mariposa”–, más cuando es en la misma cuenca fluvial. Teresa no posee ningún título académico: ni ingeniera, ni socióloga, ni comunicadora, ni… No le hace falta para saber que los funcionarios inescrupulosos que debieran defenderla se sienten ajenos a estos impactos. Ha visto lo que sucede en su comunidad y eso le basta. Otra cosa diferente son los intereses que defiendan esos grises funcionarios.

Encapsular el derrame en Cuninico, como pretende el Estado, puede ser muy interesante para el capital, pero pernicioso para la población local. Las personas están por encima del dinero de unos pocos. Esto, que debiera ser una máxima fácilmente comprensible, está, en el mejor de los casos, en discusión, cuando no es prácticamente silenciado por la práctica miope, barata, de aquellos que tienen la encomienda de trabajar por todos, especialmente por los más humildes.

Apéndice: No nos olvidamos del pescado. Este año, por de pronto, no ha surcado el mijano. Y muchos piensan que no lo hará. La actividad económica más importante se ha resentido enormemente. ¿Alguien compensará esta perniciosa lacra? Haría bien el Estado en pedir perdón e implementar una política acorde con su población. ¿Cuándo se van a reconocer los derechos de los pueblos indígenas sobre su territorio? Comunidades indígenas son atravesadas por el Oleoducto Nor-peruano en pésimas condiciones y no son reconocidos sus derechos de compensación, servidumbre… Las leyes indican que el oleoducto no debe estar en tierra ni en agua, y lo está, vaya si lo está. Pésimas prácticas.


Nota: el 14 de julio de 2014 llegó Basilio al puerto de Santa Rita de Castilla con unas huamas (plantas acuáticas) recogidas en la muyuna (remolino del agua) abajo del pueblo de Santa Rita de Castilla. Nos fuimos a verlo. Cada frase que pronunciaba iba elevando el tono y nosotros guardamos silencio: “¡hasta cuándo!”, “¡qué van a decir ahora!”, “que vengan esos petroleros a decirme a mi que no hay contaminación!”, “no he encontrado nada [de pescado]”. El tono se eleva cada vez más y la tensión llega a su máxima expresión. Guardamos silencio. Basilio sale de su canoa, hace gestos con sus manos y sube al puerto, menea la cabeza y dice: “que vengan acá y yo les hago comer esa huama”. Todos nos reímos y se distiende la tensión.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, 10 julio 2014

Foto: con una foto es suficiente. No hemos querido colocar fotos de niños desnutridos, para qué. Un poco de dignidad. El pie pertenece a Teresa. No se quejaba, no reclamaba, no…, pero a nosotros nos interpela. Es un asunto de salud pública. Posee más dignidad esta humilde chinela de Teresa que los zapatos bien lustrados de esos funcionarios inescrupulosos.


P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón
Parroquia Santa Rita de Castilla                              
Río Marañón                                                             


domingo, 20 de julio de 2014

Una forma de creatividad

Phil Bosmans

Nada puede pesarte tanto
como tu incapacidad para perdonar.
Y nada es tan trágico
como vivir día y noche
con el corazón lleno de rencor y odio.
Alguno, o tal vez muchos,
te han hecho daño
y poco a poco te has desengañado.
Ya no eres aquel de antes.

Te sorprendes.
Y no eres tan amable,
generoso, bueno.
Tu afecto se ha convertido en frialdad.
La simpatía en antipatía.
Donde antes había un lazo
hay una rotura.
Está mal.
La amistad se ha convertido
en enemistad.
Tu amor se ha transformado lentamente
en odio.
sufres. Te has encarcelado.
Tus ventanas están cerradas.
El sol permanece fuera.
La vida se vuelve insoportable.
En lo más profundo de tí mismo
aspiras a la liberación.
¡Créeme, hay un solo camino!
¡perdón! ¡Perdona!
Cuesta mucho, lo sé,
pero vale la pena.

PERDONAR es una forma
de creatividad;
es generar "nueva vida"
y "nuevas alegrías",
Es crear nuevas posibilidades
en ti mismo y en los demás.

PERDONAR, debieras hacerlo
a menudo;
debes, de hecho, perdonar
setenta veces siete, hasta el infinito,
porque también tú
¡tienes tanta necesidad de perdón!

sábado, 19 de julio de 2014

Falacias de la rotura del oleoducto en la quebrada de Cuninico, Río Marañón

P. Manolo Berjón
P. Miguel Ángel Cadenas

Preámbulo: Petroperú dice en Cuninico que “no avisen a ningún periodista”. Y los periodistas suelen hacer caso a Petroperú. Por eso, hasta la fecha, a pesar de que pudieran hacer un excelente reportaje, ningún periodista ha acudido a la zona. A la población les han indicado que los trabajos pueden durar uno o dos meses, lo cual habla de la magnitud del problema. Pretenden reunirse sólo con las autoridades de Cuninico, no con la comunidad ni con autoridades de otras comunidades. Se percibe la intención.

Cuninico y Nueva Santa Rosa de Urarinas son dos comunidades kukama, pertenecientes al distrito de Urarinas, provincia de Loreto, Perú. Ambas son comunidades indígenas kukama. Se enfrentan, más solas que nunca, frente a un Estado prepotente, abusador y maquiavélico.


TRABAJADORES EVENTUALES EN LA ZONA DEL DERRAME

Se ha contratado a personal local de Cuninico para limpiar el derrame. Dicen que son “muchos trabajadores”, sin precisar número. Se les ha proporcionado guantes a todos ellos. Respecto a las botas de goma, sólo se les han administrado a quienes no tenían. Y las mascarillas ya debe ser hilar demasiado fino, porque no se ha repartido a nadie.
  
VÓMITOS, DIARREAS Y MANCHAS EN LA PIEL

Datos oficiales indican que, la semana del 1 al 5 de julio 2014, se reportaron nueve casos de diarreas en niños de cero a once años y seis casos en adultos mayores de treinta años en Santa Rita de Castilla (dista 145 km de Cuninico). De igual modo, en Santa Rosa de Lagarto se produjeron cuatro casos de diarreas en niños de cero a once años y siete casos en adultos mayores de treinta años. Sólo un caso en Santa Isabel de Yumbaturo en un niño y nueve casos de niños en Leoncio Prado. Todos estos lugares están situados en el distrito de Parinari.

Respecto a la dermatitis en Santa Rita de Castilla en las mismas fechas: tres casos en niños de cero a once años, un caso en adultos jóvenes de dieciocho a veintinueve años y un caso en adultos mayores de treinta años.

¿Cómo leer estos datos? Vamos a ensayar una lectura de los mismos:

  1. Sólo consignamos datos de diarreas y dermatitis, aunque el reporte también incluye infección urinaria, infección vaginal y conjuntivitis. Estas tres últimas enfermedades no las vamos a tener en cuenta porque solo reportan una sola persona enferma en Santa Rita de Castilla. De Santa Rosa de Lagarto, Santa Isabel de Yumbaturo y Leoncio Prado no hay reporte.

  1. Santa Rita de Castilla y Santa Rosa de Lagarto están situadas a orillas de la madre del Marañón. Llamamos “madre” al brazo principal del río. Mientras que Leoncio Prado y Santa Isabel de Yumbaturo están retirados del brazo principal del Marañón. En este sentido, es importante notar que tanto Santa Rosa de Lagarto como Santa Rita de Castilla tienen casos de diarreas en adultos.

  1. La mayoría de la población no acude a un establecimiento de salud para tratar diarreas, manchas en la piel o enfermedades consideradas “leves”. Esto es fundamental, porque no faltará algún cínico en el Ministerio de Salud indicando que no se han reportado un aumento de casos. No tener en cuenta las dinámicas de la población implica de nuevo tener una visión obtusa, corta, opaca, exclusivamente occidental, etnocéntrica. Y estamos hablando de población indígena.

  1. Si la población que reside en una comunidad donde hay un Centro o Puesto de Salud no acude al mismo, por el tipo de enfermedades que estamos consignando, menos lo hace la población que vive en comunidades donde no existe dichos establecimientos. Con esto indicamos que la mayoría de los casos permanecen ocultos. No tenerlo en cuenta implica falta de ética, invisibilizar el impacto y mala intención.

Datos extraoficiales. Los siguientes datos no los posee el Ministerio de Salud. Nosotros, como Parroquia, los hemos ido recolectando. Se puede argüir falta de profesionalidad, no tenemos ningún título que acredite conocimientos de salud, pero no hace falta tapar el sol con un dedo. El olor de la diarrea es en todas partes potente. Las manchas en la piel “pintan” los cuerpos indefensos. Sin más preámbulos, la población indica lo siguiente:

Distrito de Parinari:
-          Atenas: niños (sin determinar cuantos) con diarreas y vómito (una conversación en el puerto).
-          Santa Rita de Castilla. Niño, cinco años, alergia que le duró cuatro días, ha comido chambira del Marañón (día 30 junio); señora de sesenta y cinco años, alergia en todo el cuerpo, le ha durado una semana (30 junio-6 julio); una familia con dos adultos y un niño de dos años, todos con diarrea por comer boquichico (1 julio); abuela de cincuenta y nueve años con dolor de estómago y debilidad y nieto de nueve años, con manchas en la piel, han comido chambira del Marañón (día 2 y 3 julio); mujer de cuarenta años con diarrea y dolor de estómago por comer chilicano de carachama (día 2-6 julio); adolescente mujer de trece años, dolor de estómago por tomar agua del río y comer mota (día 4 julio); niña de siete años: diarrea, dolor de estómago por haber comido boquichico (4 julio); adolescentes mujeres de dieciséis y once años, hermanas, diarrea por tomar agua del río (3 julio); embarazada de treinta y seis años, dolor de estómago por tomar agua del río (3 julio); mujer de cincuenta y cinco años, diarrea por comer boquichico (4 julio); niña de tres años, diarrea y fiebre por comer boquichico (día 3); adolescente mujer de diecisiete años, diarrea por comer boquichico y tomar agua del río (día 3); niño de tres años, diarrea y dolor de estómago por comer doncella (5 julio); anciana de setenta y tres años con dolor de estómago ha tomado shibé con agua del río (día 5); niño de cinco años, alergia en la lengua por tomar agua del río (5 julio); una familia de cuatro miembros con alergia después de haber comido carachama y doncella (2 julio); una familia con tres miembros, dos adultos y un niño con vómito y diarrea, comieron pescado. Comemos pescado y nunca ocurre esto (3 julio); niño de primaria con alergia por comer carachama. No le han llevado al niño a la Posta porque le da miedo; pescador que, sin saber del derrame, ha vendido el pescado en el pueblo, después comprobó que su propio hijo se enfermó (2 julio); anciano de más de setenta años que al irse a bañar vio como reventaban burbujas y se esparcía como aceite, el pescado que ha comido no tenía sabor.
-          San José de Samiria: 1 familia con tres miembros con vómito y diarrea: dos adultos y un niño (3 julio); una pareja joven, ambos con vómito y diarrea. Un adulto con vómito y diarrea. Unas diez personas más sin precisar  con vómito y diarrea (3 julio).

Estos datos no son todo lo que hay, son simplemente una pequeñísima muestra. La situación es mucho más grave y permanece invisible. Pero comprenderán que no es nuestra competencia. Y quienes tienen obligación de hacerlo, no lo registran.


FALACIAS DE UN DERRAME: “El patio de mi casa es particular…”

El Estado peruano está haciendo todo lo posible por confinar el derrame en la comunidad de Cuninico. Algunos funcionarios, sueltos de huesos, indican a la comunidad de Urarinas y Nueva Alianza que ellos no tienen parte en esto. La estrategia es clara: minimizar. Se nos ocurre que ya en el jardín de infancia aprendimos aquello que “cuando llueve todos se mojan”. La tierna canción infantil que nos acompañó decía así:
            “El patio de mi casa es particular,
            cuando llueve te mojas,
            como los demás.
            Agáchate,
            y vuélvete a agachar
            que los agachaditos no pueden brincar
            h, i, j, k, l, m, ñ, o
            que si tú no me quieres,
            otro amante me querrá…”.

Tal vez estos funcionarios estatales ya nacieron con zapatos, terno y corbata o maquillaje (y, por supuesto, con la cara seria y gris de funcionario), o tal vez el día que enseñaron esta preciosa canción no fueron al jardín, se les habían inflamado las amígdalas, para que no se les atragantasen algunas informaciones de mayores. Señalaremos algunas notas para contextualizar el derrame y salir del confinamiento en que pretenden incrustarlo los grises funcionarios.

  1. La rotura del oleoducto se produce en el territorio de la comunidad nativa kukama de Nueva Santa Rosa de Urarinas [información de dicha comunidad], aunque las aguas del caño del oleoducto caigan a la quebrada Cuninico y haya sido la comunidad homónima quien se haya percatado primero. La voz de alarma la dieron los vecinos, y no nos referimos a Cuninico precisamente. (Vecinita, vecinita…)

  1. En la comunidad de Urarinas, cercana a los hechos, han llegado dos enfermeros del Ministerio de Salud para preguntar qué está pasando, pero no han atendido a los enfermos: información del teniente gobernador. Aplausos.

  1. La comunidad de Nueva Alianza, tres comunidades arriba de Cuninico, dice que los peces que siguen el oleoducto están contaminados y llegan a su comunidad.

  1. En el distrito de Parinari (Santa Rita de Castilla dista 145 km. de Cuninico) hay una fuerte contaminación, como iremos viendo.

  1. La percepción local indica un potente impacto cultural.

  1. ¿Por qué tantos derrames? ¿Las chatas que traen crudo del Curaray, del lote que explota la Perenco, río Napo, hasta San José de Saramuro en el Marañón, están sobrecargando el oleoducto? ¿Nos darán una explicación convincente?

  1. El Oleoducto Nor-peruano posee una tecnología obsoleta y no se hace lo conveniente para su puesta a punto. No sólo se necesita un recambio de toda la tubería, sino que su sistema de información es prehistórico. Petroperú reconoce que conoció la noticia porque la población local “les dio la voz de alarma”. Un gaseoducto como el de Camisea incorpora tecnología que, cuando baja la presión del mismo, se cierran automáticamente las válvulas. ¿Por qué no una tecnología adecuada al Nor-peruano que permita monitorear segundo a segundo lo que está sucediendo?

  1. A pesar de que el Estado, tarde, ha conocido la noticia, no ha hecho nada por informar a las comunidades asentadas en la ribera del río. Los programas de intervención o no existen, o solo figuran en el papel, o no sirven para nada, o son absolutamente obsoletos. Elija su respuesta, como en las encuestas. Nuestra hipótesis es muy sencilla: su interés en encapsular el derrame en Cuninico no ha permitido una intervención adecuada. Todo esto refleja niveles muy altos de discriminación. Y hay responsabilidad. ¿Dimitirá algún ministro por ocultar información o no proporcionarla a la población local? No, no dimitirá, pero deberían hacerlo.
  
SIETE RAZONES PARA UNA CARACHAMA MAMA MUERTA

El día 3 de julio a las 3:30 p.m. estamos bajando por el Marañón para visitar algunas comunidades. A la altura de la comunidad de Santa Clara (distrito de Parinari) hemos visto una carachama mama muerta. Nuestra cámara se malogró [risas, mientras nos salen los colores. Casi botamos la dichosa cámara al fondo del río, donde tenía que estar la carachama mama. A eso se le llama suerte]. Trataremos de registrar diez razones de la importancia de esta carachama mama.

  1. No tenía huella de golpe de palo, ni de machete; es decir, no ha habido intervención de pescadores.

  1. Cuando una persona mata una carachama mama no la bota al agua. La carachama mama es el “guardián de los peces”. La madre de los peces puede recoger a la carachama mama y hacerla vivir de nuevo. Por eso, cuando los pescadores la matan, la botan a la playa, para que la coma el gallinazo.

  1. Lo más curioso es que haya bajado por el centro del río, por toda la corriente.

  1. No tenía lastimado su cuerpo. De haberlo tenido, hubiera salido sangre y le hubiera comido el canero y la mota. No habría rebalsado.

  1. Vive pegado en el fondo. (¿Otra vez es fondeado el petróleo? Otra vez los “precipitantes”? No tenemos duda. Y los dichosos “precipitantes” son más perjudiciales y dañinos que el mismo crudo). [Otra razón para pensar en los precipitantes: en Santa Rita de Castilla, en Atenas, en San Miguel, tres comunidades del distrito de Parinari, la gente dice que rebalsaba del fondo como círculos de aceite o gasolina, todos coincidentes en las fechas].

  1. Tenía rojo en su costado, donde hay menos escamas. Tenía como un globo que se levanta como un tumor y estaba rojo. Este “espacio rojo en su costado” es un protector del pescado. Si están agarrando mucho pescado, la madre de los peces le manda para que se entretenga el pescador y no pueda pescar. Les ha enviado, no resistieron y murieron.

  1. Estaba casi entero y por el olor tenía dos o tres días muerta. Más o menos ha podido morir a la altura de Ollanta, distrito de Urarinas (dos días de distancia más arriba bajando con la corriente), o Buenos Aires, distrito de Urarinas (tres días de distancia más arriba).
EL AGUA: INCOLORA, INODORA E INSIPIDA

Nuestros interlocutores locales saben que el agua es incolora, inodora e insípida, lo aprendieron en el colegio. Pero cuando contrastaban sus conocimientos en casa sus padres les decían otras cosas. Ya ven, la tan manida interculturalidad sigue pendiente. Tal vez se trate de eso, de hacer olvidar los conocimientos indígenas.

Nosotros, tal vez a causa de la amigdalitis, vamos a mantener la terna: color, olor y sabor. En circunstancias “normales”:

  1. Color: el agua del Marañón es viva por estar en continuo movimiento. Es un color más encendido. Color a tierra más encendido.

  1. Olor: parece como que te llama. Te da ganas de bañar ahí. Te atrae el olor. Un olor a sol de playa. Así huele el agua del río cuando está sano.

  1. Sabor: se le prueba como un poco dulce; sientes que te baja la sed, te calma la sed.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. C.N. Cuninico. La boca de la quebrada del mismo nombre.

Sin embargo, la población indica que ha cambiado el color, el olor y el sabor del agua. “La distinción” es el territorio del gusto. ¿Qué tal si esos funcionarios encorbatados o maquillados toman su “whiskicito” bambeado. Aquellos que sean más sibaritas y refinados notarán el gusto. Si prefieren la imagen del catador de vinos, por aquello de ser más naif, también sirve. Pues bien, la gente en el Marañón es experta, no en “whiskicitos”, ni vinos, sino en el agua. Su paladar es delicado, exquisito, hasta voluptuoso podríamos decir. Anotaremos brevemente los cambios que han sido percibidos por los paladares locales.

  1. Color: el agua se opaca, viene como asentada y está brillante. Ese brillo es como una capa fina [una película] que está encima del agua. En ocasiones no es todo el río, sino algunas partes del mismo. Parece que se esparce como gasolina. Esta capa brillante no es del agua, está por encima. El agua está triste, por eso sabemos que ha pasado algo. También decimos que está posheco.

  1. Olor: está shegue, no te atrae. Llamamos olor a “tunchi tunchi” [muerto]. Tiene olor como enfermo [umanu significa fiebre, muerte. La muerte es la última etapa de la enfermedad]. Igual que cuando vas a ver a un enfermo, su olor te debilita. De igual manera el olor del agua, ahora, te debilita. Ese olor cutipa a los niños. Para eso hay que bañarse, pero ahora no nos podemos bañar en ningún lugar. Pierde el olor a sol de playa.

  1. Sabor: es shegue. Por más que tomas no sientes que estás tomando agua. Pierde la dulzura.

Shegue y posheco son dos categorías locales para hablar de la debilidad y/o la enfermedad. El primero significa débil, sin fuerza, sin vigor; el segundo, pálido, anémico, sin ánimo. Evidentemente el Ministerio de salud no utiliza estas categorías, por eso no puede recoger la gravedad de la situación. Otra esfera más de la tan manida interculturalidad ausente. ¿Un Estado pluricultural como el Perú, tiene que recoger información única y exclusivamente en la versión Occidental?

MIJANO

Junio es el mes de la vaciante del río Marañón. El pescado sale de las cochas al río. Pero cuando se encuentra con el olor a petróleo, el pescado que puede, escapa, huye. ¿Cómo va a ser el comportamiento del mijano este año? Nos gustaría saberlo. Ictiólogos hay que puedan indicar pistas. Pero las percepciones locales indican que el pescado ha regresado a las cochas. Con la merma del río ya no podrán salir de las cochas y la sobreabundancia en un espacio reducido va a producir una gran mortandad de peces. La percepción local debe ser incluida.

Para los varones kukama la pesca es la actividad principal. Las pérdidas económicas serán cuantiosas. Pero nadie hará una valoración económica de la misma. Sin embargo, la economía no es todo, a no ser que nos retrotraigamos a su sentido original: “gobierno de la casa”. Los kukama son grandes pescadores, “fisgas”. Sin embargo, este año les va a tocar ayunar. ¿Qué implica esto para la imagen de los varones? Estamos generando niveles bajísimos de autoestima, por utilizar la jerga de los psicólogos. Los varones no podrán pescar conforme, con todo lo que eso acarrea. Ipurakari es el término kukama para expresar gran pescador, gran cazador, gran guerrero y gran “conseguidor de mujer”. Basta de momento, quede solo anotado, otro día podemos volver sobre ello.

AGRICULTURA

¿Afectará a los barreales? La población local no tiene dudas. En el derrame producido el año 2010 la gente decía que la cosecha de ese año se resintió. A pesar del buen barro que quedó, el arroz no produjo conforme. El arroz creció, echó huayo, espigó, pero no se enduró, estaba como quemado. Justo ahora, en la época de la siembra ha venido el derrame. ¿Se imaginan los niveles de angustia?

AMIGDALITIS PARA RATO

El umbral del dolor es un dispositivo regulado culturalmente. Cada cultura lo maneja conforme a criterios propios. Y dentro de cada cultura las familias enseñan a sus miembros determinadas pautas de conducta para “administrar” el dolor. Incluso cada individuo poseemos nuestros propios criterios, siempre regulados culturalmente. Lo cierto es que los niveles de dolor en el Marañón son muy altos y la capacidad de resistencia enorme, pero el día que se rompan será incontrolable. Estamos avisados, al tiempo.

Escribimos desde Santa Rita de Castilla (distrito de Parinari), que está a 145 km. de Cuninico (distrito de Urarinas). Afirmar que el derrame se circunscribe únicamente a la comunidad de Cuninico es, cuando menos, gratuito y cínico, por todo lo explicado anteriormente. Los funcionarios que tratan de encapsular el derrame y descontextualizarlo no solo carecen de sangre en la cara sino que el día que explicaron en clase lo de los ecosistemas estaban con amigdalitis y faltaron.

Ya ven, la dichosa amigdalitis a algunos funcionarios les arrea cuando tuvieron que aprender la canción “el patio de mi casa”; y a otros funcionarios, cuando explican los ecosistemas. A nosotros nos ha dado cuando tenemos que escribir esta nota y, por falta de tiempo, tenemos que aceptar el esquema tripartito del agua como incolora... Hay amigdalitis para rato.

Nota a destiempo: Nos dice un amigo que nuestros textos “no son concisos” (en estos tiempos de memes e Internet es un pecado), dice que tampoco son “claros”. Nos invitan a que “se ubiquen desde la perspectiva del público para poder difundir estos textos”. Seguramente tiene toda la razón. Podrían ser difundidos en pequeñas dosis, pero dependemos de otros. Algún día contaremos cómo son escritos, en qué circunstancias, y la necesidad de todo tipo de apoyo que necesitamos. Gracias, de todos modos.


P. Miguel Ángel Cadenas                                        
P. Manolo Berjón
Parroquia Santa Rita de Castilla                              
Río Marañón                                      


jueves, 17 de julio de 2014

Cuninico y San José de Saramuro: dos comunidades kukama, una contaminación común

P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón


Estamos visitando una comunidad del distrito de Nauta. El comentario lo llevan quienes han estado en la Plaza 28 de Julio en Iquitos con ACODECOSPAT (Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca). En la tarde nos vamos a la comunidad de enfrente. Poniendo un pie en la nueva comunidad avisan, a gritos, que tenemos una llamada urgente. Regresamos. Tarda en entrar la llamada. No sabemos qué está ocurriendo. Suena el teléfono de Gilat. Está llamando una hija que vive en la ciudad a su familia. Hay que continuar esperando. Al rato entra otra llamada. Es para nosotros. La noticia nos impacta: ha habido un derrame de crudo en la base de San José de Saramuro y otro en Cuninico, con algunos días de distancia. Salimos del teléfono y algunas gentes se acercan a preguntar: qué ha pasado. Comentamos brevemente. La gente se dispersa y continúan jugando, no les queda otra. Se nota la rabia, la impotencia.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. C.N. Santa Rosa de Uraninas. Cartel que “no” ha puesto los moradores

CUNINICO Y NUEVA SANTA ROSA DE URARINAS

Cuninico y Nueva Santa Rosa de Urarinas son dos comunidades situadas en el distrito de Urarinas, provincia de Loreto. Cuninico está ubicada en la boca de la quebrada que lleva su mismo nombre, a orillas del Marañón. La quebrada tiene abundantes cochas. En la comunidad se instalan comerciantes de pescado que lo transportan a Yurimaguas y Tarapoto. La comunidad, fundamentalmente, vive de la pesca. Una de las cochas lleva el nombre de Omurano. Quienes conocen de pueblos indígenas notarán el nombre de uno de ellos. Siendo antiguo territorio del pueblo Omurano, ahora está ocupado, fundamentalmente, por el pueblo Kukama. Otro día hablaremos del pueblo Omurano.

El lugar de la rotura del oleoducto es un punto dentro del territorio de la comunidad de Nueva Santa Rosa de Urarinas. Sólo que ha bajado por la quebrada y han sido la comunidad vecina de Cuninico quien ha dado la voz de alarma.

Los días son apacibles, las gentes realizan sus trabajos diarios con tranquilidad, pero con constancia. Están esperando el mijano: en la vaciante de los ríos salen abundantes pescados del interior de las cochas a los ríos grandes. ¿Habrá este año mijano en Cuninico? Es una pregunta retórica. No, no habrá. ¿Habrá mijano en el Marañón? Nos gustaría que un biólogo nos explique. ¿Alguien tendrá en cuenta la pérdida económica que esto genera en Cuninico y comunidades aledañas? ¿Se encarecerá el pescado en Yurimaguas y Tarapoto? Por supuesto. Pero muchos de los habituales del pescado de la quebrada Cuninico nunca lo sabrán. ¿Cuánto tiempo tardará la quebrada en recuperarse? ¿20 años, 30 años? Dejemos la especulación a los biólogos. Esto no es lo más importante, ni de lejos.

¿Es esto grave? No tanto, forastero. Citamos de memoria porque las condiciones en las que se escribe esta crónica no permiten la revisión de documentos. Pero a modo de información, que fácilmente ustedes pueden comprobar, al menos deberían hacerlo las instituciones. El “Estudio de Impacto Ambiental del proyecto Sísmica 2D Lote 106 – Cuenca Marañón” de Petrolífera, publicado en Internet sólo considera la parte socioeconómica y cultural, con errores de bulto, por supuesto. Pero en un pequeño resumen que entregaron en las comunidades se indicaba la presencia de metales pesados en la boca del Chambira y Cuninico. Esta parte, lógicamente, no la han publicado en Internet. Lo hacían para curarse en salud. En el caso de que decidiera explotar el lote no eran responsables de lo que se han encontrado, es previo a su llegada. ¿Ha hecho algo el Estado por remediar esto? No. Son responsables de que durante tantos años, conociendo, los mercados de Yurimaguas y Tarapoto hayan consumido impunemente pescado  de la quebrada Cuninico. Puede que las autoridades cierren los ojos, pero para los que somos cristianos, Dios nos preguntará qué hemos hecho. Para quienes adoran al dios dinero, lo que pueda pensar Dios es una minucia insignificante.



Esto no puede ser una crónica de lo sucedido, dado que el Estado, encargado de dar una explicación, nunca lo hará. Y si se ve obligado a dar la explicación nunca será convincente. A lo que íbamos: una comunidad cercana comunica desesperadamente que necesitan ayuda: “ha habido un derrame de petróleo”. Sólo querían ser escuchados. Su teléfono Gilat no funciona bien, se entrecortaba. Sospechamos que esta vez no está intervenido, porque antes del suceso ya ocurría igual. Pero no hay duda, hay teléfonos intervenidos, y de eso sabemos algo. Nos ponen en la pista. Comienza el periplo de llamadas a diferentes comunidades. Empieza la confusión. Nos hablan de un derrame en San José de Saramuro. ¿Es el mismo derrame? El caos nos acompaña varias horas y varias llamadas a comunidades. Al final, esclarecemos que son dos derrames diferentes.

Varios días la gente comía el pescado con olor y sabor a gasolina. Al principio nadie le dio importancia. Pero después de varios días surgió el comentario en la comunidad. Un comunero entró en la quebrada y, con ojos espantados, vio cantidad de peces y boas muertas y manchas de petróleo por todos lados. Se ha quebrado el oleoducto en la zona que los comuneros denomina Varillal (atención para los ambientalistas). Asustado regresa a la comunidad y conversan entre autoridades y comunidad. Como primera medida deciden llamar a las instituciones en Maypuco, sede del distrito de Urarinas. Entre otros, llaman al Municipio y a la PNP (Policía Nacional del Perú). Ellos hacen fotos y algunos videos. Comienza el movimiento. Hasta el 2 de julio sólo había llegado 5 litros de agua por familia y agua del Marañón. De nuevo, las emergencias no son atendidas, menos si es lejos de la ciudad. Los planes de emergencia o no existen o no funcionan. Quien sí acude, dicen los pobladores, es Petroperú llevando personal sanitario, entre ellos un doctor. Échense a temblar.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. C.N. Cuninico.

En el derrame de 2010, en Santa Rita de Castilla, un doctor contratado por Pluspetrol atendió a toda la población enferma. Todos contentos, aunque no todos. Rápidamente solicitamos información al Centro de Salud. Se lavaron las manos. Ellos no atendieron, lo hizo el personal contratado por Pluspetrol en aquella oportunidad, y no dejaron constancia de enfermos, limpiaron todos los expedientes. Mucho nos tememos que esta vez pueda pasar igual. Ya está advertida Cuninico, veremos qué pueden hacer. Pero también sería importante que el Ministerio de Salud, la Defensoría del Pueblo… soliciten esa información y no se queden de brazos cruzados cuando les digan que no ha sucedido nada. Quienes nos siguen, ya saben que nuestra abuelita contaba mejores cuentos.

Por de pronto, en Cuninico hay 15 niños  con diarreas, vómitos, manchas y alergias. Seguramente hay más, y no solo niños, pero son las noticias que nos llegan. Pero a más de un día de distancia río abajo, en Santa Rita de Castilla, hay más niños de lo normal con “diarrea, vómito, manchas y alergias”. La gente de Santa Rita de Castilla dice que “pasó el petróleo” a partir del 1 de julio a las 5:00 p.m., e incluso todo el día 2 de julio. “Son como manchas de aceite que brillan” y como “de abajo brotaba”. Esto es percepción local de varios moradores de Santa Rita de Castilla.

La población, a nuestro entender, está lejos de ser atendida, pero ya intentó entrar una chata en la quebrada Cuninico. No ha podido, está demasiado bajo. Uno tiende a pensar: por supuesto, que hay que remediar cuanto antes lo sucedido, el hueco en el oleoducto. ¿Habrán utilizado “dispersantes” o más bien profundizarán el petróleo? Sospechamos lo segundo. Con todo no es lo más preocupante. Nos dirán que utilizan productos autorizados y “benignos” con el medio ambiente. Sospechamos que no dicen la verdad, por las ocasiones anteriores que nos han mentido. Lo cierto es que determinados productos “precipitantes” son más dañinos que el mismo crudo. ¿Y la población? ¿No merece una atención adecuada? Brilla por su ausencia.

En Cuninico al día 3 de julio la gente de la comunidad está contratada para trabajar abriendo un espacio para que “aterrice el avión”. Sospechamos que se refieren o a un hidroavión o a un helicóptero. Pero no nos detengamos. Esa parece ser la única preocupación del Estado. Tal vez ni siquiera le preocupe lo que está sucediendo, sino no perder más petróleo. Eso del medio ambiente lo dejaremos para la Cumbre Climática de diciembre, en… Lima.


Para el 2 de julio esperaban en Cuninico a la Fiscalía del Medio Ambiente, OSINERGMIN (Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería), y la Defensoría del Pueblo. En Cuninico siguen esperando. No llegan (3 de julio, 8:00 a.m.). ¿Llegarán? Seamos decentes, si es que nos queda algo de honestidad, esto de los derrames es una minucia. Mirarlo como uno o dos derrames por separado, que será lo que pretende el Estado, es dejar todo como está. El asunto debe ser englobado en una política de extracción de hidrocarburos en selva baja que no cumple con los requisitos mínimos: ni ambientales, ni culturales, ni de dignidad humana. Tan solo responde al capital, y ya sabemos que el capital carece de corazón. De esta manera situamos lo sucedido en un contexto que permita entender lo que ocurre.

Los Municipios son únicamente administradores, y bastante malos, por cierto. Ahora estamos en campaña electoral. No podemos saber cómo se va a desarrollar, puede que algún candidato en el distrito de Urarinas, hable de “los derrames”, pero hasta ahí. Seguiremos escuchando de los candidatos sandeces y estupideces. ¿Se va a incorporar al discurso regional? Estamos seguros que no será así. Para decirlo claramente: en el bajo Marañón quienes están preocupadas de estos temas son las organizaciones indígenas, y no todas.


SARAMURO: “transparencia informativa”

¿Alguien sabe lo que ha sucedido en la base de San José de Saramuro? Pues no. No hay información verídica. Presumiblemente entre el 25 el 29 de junio algo ha pasado en la base de San José de Saramuro. ¿Nos lo dirán algún día? No, no nos lo dirán. La transparencia informativa brilla por su ausencia. Lo cierto es que parece haberse roto una válvula o el mismo oleoducto, no podemos precisar más. Hasta el día 2 de julio varios grupos de hombres han sido contratados para limpiar la “cocha inmensa de crudo” que se ha derramado. La gente dice que sólo es en tierra. ¿Y cuando vengan las lluvias?

Hay gente que se contenta con el trabajo de limpieza. Les dan un sueldo diario. En lugares donde la necesidad perentoria de dinero se hace acuciante no es de extrañar. Sin embargo, el gran impacto de toda la actividad de hidrocarburos en la cuenca del Marañón pasa desapercibido y quienes tienen obligación de informar a la población y tranquilizarles, no hace su trabajo.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2014. Tanques “propiedad” de PetroPerú en la C.N. San José de Saramuro.

ALGUNOS APUNTES


  1. Con la vaciante del río que se produce a fines de junio 2014, como todos los años, comienza a salir el pescado de las cochas y a migrar río arriba: “mijano”. ¿Surcará este año el mijano? Sospechamos que no. Se produce una barrera biológica. ¿Cuál será el comportamiento del pescado? Biólogos hay que nos lo tengan que explicar. El mijano no es ninguna broma.

  1. El pueblo Kukama se comportaba tradicionalmente como el mijano: viajando de un lugar para otro acompañado de sus “madres” (espíritus). Los colegios, entre otros, han asentado a la población en comunidades. El aspecto cultural implica muchos matices: hay personas que viven dentro del agua, hay ciudades dentro del agua, hay espíritus, madres de los peces… Los chamanes necesitan a todos estos seres para interpretar el mundo e intervenir en él. ¿Qué soñarán las gentes del lugar? Todo esto es religión kukama. Y quienes nos decimos religiosos debemos escuchar a Dios también a través de otras religiones, en este caso religiones indígenas, lo que llaman diálogo interreligioso, vamos.

  1. El impacto económico en la comunidad de Cuninico será terrible. ¿De qué van a vivir todos estos pescadores? Cuando una empresa rescinde el contrato a un trabajador tiene que pagar unos derechos. ¿Quién paga los trabajos que estos pescadores no van a poder realizar?

  1. El oleoducto está en pésimas condiciones. El Estado ha abandonado, irresponsablemente, por años sin término, su mantenimiento. Lo mínimo que exigen estos tiempos, y plata hay en Perú para hacerlo, es monitorearlo por un sistema computacional. No es posible que tenga que dar la voz de alarma la comunidad de Cuninico para que recién aparezca el Estado. Esto lo único que hace es poner en evidencia el total abandono por parte del Estado: bien sea su dueño o su supervisor. No entramos ahora en esas exquisiteces.

  1. Durante años, Perúpetro ha entregado algunos cuadernos y lapiceros a los niños de las comunidades por donde atraviesa el oleoducto. Esta actitud es totalmente irresponsable. Algunas comunidades están reconocidas como comunidades nativas y, a pesar de atravesar su territorio, no tienen derecho a ningún tipo de derechos: compensación, servidumbre… (dejemos esto para los abogados).

  1. La situación de San José de Saramuro es totalmente irregular. Era un fundo con algunas personas. Cuando las petroleras encuentran hidrocarburos desplazan a la comunidad que se divide en dos: San José de Saramuro y Saramurillo. Se pagan las chacras y se obliga a la gente a salir, incluso a aquellos que no quieren, ni aunque les paguen.

  1. Hacia 1995, sin precisar mucho, ardió un tanque de almacenamiento en San José de Saramuro. ¿Se compensó a la población? ¿Se ha hecho algo al respecto?

  1. Nueva Alianza es una comunidad kukama que está situada en la boca del Urituyacu, tres comunidades por encima de Cuninico. Nos dicen que los peces circulan por la tubería. Es, pues, un indicio que el derrame es más que un punto: Cuninico.

  1. La ciudadanía está resquebrajada. Mientras no seamos todos ciudadanos de primera categoría y se nos trate como tal, este tipo de situaciones no se arreglarán. Ahora estará un par de días o incluso semanas en el candelero, después pasará de nuevo al olvido.

  1. Hay muchas más cosas, como la salud pública, pero la premura del tiempo no da para más.


P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón                                                          
Parroquia Santa Rita de Castilla                               
Río Marañón