jueves, 29 de noviembre de 2012

Un tiempo pasado

Francisco Javier Bernad Morales

Ya en anteriores ocasiones he citado a Imre Kertész, el húngaro, superviviente de Auschwitz, premio Nobel de Literatura en 2002. Una vez más, deseo referirme a él. En esta ocasión, copiando literalmente uno de sus textos, un fragmento del Ensayo de Hamburgo, publicado por Herder, Barcelona 2002, en un volumen titulado Un instante de silencio en el paredón:

Ha pasado una época, y cierta actitud humana parece ya irrecuperable, como los años, como la juventud. ¿En qué consistía esa actitud? Era el asombro del ser humano ante la creación; la admiración fervorosa por el hecho de que esta materia que se descompone -el cuerpo humano- vive y tiene alma; ha desaparecido el asombro ante la existencia del mundo y con él, de hecho, el respeto, la devoción, la alegría, el amor por la vida. El asesinato que ha ocupado el lugar de esa época pasada -no como mal hábito, como exceso, como "caso", sino como forma de vida, como actitud "normal" que se adapta y se adopta ante la vida y los otros seres vivos-, el asesinato como modo de ver la vida, la actitud propia del asesinato suponen sin duda una transformación radical; da igual si es el síntoma de una era o un síntoma final. Podría objetarse que el exterminio de seres humanos no es precisamente un invento moderno; pero la eliminación continua de seres humanos, practicada durante años y décadas de forma sistemática y convertida así en sistema mientras transcurren a su lado la vida normal y cotidiana, la educación de los hijos, los paseos amorosos, la hora con el médico, las ambiciones profesionales y otros deseos, los anhelos civiles, las melancolías crepusculares, el crecimiento, los éxitos o los fracasos, etcétera; esto, sumado al hecho de habituarse a la situación, de acostumbrarse al miedo, junto con la resignación, la indiferencia y hasta el aburrimiento, es un invento muy reciente. Lo nuevo en él es, para ser concreto, lo siguiente:está aceptado. Se ha demostrado que la forma de vida del asesinato es posible y vivible: por tanto, puede institucionalizarse. la misión del ser humano en la tierra tal vez consista en destruir la tierra y la vida. De ser así, habrá actuado como Sísifo: por un momento se escabulló de su tarea, de su misión, se escapó de las garras de la muerte y se maravilló de aquello que debía devastar: la vida. Debemos, pues, a esta renuencia todas los formas y pensamientos de rango superior creados por el hombre: el arte, la filosofía, las religiones son el producto de ese frenazo del hombre, de su vacilación ante su auténtica tarea: el exterminio (p. 42).

Son palabras terribles en que se resume la tragedia de nuestra época, pero no hemos de creer que representen las convicciones de Kertész. Él, a pesar de esta lacerante lucidez, conserva la esperanza. Describe los males del mundo para que seamos capaces de precavernos frente a ellos. Otros, como Jean Améry, Primo Levi o Paul Celan, no pudieron a la larga soportar el peso de haber sobrevivido y terminaron por quitarse la vida, Algunos, como Kertész o Viktor Frankl encontraron motivos para seguir adelante, pese a haber sufrido en su propia alma el vértigo de un mal insondable.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Encuentro pastoral agustiniano 2012,-Provincia Filipinas- Valencia de Don Juan, 9 a 11 noviembre.

Paco Alcalá

Síntesis personal
  
“Los pobres nos interpelan”  “Respuesta agustiniana a las pobrezas de nuestro tiempo”
Encuentro, reencuentro, vivencia y convivencia…, muy positivos y satisfactorios, como de costumbre.
Dato novedoso y entrañable…, la presencia de seis niños entre los asistentes.
Exposición del tema…  -P. Javier Antolín Sánchez, OSA-
Análisis de la crisis mundial, en general, y española, en particular.
Origen de la crisis…, caída de dos de los grandes Bancos Americanos.
Causas…, la codicia de unos pocos.
Efectos ocasionados…, padecimiento de una gran mayoría de la humanidad.
La pregunta del millón:
¿Cómo comportarnos los cristianos ante la crisis…?
Actitudes y comportamientos a evitar:
·         Moralizar y personalizar en exceso…, (de una u otra manera, todos somos responsables)
·         Tentación de centrarnos en los micros, en los particularismos…, (tener una visión más global)
·         Presentarnos como los únicos y exclusivos preocupados y salvadores de la situación…
·         Desconfiar, criticar y responsabilizar, en exclusiva, a banqueros, políticos…
·         Pecar de ingenuos, voluntaristas y utópicos (sólo con mis recetas se resolvería la situación)
·         Legitimar, acríticamente, la situación… (es culpa de los otros) y los comportamientos… (sólo los míos saben y pueden solventar esto)
Datos preocupantes en España:
·         Más del 25% de desempleo
·         Más de cinco millones de parados
·         Más de dos millones, sin ningún tipo de prestación
·         Y, lo más preocupante, un 50% de desempleo juvenil
·         Perspectivas de futuro inmediato y a medio plazo…, muy poco halagüeñas…
Otros datos preocupantes y sangrantes:
·         Evasión de capitales
·         Fraude fiscal
·         Economía sumergida
·         Creciente desigualdad
·         El precio de la desigualdad: el 1% de la población mundial tiene lo que el 99% necesita.
Datos esperanzadores:
·         La respuesta solidaria de las familias, uno de los pocos datos positivos de la crisis
·         Respuesta de Cáritas 2011:
o   Cuenta con 64.251 voluntarios
o   En más de 6.000 Cáritas parroquiales. Y 68 diocesanas
o   Invirtió 250.697 euros en distintos programas
o   El 66% de este dinero procede de donantes privados, sólo el 33% de subvenciones públicas
o   Ha acompañado a 1.804.126 personas en situación precaria en España
o   Y a otros 4.560.000, en proyectos de cooperación internacional
¿Qué podemos, qué debemos hacer como ciudadanos cristianos?
Asumir una actitud profética:
·         Como cristianos, no tenemos competencia política-partidista específica, ni responsabilidad de gobernar, pero sí podemos y debemos asumir una actitud profética de denuncia, tanto a nivel personal como a nivel comunitario
·         Dar una respuesta y hacer una defensa del bien común, tener una visión global, sin, por supuesto, olvidar las particularidades.
·         Ser realistas, saber convivir con las realidades concretas
·         Elaborar un discurso que contenga valores, y hasta proponer determinadas medidas de política económica. En economía no hay muchos dogmas. Es difícil decir la solución es esta y sólo esta. Quien afirme esto, quizá esté defendiendo algún interés particular
·         Nuestra primera palabra cristiana no es, ni técnica (en lo económico) ni partidista (en lo político), pero sí  debe serlo solidaria en lo social
Horizonte de valores y prácticas que nos pueden orientar:
·         Prioridad de la persona y el trabajo, sobre los bienes y el capital
·         Buscar el bienestar universal, antes que soluciones nacionalistas, elitistas, corporativas, que encierran en los propios intereses de país, de clase, de grupo…
·         Principio de subsidiaridad, compromiso con las problemáticas desde las bases
·         Principio de solidaridad
·         Situar el problema y su solución donde corresponde, es decir, en los planos económico y político, nacional e internacional.
Desde la espiritualidad agustiniana:
·         Punto central: comunión de vida, tanto en lo espiritual, como en lo material
·         No consideréis nada como propio, todo en común (Regla 4)
·         Que todas vuestras obras las hagáis para el bien común. Conoceréis vuestro progreso cuando cuidéis mejor lo que es común que vuestras propias cosas (Regla 31)
·         Como Orden Mendicante (1256) tiene el deseo de seguir a Cristo pobre, por medio de la comunión de bienes y con estilo de vida sencillo y austero, cercano al pueblo y preocupados por las situaciones de injusta pobreza…

Exposición de la labor social realizada por cada una de las Cáritas parroquiales asistentes, así como del campo de trabajo de Badalona y del Colegio Loiu
Situaciones específicas, problemáticas propias y formas de afrontarlas.

Reflexiones y recomendaciones, a modo de conclusión:
·         Vivir una vida sobria, honrada y religiosa (Tito)
·         “El mundo tiene recursos para satisfacer las necesidades de todos los hombres, pero no su codicia” (Ghandi)
·         “El problema no son los ricos, sino la cantidad de candidatos”
·         Decrecimiento económico: El mundo, ¿es sostenible tal como hoy vivimos…?  No se puede seguir creciendo de forma ilimitada. El crecimiento económico, además, no crea cohesión social
·         Vivir con menos y de manera corresponsable con toda la humanidad
·         Estar atentos y analizar las propuestas y salidas a la crisis, que se presentan como alternativas.
·         El lema: con menos, y de otra manera, hay para todos y sobra
·         No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita (San Agustín)
·         Con el 2% del PIB (Producto Interior Bruto) mundial, se solucionarían las necesidades básicas de la humanidad
·         Destino universal de los bienes (Principio de la Doctrina Social de la Iglesia)
·         Transmitir esperanza, no desanimarse, nunca hundirse… Penalizar de la publicidad engañosa
·         Reducir para que otros puedan vivir
·         Reutilizar, reciclar, repartir, solidaridad, compromiso,…  “La huella ecológica”

Distinguir, en la vida práctica, entre: gastos necesarios, gastos convenientes, gastos superfluos y gastos inconvenientes, y obrar en consecuencia.
Al hacer las compras, pararse a pensar, respecto a aquello que compramos: cuáles son las compras inducidas desde fuera, cuáles las elegidas libremente y cuáles son de consumo desviado…, y decidir.

Mercado justo  -Mercadeco-    (Exposición por parte de una representante de Loiu)

Informaciones varias:
·         Explorando otras estructuras agustinianas:
·         Situación actual sobre la reestructuración de las 4 Provincias Agustinianas de España (en proceso, pero lento)
·         Renovación Pastoral Agustiniana: Hospitaleros (Comunidad estable). Campo de Trabajo de Badalona (Ateneo), Proyecto de desarrollo Misionero (Voluntariado experiencia Iquitos –Perú-), etc.
·         Organismo referente de laicos agustinos: Congreso de laicos agustinos, (reunión a nivel nacional), en perspectiva. Congreso de laicos agustinos a nivel europeo (enviar representante/s).

Objetivos parroquiales para el año de la fe


Fray José Souto O.S.A. (Párroco de Nuestra Señora de la Consolación. Móstoles)

En el marco de intencionalidad del Año de la Fe, un cordial saludo agustiniano.

CONTEXTO ECLESIAL Y PARROQUIAL:

La Iglesia universal, convocada por el Papa Benedicto XVI, está centrada en la reflexión sobre la fe: cómo creemos y en qué creemos. A esta reflexión vital para todo cristiano, une nuestra diócesis la preparación a la Gran Misión, con motivo de los veinticinco años del Obispado de Getafe.

Nuestra comunidad parroquial, en consonancia con el sentir eclesial ha elaborado en este sentido los objetivos, actividades y prioridades del curso pastoral, que recogemos en este comunicado.

El Consejo Pastoral encomendó a varios de sus miembros, constituidos en comisión, la elaboración de los objetivos para el Año de la Fe. La propuesta de la comisión fue presentada al Consejo, y estudiada por este. Tras las deliberaciones oportunas, se aprobó y se decidió ofrecerlo a la comunidad por cuentos medios se consideren oportunos. Aquí lo hacemos a través de este comunicado.

OBJETIVOS PARROQUIALES CURSO 2012-2013

Presentación

«La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma.

Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22).

Profesar la fe en la Trinidad –Padre, Hijo y Espíritu Santo– equivale a creer en un solo Dios que es Amor (cf. 1 Jn 4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de los siglos en la espera del retorno glorioso del Señor”. (Benedicto XVI, Porta fidei, 1.)

Objetivo General


Celebración y vivencia profunda del “Año de la fe”.
Año de la fe, cuya finalidad es, según el deseo expreso de Benedicto XVI, la “renovación de la fe de cada creyente y de toda la iglesia”. Promover y promocionar este objetivo a todos los niveles parroquiales, y transmitirlo sirviéndonos de todos los medios a nuestro alcance.

Esta celebración y vivencia la hacemos y compartimos:

·         Con toda la iglesia universal: El Papa ha convocado esta efeméride con motivo del 50 aniversario de la inauguración del Concilio Ecuménico Vaticano II y del 20 aniversario de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica.

·         Y con nuestra iglesia diocesana: Nuestro obispo lo ha hecho mediante el documento “Llenos de amor por el hombre. Con la antorcha de Cristo en la mano. Gran misión diocesana”, con motivo de la preparación del 25 aniversario de la creación de la diócesis de Getafe.

Objetivos Específicos: (Pilares de nuestra creencia)

1.      Profundizar en la fe que creemos: (Credo)

·         Contenidos de la fe: el Credo.
·         El acto de fe: la forma de creer, la interiorización, la personalización de mi fe.

2.      La fe que celebramos: (Sacramentos)

·         La Eucaristía: convertirla en centro y motor de nuestra vida de fe.
·         Resto de los sacramentos: llenarlos de significado y contenido.
·         La liturgia, en general: cuidarla y mimarla como escaparate de nuestra vivencia.

3.      La fe que vivimos: (Mandamientos)

·         Santificación personal y comunitaria: convertirla en espejo de cara al interior de la parroquia y de la Iglesia.
·         Testimonio: constituirnos en testigos de cara al interior y al exterior.

4.      La fe que oramos:

·         Lectura y profundización de los Evangelios, de la Palabra: continuar y avanzar en la tarea ya iniciada
·         Estudio de la tradición cristiana y de la iglesia: promocionar esta actividad entre los grupos
·         Oración personal y comunitaria: promocionar y formar en ambas a toda la comunidad mediante talleres de oración.
5.      La fe con obras:

·         San Pablo nos recuerda: «Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de ellas es la caridad» (1 Co 13, 13).
·         El apóstol Santiago va más allá: «¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Podrá acaso salvarlo esa fe? Si un hermano o una hermana andan desnudos y faltos de alimento diario y alguno de vosotros les dice: “Id en paz, abrigaos y saciaos”, pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así es también la fe: si no se tienen obras, está muerta por dentro. Pero alguno dirá: “Tú tienes fe y yo tengo obras, muéstrame esa fe tuya sin las obras, y yo con mis obras te mostraré la fe”» (St 2, 14-18).
·         Dice Mateo: «Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25, 40)

“La fe sin la caridad no da fruto, y la caridad sin fe sería un sentimiento constantemente a merced de la duda. La fe y el amor se necesitan mutuamente, de modo que una permite a la otra seguir su camino… Es la fe la que nos permite reconocer a Cristo, y es su mismo amor el que impulsa a socorrerlo cada vez que se hace nuestro prójimo en el camino de la vida”. (Benedicto XVI, Porta fidei, 14.)

            

martes, 27 de noviembre de 2012

Ágil, dinámico y eficaz

P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón

Sábado, 3 de noviembre de 2012, a las 7:00 a.m., topan insistentemente en la puerta. Salimos al balcón y quienes llaman tan impetuosamente son dos policías desconocidos, no pertenecientes a la Comisaría local. Bajamos a abrir la puerta y se presentan: “somos de la Policía de turismo y protección del ambiente”. Tras el saludo respectivo sacan un documento firmado el 27 de abril 2012 en Santa Rita de Castilla y quieren saber más del mismo.

“¿Dicho documento se ha elaborado aquí?”. “Sí, por supuesto”.

“¿Han sido invitadas las autoridades distritales?” “No. Estamos en el distrito de Parinari y Maypuco, sede del distrito de Urarinas, está muy lejos de esta localidad. No han sido invitadas las autoridades distritales de Urarinas puesto que este documento se elaboró durante un taller de Presidentes Comunales en Santa Rita de Castilla, bajo nuestra asesoría”. Ellos han elaborado el documento, nosotros lo hemos transcrito en computadora y lo hemos regado en la ciudad.

“¿Algo más que añadir?”. “Sí, desde el mes de abril hasta la fecha ha pasado demasiado tiempo. No han sido muy veloces”. “Bueno, ustedes ya saben, la burocracia”.


© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012

A la Policía de turismo y protección del ambiente le había llegado el documento a través del Congreso de la República. Las autoridades distritales de Urarinas decían desconocer dicho documento, pese a habérseles entregado. Uno sólo tiene memoria para lo que quiere. Las autoridades regionales también conocen el documento, pero todavía no han llegado a la zona para preguntar, de aquí a 20 años llegarán. Es cuestión de paciencia. En el documento se insiste en que los pueblos indígenas Kukama, Urarina y Omurano del río Urituyacu, del distrito de Urarinas, provincia de Loreto, no permitirán extraer madera de dicha cuenca. Piden la intervención del Estado y de no hacerse caso afirman que tomarán medidas por su cuenta.

Las amenazas de muerte a algunos dirigentes continuaron hasta que terminaron de extraer la madera. Por supuesto que han sacado la madera cortada, pese a que el acuerdo indicaba que no se haría. Mientras no haya una fuente económica que permita a la gente vivir con dignidad la extracción de madera ilegal continuará. La impunidad que les ampara a los madereros es otro incentivo a su favor.

Los policías estaban bajando de una visita de inspección a la zona. No habían visto madera. “Señores, la madera se saca cuando los ríos están crecidos, ahora no es posible sacar la madera”. Con esta creciente de noviembre recién los madereros estarán implementando la siguiente campaña.

En la comunidad nativa de Nueva Alianza, boca del Urituyacu, y la comunidad nativa de Juan Velasco Alvarado, a 5 horas en peque peque de la boca, la gente les contaba a los policías que les pagan S/. 20.00 por troza. Y el comentario de los policías: “los madereros sacan hasta S/. 1,000.00 por troza”. Más arriba de Juan Velasco Alvarado hay 15 núcleos poblacionales pertenecientes a 12 comunidades nativas tituladas, donde la extracción de madera es más dramática y donde no ha llegado la policía de turismo y protección del medio ambiente. La misma denominación de esta policía como “turismo y protección del medio ambiente” ya deja mucho que desear.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012

La conversación fue muy amable y sustanciosa. En el documento se dice “los pueblos indígenas Kukama, Urarina y Omurano del río Urituyacu…”. Y nos contaban que no sabían localizar dónde estaban estas comunidades. Alguien perspicaz en Maypuco, sede del distrito de Urarinas, les dijo que Kukama, Urarina y Omurano no eran comunidades sino “algunas lenguas que hablaban los indígenas de ese río”. Maypuco está conformado por población kukama. Este desconocimiento de los pueblos indígenas es sintomático del Perú en que vivimos. Ni las mismas instituciones del Estado conocen a los pueblos indígenas a los cuales dicen servir (más bien servirse).

En la reunión con la comunidad nativa de Nueva Alianza la población dijo desconocer a los madereros, pero al salir de la reunión una señora les indicó: “ellos son”. Mientras la gente necesite la miseria que les dan los madereros para solventar necesidades básicas no habrá posibilidades de evitar la extracción ilegal.

“Las comunidades pueden sacar un permiso en Nauta, capital de la provincia de Loreto, para extraer madera legal de su territorio comunal. Así conseguirán un mejor precio”, decían los policías. Son las mismas madereras que inescrupulosamente peinan el monte las que terminan comprando la madera que llega a Iquitos. Por supuesto, ellos ponen el precio. Ir a la ciudad, bajar por el río con madera, aunque sea legal, activa las papilas gustativas de policías de comisarías locales que se arriman a ver lo que cae, negociar con los madereros… Hay muchas trabas de por medio antes de encontrar una situación más simétrica. Aunque siempre es mejor intentarlo.

“Mire, nosotros trabajamos en Iquitos, le dejamos nuestro número telefónico para cualquier comunicación”. “Gracias, se lo daremos a los presidentes comunales para que ellos puedan comunicarse con ustedes”.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012

Ágil, dinámico y eficaz, así podemos catalogar al Estado peruano en la protección de su medio ambiente. He aquí un ejemplo. Si se hubieran cumplido las amenazas de muerte, ¿quién hubiera respondido? ¿Quién ha disfrutado el valor de esa madera?

“Si nos llaman, en 10 días estaremos llegando al lugar de los hechos”, nos dijeron los policías mientras se despedían. “Aló, llamamos desde…” (Hay muchas interferencias telefónicas, apenas se puede escuchar…).


P. Miguel Angel Cadenas     
P. Manolo Berjón
Parroquia Santa Rita de Castilla                              
Río Marañón                                                  

lunes, 26 de noviembre de 2012

Canto gregoriano

Cantos gregorianos interpretados por las monjas de la abadía benedictina de  Le Berroux.


domingo, 25 de noviembre de 2012

Simón el Mago

Francisco Javier Bernad Morales

Este personaje aparece mencionado brevemente en los Hechos de los Apóstoles (8, 9-24). Se trata de un samaritano bautizado por Felipe, que pretendió comprar a Pedro y Juan  el poder de imponer el Espíritu Santo. Pedro, indignado le contestó:

¡Que tu dinero  se vaya contigo a la perdición, porque creíste comprar con dinero el don de Dios! (Hch. 8, 9-20).

A partir de su nombre se acuñó la palabra simonía, con la que se significa la venta de los cargos eclesiásticos, pero no es este el aspecto que ahora quiero señalar. Simón, nos dice el texto, practicaba la magia en la ciudad de Samaria, cuyos habitantes estaban deslumbrados por sus portentos. No faltan en la literatura judía curaciones milagrosas, como las atribuidas a Rabí Janina ben Dosa, quien habría sanado al hijo de Rabán Gamaliel y al de Rabí Yohanán ben Zakkai[1]. No obstante, la referencia a la magia nos pone sobre aviso de que la acción de Simón era muy diferente de la de Janina, pues este se limitaba a orar por los enfermos. Más bien parece aproximarse a la de filósofos taumaturgos del mundo griego, como Apolonio de Tiana. Es en un contexto fuertemente helenizado donde mejor se entiende el comportamiento de Simón. Recordemos que existía una tradición religiosa y filosófica, presente tanto en los misterios de Eleusis, como en el pitagorismo y el platonismo, según la cual determinados conocimientos, los denominados esotéricos, se transmitían oralmente solo a un círculo restringido de iniciados, que quedaban obligados por juramento a no difundirlos. Simón, tras el bautismo, se hace inseparable de Felipe, asombrado al ver las señales y prodigios que realiza (Hch. 8,13). Muy probablemente, de este modo, intenta introducirse en la intimidad del Apóstol para ganar su confianza y acceder así a lo que imagina enseñanzas secretas ocultas al común de los fieles. Obviamente, si esas eran sus expectativas, hubo de sentirse defraudado. En ese caso, la llegada de Pedro y de Juan pudo reavivar sus esperanzas. De ahí que les ofreciera dinero como si se tratara de vulgares sofistas. Simón no entiende que el mensaje de Jesús de Nazaret se dirige íntegramente a todos los seres humanos, sin hacer distinción entre ellos, y que no contiene, por tanto, arcanos que otorguen a quien los posee el dominio sobre la naturaleza. No son los Apóstoles quienes realizan milagros, sino que es el Señor quien se manifiesta por su intermedio.  La respuesta airada de Pedro, que no excluye la posibilidad de perdón, se explica no solo por el hecho de que Simón le ofreciera dinero, sino porque al hacerlo mostraba  que, pese al bautismo, su espíritu permanecía ajeno al Evangelio:

No tienes tú porción ni parte en este punto, pues tu corazón no es recto ante Dios. Así que, arrepiéntete de esa malicia tuya y pídele a Dios a ver si acaso se te perdona esa quimera de tu corazón, pues veo que estás envenenado con hiel y maniatado por la iniquidad (Hch. 8, 22,23)



[1] La curación del hijo de Gamaliel se recoge tanto en el Talmud de Babilonia como en el de Jerusalén, en tanto que la del hijo de Zakkai solo aparece en el de Babilonia. En ambos casos, Rabí Janina los sana a distancia al rezar por ellos. (Tratado de Berajot, V. Utilizo la edición del Talmud de Babilonia de Alef-Jojmá, Edaf, Madrid, 2004).

sábado, 24 de noviembre de 2012

La libertad religiosa

Continuamos recogiendo textos del Concilio Vaticano II, con motivo del quincuagésimo aniversario de su inauguración. En esta ocasión hemos elegido un fragmento de la declaración Dignitatis humanae, referente a la libertad religiosa:

Por razón de su dignidad, todos los hombres, por ser personas, es decir, dotados de razón y de voluntad libre y, por tanto, enaltecidos con una responsabilidad personal, son impulsados por su propia naturaleza a buscar la verdad, y además tienen la obligación moral de buscarla, sobre todo la que se refiere a la religión. Están obligados, asimismo, a adherirse a la verdad conocida y a ordenar toda su vida según las exigencias de la verdad. Pero los hombres no pueden satisfacer esta obligación de forma adecuada a su propia naturaleza si no gozan de libertad psicológica al  mismo tiempo que de inmunidad de coacción externa. Por consiguiente, el derecho a la libertad religiosa no se funda en la disposición objetiva de la persona, sino en su propia naturaleza. Por lo cual el derecho a esta inmunidad permanece también en aquellos que no cumplen la obligación de buscar la verdad y adherirse a ella; y no puede impedirse su ejercicio con tal de que se respete el justo orden público. (I, 2).

viernes, 23 de noviembre de 2012

(i)Responsabilidad social en el río Marañón

Miguel Ángel Cadenas
Manolo Berjón

El 22 de octubre 2012, en un “descuido” más, se volvió a verter crudo al río Marañón en el pontón 4 de San José de Saramuro, distrito de Urarinas, provincia de Loreto. Seguramente no esté registrado en ninguna parte porque quienes deben anotar (Ministerios varios –Energía y Minas, Ambiente…–) no deben saber escribir (y menos comunicar lo que sucede). Estaban cargando la E/F Contamana (IQ-7886) de Petroperú. Eran las 12:30 p.m. aproximadamente. Un fuerte ruido, “como un tiro”, hizo prever que algo estaba sucediendo. Se había roto la manguera. A lo largo de una hora se vertió crudo al Marañón. ‘Se pusieron a trabajar’ y “derramaron unos polvos sobre el río”. Seguramente la empresa dirá que son absorbentes, pero siempre queda la sospecha de que fueran ‘precipitantes’. Sobre todo si tenemos en cuenta que la empresa no hay dicho nada de este derrame. Como si las poblaciones que habitamos el Marañón no tuviéramos derecho a saber lo que pasa. Si todo se hace conforme a ley, como expresan, entonces porqué ocultar información. Las sospechas se hacen más intensas…, demasiado intensas. Los pobladores dicen que después echar de ‘los polvos se profundizó el petróleo’. Más claridad…, agua del Marañón.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012

¿Tendrá a bien el Ministerio de Energía y Minas… comunicar oficialmente a las poblaciones asentadas en el Marañón y a todo el Perú lo que ha sucedido? Exigimos una explicación oficial. Una explicación que mucho nos tememos no llegará pese a toda esa retórica hueca de la ‘integración nacional y el reconocimiento de nuestra diversidad’ o la famosa ‘inclusión social’. Pero seguiremos esperando…, seguiremos.

Tiempos hubo en que los silogismos dictaban cátedra, con las disculpas de Aristóteles y todos los que en el mundo han sido. La lógica camina hoy por otros derroteros, pero echemos manos de la tradición.
Si todo está bien en el Marañón (no hay derrames ni rupturas del oleoducto, ni aguas de formación vertidas impunemente)
Entonces por qué no nos comunican lo que sucede.

Esto tiene una posible doble respuesta:
a)      porque no saben lo que sucede, lo cual implica que son ignorantes;
b)      porque son malos y ocultan información.

¿Se puede moralmente ocultar información sobre derrames en un río que la gente utiliza para tomar agua y el aseo personal? Busquemos el lado lúdico: invitamos a alguna gran empresa a embotellar agua del bajo Marañón para venderla como agua de mesa. Atractivo: agua contaminada impunemente con beneplácito del Estado.
© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012

TAMBIEN EN EL CHAMBIRA

El río Chambira es un tributario del Marañón por su margen izquierda. En él habita el pueblo indígena urarina. Da la casualidad que en este mes de setiembre, no hemos podido precisar más, la gente de la quebrada Pucayacu, de la cuenca del río Chambira, estaba trabajando porque se había roto el oleoducto. Desconocemos qué ha ocurrido, pero ha debido trabajar bastante gente ‘para remediarlo’(?). Estaban contentos porque ‘Pluspetrol nos ha regalado tres motosierras’, además del pago por su trabajo diario. Pluspetrol, o quien sea el responsable, nos da igual, aunque la gente dice Pluspetrol. Otro suceso del cual esperamos también una explicación oficial del Ministerio de Energía y Minas…

Y ahora que sabemos que en el 2013 habrá una nueva venta de lotes petroleros en el bajo Marañón sería bueno que tuvieran en cuenta que algunas compañías están incapacitadas moralmente para acceder a tales lotes por la irresponsabilidad que han ido demostrando durante muchos años. ¿Será el Estado peruano tan incapaz de mirar a favor de su población?

Ya hace un tiempo se instaló en el lenguaje oficial el tema de la ‘responsabilidad social’ de las empresas y todo ese discurso de cara a la galería y a los accionistas (al menos para algunas de ellas). Seguramente empresas que contaminan impunemente y no comunican lo que sucede tienen incorporado en su código deontológico las ‘buenas prácticas’ y la ‘responsabilidad social’, que desdicen en su vida diaria.

Sirva esta nota para dejar constancia de estos sucesos que el Perú oficial prefiere desconocer, ocultar o maquillar en esa retórica de un país emborrachado por la bonanza económica. Comenzamos utilizando la palabra ‘descuido’, no hay tales ‘descuidos’, es la borrachera la que impide mirar… “Si bebes, no manejes”, decía hace años Steve Wonder.

Dado que en Santa Rita de Castilla no existe la posibilidad de Internet es muy difícil para nosotros acceder a la información. Las distancias en la selva son tan inmensas que averiguar lo que sucede es una tarea paciente y en muchas oportunidades fruto de un golpe de suerte (que los cristianos preferimos llamar Providencia).

Santa Rita de Castilla, 9 de noviembre 2012


P. Miguel Ángel Cadenas     
P. Manolo Berjón                              
Parroquia Santa Rita de Castilla                              
Río Marañón   

martes, 20 de noviembre de 2012

En recuerdo de Fray Anselmo Polanco

La iglesia Católica recuerda hoy a Anselmo Polanco, fraile agustino y obispo de Teruel, asesinado, junto a otros compañeros el 7 de febrero de 1939, por un grupo de soldados dirigido por el comandante comunista Pedro Díaz.
Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Día de la Iglesia Diocesana 2012

Con motivo de la celebración del día de la Iglesia diocesana, nuestro obispo, D. Joaquín María López de Andújar ha hecho pública una carta en la que nos invita a una verdadera comunicación de bienes. Por su interés, la reproducimos a continuación:

Dice el Concilio Vaticano II que la Iglesia no solo comunica al hombre la participación en la vida divina, sino que también difunde, de alguna manera, sobre el mundo entero la luz que irradia esta vida divina, principalmente sanando y elevando la dignidad de la persona humana, afianzando la cohesión de la sociedad y procurando a la actividad cotidiana del hombre un sentido más profundo al impregnarla de una significación más elevada. Así la Iglesia contribuye ampliamente a humanizar cada vez más la familia humana y toda su historia (cf. GS 40) Esta presencia humanizadora de la Iglesia la puede ver cualquier persona de buena voluntad que se asome a nuestras parroquias, a nuestros colegios y a cualquiera de nuestros grupos y organizaciones apostólicas. La Iglesia está cerca del hombre, con todas sus inquietudes y problemas. Y por eso está cerca de las familias, en las que el hombre nace y encuentra una comunidad de amor. Y siente una honda preocupación por todo lo que afecta a la educación y al desarrollo integral de la persona, sufriendo, en carne propia, todos los graves problemas generados por la crisis que padecemos. Nuestra diócesis de Getafe, en este sur de Madrid, tan complejo y tan lleno de juventud, quiere ser, como también nos pide el concilio, sacramento universal de salvación, manifestando y actualizando, al mismo tiempo, el misterio del amor de dios hacia el hombre (cf GS 45). El Día de la Iglesia diocesana ha de ayudarnos a fortalecer los lazos de comunión entre todos los que vivimos nuestra fe en esta porción del Pueblo de Dios. Todos juntos, con la riqueza y diversidad de tareas y carismas, que el Señor nos ha regalado, hemos de afrontar con una verdadera comunicación de bienes, tanto materiales como espirituales, la gran misión de manifestar a los hombres el misterio de dios, que es el fin último del hombre, porque solo Dios, a quien la Iglesia sirve, responde a las aspiraciones más profundas del corazón humano.
Con mi bendición y afecto.



La legitimación social de la pobreza

Francisco Javier Bernad Morales

MORELL, Antonio, La legitimación social de la pobreza. Anthropos, Barcelona, 2002, 20 x 13, 286 pp. 

El tiempo transcurrido desde su publicación no ha hecho que este libro pierda actualidad. Mas bien, las circunstancias económicas mandan, ha currido lo contrario. Reflexiona en él Antonio Morell sobre la forma en que la concepción de la pobreza ha evolucionado a lo largo de los últimos siglos en las sociedades occidentales. El paso de una sociedad concebida orgánicamente en la que cada cual por nacimiento pertenecía a un determinado grupo y tenía, por tanto, determinadas obligaciones y derechos, y en la que los lazos personales de fidelidad y dependencia eran el elemento fundamental de cohesión, a la actual sociedad  conformada —hablamos en el plano de la ideología— por individuos iguales entre sí, ha sido un proceso largo y doloroso, en cuyo transcurso se han modificado radicalmente no sólo las relaciones sociales, sino también las ideas que sobre ellas nos forjamos. Así, la pobreza, nos muestra Morell, deja de ser vivida como expresión de un orden eterno, en que la miseria de los humildes es una apelación a la conciencia de los poderosos, obligados a aliviarla, so pena de perder el alma, para ser entendida como una presencia ominosa y desestabilizadora. Así, durante el siglo XVI, en una Inglaterra en que los cercamientos de tierras y los cambios en los sistemas de explotación agraria expulsan del campo a grandes contingentes de población, se promulgan las primeras leyes de pobres. Sin entrar en detalles, por otro lado muy bien analizados en el libro, baste decir que la asistencia a los pobres, hasta entonces exclusivamente en manos de la Iglesia y financiada gracias a los donativos de los fieles, comienza a ser regulada por el Estado. El desarrollo industrial introducirá posteriormente amplios cambios en una legislación que, si en un primer momento se había orientado a evitar el vagabundeo, ligando las ayudas a la permanencia en el lugar de origen, dará ahora paso a medidas liberalizadoras que facilitarán el éxodo de los campesinos empobrecidos a los nuevos centros fabriles. En paralelo, se produce una dignificación del trabajo, que acabará por trazar una nueva división que segregará a los obreros, pronto encuadrados en organizaciones sindicales y políticas, de la masa de marginados que no pueden acceder al mercado laboral. Analiza Morell la contribución de los economistas y filósofos liberales ingleses al estudio de los problemas derivados de la industrialización, así como las respuestas —siempre menos individualistas que las británicas— dadas en Francia. Se centra, por último, en el desarrollo del Estado del bienestar, inspirado en las políticas keynesianas, y en los ataques que contra él han lanzado los ideólogos neoliberales, para quienes una protección social que juzgan excesiva no ha hecho sino agravar los males que pretendía remediar. Toma en este caso el autor claramente partido por la posición socialdemócrata, a favor de una redistribución de la renta —esto es, del excedente generado en el proceso de producción— a fin de asistir a los necesitados.

Quizá sea este el momento de preguntarnos si no nos hallaremos ante una nueva situación, en que la reaparición de la pobreza, a una escala hace tiempo desconocida en nuestras sociedades occidentales, nos fuerza a profundizar en el análisis de sus causas. Hemos de ser conscientes de que el aumento del paro y el empobrecimiento de las clases medias, no son fenómenos estadísticos, sino que tras ellos alientan multitud de dramas humanos. Una honda insatisfacción, teñida a menudo de angustia y de desesperanza, se extiende entre un número creciente de personas para quienes el futuro se muestra cada día más incierto. En circunstancias así, la responsabilidad de los políticos es enorme. El terreno se encuentra abonado para que fructifiquen propuestas populistas de cariz xenófobo y totalitario, tal como ocurre en Grecia con Amanecer Dorado. El camino de la recuperación será lento y doloroso, pero debemos evitar que quienes señalan culpables y proponen soluciones sencillas, nos desvíen de él y nos precipiten al abismo. Por otro lado, la salida de la crisis no debe consistir tan solo en una vuelta al crecimiento económico. Tiene que ir acompañada de un rearme moral de la sociedad, que nos haga menos vulnerables a la tentación del enriquecimiento rápido y sin esfuerzo, más exigentes con la honorabilidad de los políticos, y, sobre todo, menos indiferentes hacia la suerte de los demás.