martes, 30 de abril de 2013

III Congreso de Laicos agustinianos

Presentamos un vídeo con el mensaje de ánimo y esperanza del P. Prévost, antes de que se iniciara, en el pasado mes de julio, el III Congreso de Laicos Agustinianos. Él es un hombre de fuerte personalidad y enorme carisma, y sus palabras, expresadas siempre con gran simpatía, nos alientan a seguir en la misión del laicado, entendida desde la espiritualidad agustiniana.


domingo, 28 de abril de 2013

Carta al Fiscal de la Nación (Perú)


Reproducimos una carta enviada por los padres Miguel Ángel Cadenas y Manolo Berjón al Fiscal de la Nación.

PARROQUIA SANTA RITA DE CASTILLA
RÍO MARAÑÓN
VICARIATO APOSTÓLICO DE IQUITOS

Doctor
José Antonio Peláez Bardales
Fiscal de la Nación
Lima
Santa Rita de Castilla, 13 de abril de 2013

De nuestra consideración.

Por la presente reciba un saludo cordial,, al tiempo que deseamos se encuentre bien de salud junto a sus colaboradores.

No es usual que unos párrocos de lugares alejados lleguen a usted, pero queremos manifestarle nuestra preocupación. El pasado 10 de abril, un niño de doce años ha sido atropellado en la carretera Iquitos-Nauta a la altura del km. 48, distrito de San Juan, provincia de Maynas, departamento de Loreto. El niño estaba con su papá, su mamá vive en Santa Rita de Castilla, distrito de Parinari, provincia y departamento de Loreto. Los padres están separados. Hoy 13 de abril, estamos viniendo de sembrarle[1]en el cementerio. El dolor de la familia es intenso y los ritos, las palabras y la compañía, que ayudan a dar consuelo, no evitan el nudo en la garganta ante una tragedia como esta, aunque la hacen más soportable.

La presente es para manifestarle lo siguiente. Sin entrar en detalles innecesarios para nuestro propósito, le comunicamos nuestra preocupación por el ʾcumplimientoʾ de la ley. Nos explicamos. Después del accidente se presentó el fiscal oportunamente y se procedió al levantamiento del cadáver, tal como la ley establece. El fiscal, en buena lógica occidental, ordenó la ʾnecropsiaʾ. El padre del muchacho no comprendía para qué tener que abrir a su hijo muerto. Con buenos modales, buen trato y respeto, el fiscal le explicó que es una exigencia de la ley y que van a vaciar el cadáver: extraerle algún órgano, tan solo unas ʾpequeñas muestras que permitan determinar la muerteʾ. El padre no comprendió, pero tuvo que aceptar. El jueves en la madurgada, 4:00 a. m. llegaron a Santa Rita de Castilla navegando por el río Marañón con el cadáver del muchacho. Al llegar se encontró con una fuerte crítica por parte de algunas personas, bastantes. ʾ¿Cómo es posible que su padre permitiera abrir el cadáver?ʾ ʾ¿Ha negociado con su hijoʾ (aceptar dinero para que lo abrieran). Y otra serie de frases por el estilo. No está en discusión el tráfico de órganos, que en ningún momento se ha dado pie a ello, sino ʾel abrir el cadáverʾ que desde la lógica indígena no es aceptado.
Es fácil de comprender que el dolor del padre es indescriptible, pero además ha tenido que hacer frente a los comentarios de algunos vecinos que el criticaban abiertamente ʾpor permitir que abrieran a su hijoʾ. Es aquí donde surgen las preguntas: ¿es necesario hacer la ʾautopsiaʾ de un cadáver cuando hay testigos que presenciaron el accidente? ¿No significa precisamente autopsia ʾver con los propios ojosʾ? ¿No son suficientes en esta caso particular los ojos de los testigos? No nos quejaos del trato del fiscal de turno, que en todo momento fue exquisito, sino de un modo de proceder legal que invisibiliza a la población indígena.

No nos terminamos de creer que vivimos en un país multicultural (ʾmultinatural piensan los indígenas amazónicos). ¿Se puede imponer una sola visión, la occidental, a personas de culturas indígenas? ¿Permitiríamos nosotros, los blancos, que practicaran con el cadáver de nuestros seres queridos algún tipo de examen que colisionara con nuestro sistema de creencias? ¿Nos atreveríamos a tomar las cenizas de nuestros difuntos mezcladas en una bebida como hacían antiguamente algunos grupos indígenas? Pues resulta que abrir cadáveres se confronta con el sentir indígena de un cuerpo indiviso, por eso muchos ni siquiera se dejan operar. ¿Se puede resarcir el dolor de una familia por una autopsia legar, pero innecesaria en este caso particular, desde nuestro punto de vista?
Le escribimos esta carta porque el crecimiento económico peruano reconfigura el territorio y la vida de los pueblos indígenas. No es suficiente aplicar las leyes indígenas en los territorios indígenas tradicionales. Muchos de ellos viven en ciudad y deben ser replanteadas algunas  cosas. En el mes de enero hubo una muerte fortuita en el distrito de Parinari y la policía exigía que llevaran el cadáver a Nauta (de ocho a doce horas en lancha, cuando hay lancha) para la autopsia. La familia se negó en rotundo, pero tuvo toda la noche que soportar la insistencia del policía que cumplía con su deber. Un deber que desconoce el lugar donde vive: las costumbres de los pueblos indígenas. Felizmente el policía aceptó que la familia hiciera una carta exculpándole de toda responsabilidad y el fiscal de Nauta actuó posteriormente con todo respeto y consideración. Pero más allá de casos particulares, la movilidad actual (migración) de los pueblos indígenas obliga a todos los que vivimos en Perú, y en particular a los funcionarios del Estado, a incluir en nuestra visión un enfoque intercultural.

En el fondo está la aplicación del Convenio 169 de la OIT, ratificado por el Perú, con su planteamiento del ʾautorreconocimientoʾ, y la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas para vislumbrar un ordenamiento jurídico que esté más acorde con la población y no someterlos a una visión occidental que lesiona su forma de vida y pensamiento.
Sin otro particular, nos despedimos de usted con todo nuestro respeto.

P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manuel M. Berjón Martínez
Parroquia Santa Rita de Castilla
Río Marañón.



[1] En kukama, yat ma significa tanto sembrar como enterrar.

Cleusa Carolina Rodhy Coelho (1933-1985)

Carmen Sáez Gutiérrez


Hoy recordamos el asesinato de la religiosa agustina recoleta Sor Cleusa Carolina Rodhy Coelho. Su cuerpo, sin vida, apareció un 28 de abril de hace 28 años en el río Passiá, en Lábrea (Brasil), víctima de un crimen.  Había entregado la vida a los más pobres, en defensa de los derechos de los indígenas.
Nació en Cachoeiro de Itapemerim, en el Sudeste de Brasil, en el seno de una familia numerosa. Desde una edad temprana comenzó a relacionarse con los Agustinos Recoletos que regían la parroquia de San Pedro. Allí se inició su vocación religiosa, que más tarde maduraría y que, en un principio suscitó la oposición paterna. Hizo su primera profesión el 3 de octubre de 1953 en las Misioneras Agustinas Recoletas. En aquel tiempo  desarrolló tareas como catequista y enfermera. Más adelante, en 1958, realizó su profesión perpetua.
Cursó de forma brillante los estudios de Magisterio y una licenciatura en Letras Anglo-Germánicas. Además aprendió varios idiomas.
Trabajó como orientadora religiosa en la escuela pública, en la que tuvo la oportunidad de tratar con los meninos de rua, conocer su realidad social e implicarse de forma activa en sus vidas, protegiéndolos, en ocasiones, de la policía. Realizó, además, una labor de acompañamiento y recuperación de drogadictos, y visitó con frecuencia a los presos de la cárcel de Manaus. También desempeñó un papel importante como mediadora en los conflictos entre blancos e indios, misión que la condujo al martirio.
Mujer de gran fuerza espiritual y coraje, se entregaba asiduamente a la oración y a la contemplación, siempre asistía a la oración comunitaria y pasaba largos periodos de tiempo frente al Santísimo.
Hoy, desde aquí, recordando su muerte, elevamos una oración y le pedimos que interceda para que Dios nos dé a todos lo fuerza necesaria para ser testigos de Cristo Resucitado.

sábado, 27 de abril de 2013

¡Vive hoy!

Pablo Neruda

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir detrás de un sueño…
PERO TÚ, TÚ ¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS NUNCA EL PODER SER FELIZ! 

viernes, 26 de abril de 2013

A ti invoco, Dios verdad

San Agustín

 A ti invoco, Dios verdad, en quien, de quien y por quien son verdaderas todas las cosas verdaderas. Dios, Sabiduría, en ti, de ti y por ti saben todos los que saben. Dios, Bondad y Hermosura, principio, causa y fuente de todo lo bueno y hermoso.
 Dios, separarse de ti es caer; volverse a ti, levantarse; permanecer en ti es hallarse firme.
 Dios, darte a ti la espalda es morir, convertirse a ti es revivir, morar en ti es vivir.
 Dios, dejarte a ti es ir a la muerte; seguirte a ti es amar; verte es poseerte.
 Dios, a quien nos despierta la fe, levanta la esperanza, une la caridad.
 Dios, con tu gracia evitamos el mal y hacemos el bien.
 Dios, por quien no sucumbimos a las adversidades.
 Dios, por quien la muerte será absorbida con la victoria.
 Dios, que nos conviertes.
 Dios, que nos haces dignos de ser oídos.
 Dios, que nos defiendes.
 Dios, que nos guías a toda verdad.
 Dios, que nos vuelves al camino.
 Dios, que nos traes a la puerta.
 Dios, que nos das la sed de la bebida que nos sacia.
 Todo cuanto he dicho eres tú, mi Dios único.
 Óyeme, escúchame, atiéndeme, Dios mío, Señor mío, Rey mío, Padre mío, principio y creador mío, esperanza mía, herencia mía, mi honor, mi casa, mi patria, mi salud, mi luz, mi vida. Escúchame, escúchame, escúchame según tu estilo, de tan pocos conocido.
 A ti vuelvo y torno a pedirte los medios para llegar hasta ti. Si tú abandonas, luego la muerte se cierne sobre mí; pero tú no abandonas, porque eres el sumo Bien, y nadie te buscó debidamente sin hallarte.
Padre mío, que al buscarte a ti, nadie me salga al encuentro en vez de ti. Pues mi único deseo es poseerte. Padre mío, límpiame para que pueda verte.
                                                                             
                                                                    Soliloquios, Capítulo I. S. Agustín.

jueves, 25 de abril de 2013

martes, 23 de abril de 2013

Judíos y gentiles en tiempos de Jesús

Francisco Javier Bernad Morales

En los artículos anteriores dedicados a las dinastías asmonea y herodiana he tenido ocasión de señalar los continuos conflictos en que se vieron implicados los territorios históricos de Israel, cuya identidad judía se veía amenazada por una creciente presencia helénica. La situación llegó a ser realmente explosiva y desembocó en dos sangrientas guerras. La primera (66-73) llevó a la destrucción del Templo y condujo a una reconstitución del judaísmo en torno a la tradición farisea, toda vez que la caída arrastró tras de sí a los saduceos, ligados al sacerdocio y proclives a la colaboración con Roma. La segunda (132-135), bajo el emperador Adriano, concluyó con la ruina de Jerusalén, reedificada a continuación con el nombre de Aelia Capitolina como ciudad griega en la que los judíos tenían prohibida la residencia. Se quiso incluso borrar el recuerdo de Israel y de Judá, al reorganizar el territorio en la nueva provincia de Siria Palestina. Son estos tan solo los episodios de mayor envergadura en una historia plagada de motines y sublevaciones, expresión de un conflicto cultural entre judíos y griegos[1].

Los intelectuales de formación helenística, independientemente de que escribieran en latín, muestran incomprensión y rechazo ante la religión y las costumbres judías. Apión, cuya obra conocemos a través de la refutación de Flavio Josefo[2], alentó la hostilidad antisemita de los griegos de Alejandría al difundir historias en que se acusaba a los judíos de practicar sacrificios humanos, en lo que viene a ser un anticipo de los libelos de sangre medievales[3]. Tácito no llega a estos extremos, pero se hace eco de una visión del éxodo que arranca del sacerdote egipcio Manetón y que repite Apión, según la cual, los judíos habían sido expulsados de Egipto debido a que padecían una enfermedad repugnante; a la par que muestra una actitud de radical rechazo hacia ellos:

A fin de asegurarse la fidelidad de su pueblo en lo sucesivo, Moisés le impuso una religión nueva y contrapuesta a las del resto de la humanidad; es allí sacrílego cuanto nosotros tenemos por sagrado y, a la inversa, tienen ellos permitido cuanto para nosotros es inmoral[4].

No faltaron, empero, en el ámbito judío los helenistas que intentaron armonizar su religión con la filosofía griega. En este campo podemos contar a Flavio Josefo, cuya obra consiste fundamentalmente, aparte de lo que tiene de justificación de una acción personal poco clara[5], en un intento de dar a conocer el judaísmo en el ámbito gentil; y sobre todo a Filón de Alejandría, autor de una monumental interpretación alegórica de la Torá en la que aplica a esta categorías tomadas del platonismo.

Del mismo modo, también hubo griegos que, atraídos por la superioridad ética y religiosa del judaísmo comenzaron a frecuentar las sinagogas, son los conversos de puerta o temerosos de Dio:  personas que, sin dar el difícil paso de la conversión, se alejan del paganismo y adoran al Dios único; gentes como el centurión Cornelio “que hacía muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente” (Hch 10, 1), o como el otro centurión que imploró a Jesús la curación de su criado (Mt 8, 5-13).

En resumen, aunque las relaciones entre judíos y griegos fueron claramente hostiles, no faltaron quienes intentaron encontrar un terreno intermedio entre ambos mundos. Como intentaré mostrar más adelante, entre ellos germinó el mensaje de Jesús de Nazaret.




[1] JOHNSON, Paul, La historia de los judíos, Barcelona, Zeta, 2010, p. 198.
[2] JOSEFO, Flavio, Sobre la antigüedad de los judíos. Contra Apión, Madrid, Alianza Editorial, 1987.
[3] Ibidem, VIII, 95. Según Josefo, Apión afirmaba que los judíos, tras secuestrar a un griego, lo sacrificaban, comían sus vísceras y juraban continuar siendo enemigos de los griegos.
[4] TÁCITO, Historias, V, 4.
[5] Ya me he referido en este blog a su extraño comportamiento, si no abierta traición, durante la Primera Guerra Judía.

lunes, 22 de abril de 2013

Oración por las vocaciones

Comienza hoy la semana Agustiniana, semana vocacional y de comunión con el espíritu de la Orden. Es tiempo de reflexión y oración por la génesis de vocaciones inspiradas en el legado y testimonio del Padre Agustín. En este clima, invitamos a rezar de forma espontánea, pero además sugerimos esta oración tomada de la siguiente dirección web http://www.reflejosdeluz.net/doc_s_vocacional/semanavocacional.htm, página de las Agustinas Misioneras.

Señor Jesús, tú que eres el camino

Señor Jesús,
tú que eres el camino, la verdad y la vida,
aduéñate de mis pasos,
seduce mi libertad
Y ven a mi encuentro
para que siempre pueda elegirte
compañero.

Sal al paso de quienes
van por los caminos de este mundo
sin saber que tú caminas a su lado
y haz que, al descubrirte junto a ellos,
se dejen alcanzar por ti
y te acojan como Señor
que se ha hecho hermano.

Mira a los jóvenes de nuestra comunidad,
llama y escoge a los que quieras,
disipa sus dudas y sus miedos,
para que se atrevan
a seguirte en el ministerio sacerdotal
y te acepten como amigo.

Fortalece a tus sacerdotes
para que, en tu cercanía,
anuncien a todos los hombres,
sus compañeros, hermanos y amigos,
quien eres Tú.

Quédate con nosotros,
a través de ellos,
en la anochecida de este tiempo;
repártenos tu Palabra y tu Evangelio
Y pon en ascuas nuestro corazón;
con tu pan y con tu vino
andaremos el camino cada amanecer
para gritar que es verdad,
que estas en medio de nosotros, Resucitado

domingo, 21 de abril de 2013

Sin título

Miguel del Águila Chota

© Miguel Del Águila Chota, Sin título, 2013
© foto: Parroquia Santa Rita de Castilla, marzo 2013
I.-

Mi nombre es Miguel del Águila Chota, nací en Maypuco, distrito de Urarinas, provincia y región Loreto, el 13 febrero de 1980. Ahí estudié primaria y secundaria, y ahí continúo viviendo.
  
II.-

Este cuadro le he pintado de acuerdo al sueño que he tenido. El 2009 he sufrido una hernia cuando estaba cargando capirona en mi chacra. Durante ese tiempo hasta el 2011 no vivía tranquilo, tenía dolores, no me dejaba trabajar tranquilo en mi chacra. Conversando con mi mujer decía que en cualquier momento que tengamos una platita voy a mandarme operar. Hemos intentado sanarme durante todo ese tiempo con vegetales pero no he podido por motivo que las dietas son muy fuertes y somos jóvenes. No podemos hacer tanta dieta con algunos viajes. No se puede porque mis hijas son demasiado pegadas conmigo y se enferman cuando yo me salgo. Y eso fue el motivo que yo me mandé operar el 2011. Después de la operación mi papá me había recomendado que la renaquilla es muy buena. Durante 15 días me había tratado con puro suelda con suelda. Le pegábamos en el operado y le tomaba un poquito porque mi papá me decía que la renaquilla es más fuerte. Que vaya saliendo de mi cuerpo que está con medicina de la farmacia para recién tomar la renaquilla. A los tres días de terminar de tomar la suelda con suelda he comenzado a tomar la renaquilla. Por galones me lo preparaba mi papá, en unos baldecitos de pintura que hay por galones. Eso yo le tomaba como agua de tiempo. El día que me lo preparaba mi papá me pegaban la resina en el mismo operado, aquí en la vejiga. Le mezclaban con sangre de grado y resina de copaíba. Eso me lo pegaba mi mamá. Mi papá me cocinaba la renaquilla y eso tomaba yo como agua de tiempo. Yo no tomaba agua cruda. Puro eso de ahí he tomado durante cuatro meses. A los tres meses yo he tenido un sueño: cuando estoy viniendo [de la casa] de mi mamá me encuentro en la plaza una noticia: en la casa del señor Roger Padilla ha llegado un doctor y está haciendo análisis. Cuando me han operado he vuelto a casa y ya no he vuelto a irme para el chequeo, para que vean si está bien mi operado. Entonces en mi sueño digo: tengo que ir donde el doctor para que me revise. Es así que yo estoy en la plaza y miro hacia la casa y veo bastante gente. Entonces yo me fui y solamente me di cuenta que estoy frente a frente con el doctor y le digo que me vea mi operado. El doctor pone la mano y me dice que todo está bien, está sano, no te preocupes. Todo lo que yo he visto en el sueño, en la casa, la gente, el doctor. No le veía al doctor, por eso yo hago este dibujo para que las demás personas crean en esta planta vegetal que es muy buena. Yo durante estos cuatro meses que he tomado, un mes más de lo que me ha dicho el doctor, pero no con idea de dejar de tomar, sino que ha venido la creciente y mi papá ya no podía traer. Durante ese tiempo yo no he podido tomar. Cuando ya ha pasado la creciente, ocho meses, he vuelto a tomar la renaquilla con trago. Después de eso ya no he tomado otro remedio. Hasta ahora gracias a Dios no siento ningún dolor. Este es el cuadro que he dibujado, lo que he soñado, lo que he visto está puesto en este dibujo.

© Miguel Del Águila Chota, Sin título, 2013
© foto: Parroquia Santa Rita de Castilla, marzo 2013

sábado, 20 de abril de 2013

El ecumenismo

Vaticano II


Como quiera que hoy, en muchas  partes del mundo, por inspiración del Espíritu Santo, se hacen muchos esfuerzos con la oración, la palabra y la acción para llegar a aquella plenitud de unidad que Jesucristo quiere, este santo Sínodo exhorta a todos los católicos a que, reconociendo los signos de los tiempos, participen diligentemente en la labor ecuménica.
Por "Movimiento ecuménico" se entienden las actividades e iniciativas que, según las variadas necesidades de la Iglesia y las características de la época, se suscitan y se ordenan a favorecer la unidad de los cristianos. Tales son, en primer lugar, todos los esfuerzos para eliminar palabras, juicios y acciones que no respondan, según la justicia y la verdad, a la condición de los hermanos separados, y que, por lo mismo, hacen más difíciles las relaciones mutuas con ellos; en segundo lugar, en las reuniones de los cristianos de diversas Iglesias o Comunidades organizadas con espíritu religioso, el diálogo entablado entre peritos bien preparados, en el que cada uno explica con mayor profundidad la doctrina de su Comunión y presenta con claridad sus características. Porque, por medio de este diálogo, todos adquieren un conocimiento más auténtico y un aprecio más justo de la doctrina y de la vida de cada Comunión; además, consiguen también las Comunidades una mayor colaboración en aquellas obligaciones que en pro del bien común exige toda conciencia cristiana, y, en cuanto es posible, se reúnen en la oración unánime. Finalmente, todos examinan su fidelidad a la voluntad de Cristo sobre la Iglesia y, como es debido, emprenden animosamente la tarea de renovación y de reforma.
Todas estas cosas, cuando son realizadas prudente y pacientemente por los fieles de la Iglesia católica bajo la vigilancia de los pastores, contribuyen al bien de la justicia y de la verdad, de la concordia y de la colaboración, del espíritu fraterno y de la unión; para que por este camino, poco a poco, superados los obstáculos que impiden la perfecta comunión eclesiástica, todos los cristianos se congreguen, en la única celebración de la Eucaristía, para aquella unidad de una y única Iglesia que Cristo concedió desde el principio a su Iglesia, y que creemos que subsiste indefectible en la Iglesia católica y esperamos que crezca cada día hasta la consumación de los siglos.

Decreto "Unitatis redintegratio". Vaticano II,. BAC, 1971. p 542.

viernes, 19 de abril de 2013

El Buen Pastor

San Agustín

Sobre el Evangelio de San Juan (c.10) donde se habla del pastor, del mercenario y el robador

“Vuestra fe no ignora, carísimos, y sabemos lo habéis aprendido del Maestro, que desde el cielo nos adiestra, y en quien habéis colocado vosotros la esperanza, cómo nuestro Señor Jesucristo, que ya padeció por nosotros y resucitó, es Cabeza de la Iglesia, y la Iglesia Cuerpo suyo; y que la salud de este Cuerpo es la unión de sus miembros y la trabazón de la caridad. Si se resfría la caridad, sobreviene, aun perteneciendo uno al Cuerpo de Cristo, la enfermedad. Cierto es, sin embargo, que aquel que ha exaltado a nuestra Cabeza puede sanar a sus miembros, siempre a condición de no llevar la impiedad a términos de haber de amputarlos, sino de permanecer adheridos al Cuerpo hasta lograr la salud. Porque, mientras permanece un miembro cualquiera en la unidad orgánica, queda esperanza de salvarle; una vez amputado, no hay remedio que lo sane. Siendo El, pues, Cabeza de la Iglesia, y siendo la Iglesia su Cuerpo, el Cristo total es el conjunto de la Cabeza y el Cuerpo. El ya resucitó; por tanto, ya tenemos la Cabeza en el cielo, donde aboga por nosotros. Esa nuestra Cabeza, sin pecado y sin muerte, está ya propiciando a Dios por nuestros pecados, para que también nosotros, resucitados al fin y transformados, sigamos a la Cabeza a la gloria celeste. Adónde va, en efecto, la cabeza, van también los otros miembros. Siendo pues miembros suyos no perdamos mientras aquí estamos, la esperanza de seguir a nuestra Cabeza.
Ponderad, hermanos, a dónde llega el amor de nuestra Cabeza. Aunque ya en el cielo, sigue padeciendo aquí mientras padece la Iglesia. Aquí tiene Cristo hambre, aquí tiene sed, y está desnudo, y carece de hogar, y está enfermo y encarcelado. Cuanto padece su Cuerpo, El mismo ha dicho que lo padece El; y, al fin, apartando ese su Cuerpo a la derecha y poniendo a la izquierda a los que ahora le pisan, dirales a los de derecha mano: Venid, benditos de mi Padre, a recibir el reino que os está apercibido desde el principio del mundo. Y esto, ¿por qué? Porque tuve hambre, y me disteis de comer; y continúa por ahí, cual si Él en persona hubiera recibido la merced. Y en tal extremo es ello así, que, no entendiéndolo, han los de la derecha de responderle diciendo: ¿Cuándo Señor, te vimos con hambre, sin hogar o encarcelado? Él les dirá: Lo que hicisteis con uno de mis pequeñuelos, a mí lo hicisteis. A este modo, en nuestro cuerpo está la cabeza encima, los pies en la tierra; sin embargo, cuando en algún apiñamiento y apretura de la gente alguien te da un pisotón, ¿no dice la cabeza: 'Estás pisándome? Nadie te ha pisado ni la cabeza ni lengua; están arriba, y a buen recaudo; nada malo les ha sucedido; mas, porque de la cabeza a los pies reina la unidad, fruto de la trabazón que produce la caridad, la lengua no se desentiende del interés común, Antes bien, dice: 'Estás pisándome.” A esta manera dijo Cristo, la Cabeza a quien nadie pisa: Tuve hambre, y disteisme de comer. ¿Cómo terminó? Entonces aquéllos irán al fuego eterno, y los justos a la vida eterna.
En las palabras recién oídas presentasenos el Señor, a la vez, como  pastor y puerta. Ambas cosas las tiene allí: Yo soy la puerta y Yo soy el pastor. Es puerta en relación a la Cabeza visible de la Iglesia; es pastor en relación al Cuerpo, a la Iglesia misma. En efecto, a Pedro, único sobre quien organiza la Iglesia, le dice: Pedro, ¿me amas? El respondió: 'Señor, te amo.' Apacienta mis ovejas. Y habiéndole dicho por tres veces: Pedro, ¿me amas?, entristecióse Pedro a la tercera interrogación, como si quien había visto la intimidad del negador no viese también ahora la fe del confesor. Habíale conocido siempre; habíale conocido aun al tiempo en que Pedro se desconocía a sí mismo. No se conocía éste cuando dijo: A tu lado estaré hasta morir. ¡Qué poco sabía él lo grave de su enfermedad! No de otro modo ignoran frecuentemente los enfermos qué les pasa, y sábelo el médico; no lo sabe quien lo tiene, y sábelo quien no lo tiene. .A la sazón, el enfermo era Pedro, y médico el Señor. Aquél decía tener fuerzas, cuando, en realidad, no las tenía; mas el Señor, tomándole el pulso, decía que había de negarle tres veces. Y sucedió a la letra como el Doctor se lo había pronosticado, no como adelantó, jactancioso, el enfermo. Si, pues, le pregunta el Salvador después de la resurrección, no es porque ignorase la gran sinceridad del afecto que Pedro tenía por El, sino para que una triple confesión de amor borrase la triple negación del temor. Qué se le exige a Pedro. Luego demandar el Señor a Pedro si le ama.: Pedro, ¿me amas?, es como decirle: ¿Qué me darás, qué harás por mí en prueba de tu amor?' ¿Qué había Pedro de hacer en provecho del Señor ya resucitado y a punto de subir a los cielos para sentarse a la diestra del Padre? Era, pues, como decirle: 'Lo que me darás, lo que harás por mí, si me amas, es apacentar mis ovejas; es entrar por la puerta y no encaramarte por otro lado.' Oísteis cuando se leía el Evangelio: Quien entra por la puerta, ése es el pastor; mas el que sube por otra parte, es ladrón y salteador, y su intención desunirlas, desperdigarlas y llevárselas. ¿Quién entra por: la puerta? Quien entra por Cristo. Y ¿quién es éste? Quien imita la pasión de Cristo, quien conoce la humildad de Cristo; y, pues Dios se hizo por nosotros hombre, bien claro está que no es Dios el hombre, sino hombre. Quien, en efecto, quiere dárselas de Dios no siendo más que hombre, no imita ciertamente al que, siendo Dios, se hizo hombre. A ti no se te dice: 'Sé algo menos de lo que eres', sino: 'Conoce lo que eres.' Conócete enfermo, conócete hombre, conócete pecador, conoce ser Dios quien justifica, conócete manchado. Pon al raso en la confesión la mancha de tu corazón, y pertenecerás al rebaño de Cristo; la confesión de los pecados suscitará en el Médico ganas de sanarte. El enfermo que dice: 'Yo no tengo nada', no se preocupa del médico. ¿No habían subido al templo el fariseo y el publicano? El primero se ufanaba de tener salud, el segundo mostrábale al Médico las llagas; el primero decía: Dios, yo te doy gracias porque no soy como el publicano este. Tomaba pie del vecino para remontarse; por donde, a estar sano el publicano, le hubiera el fariseo mirado de reojo, porque no habría tenido sobre quién empinarse. Mas ¿cómo llegó al templo aquel rostrituerto? Desde luego, no estaba sano; mas, como se decía sano, no bajó curado. Al revés, el otro, la vista en el suelo, sin atreverse a levantarla al cielo, hería sus pechos diciendo: ¡Oh Dios!, sé propicio conmigo, pecador que yo soy. Y ¿qué dijo el Señor? Digoos de verdad que bajó éste justificado del templo, y no el fariseo. Porque todo el que se ensalza será humillado, y quien se humilla será ensalzado. Luego los que se empinan quieren subir al aprisco por otro lado que por la puerta; por la puerta entran en el redil los que se humillan. De ahí que éste entra y el otro sube. Subir, como veis, es buscar las alturas, quien sube no entra, sino que cae; mas quien se agacha para entrar por la puerta, ése no cae, sino que es pastor.
Habla el Señor en el evangelio este de tres suertes de personas, que debemos estudiar: el pastor, el mercenario y el ladrón; y entiendo que, al sernos leído, advertisteis las características con que designó al pastor, las del mercenario y las propias del ladrón. Del pastor dijo que daba la vida por sus ovejas y entraba por la puerta; del salteador o ladrón, que subían por otra parte; del mercenario afirmó que, en viendo que ve al lobo o al ladrón, huye, porque no tiene amor a las ovejas: es mercenario, no pastor verdadero. Entra éste por la puerta, por ser pastor; el ladrón sube por otra parte, por ser ladrón; el mercenario, viendo a los que tratan de llevarse las ovejas, teme y escapa, por ser mercenario, porque le tienen sin cuidado las ovejas: al fin es mercenario. Si diésemos con estas tres personas, habría vuestra santidad hallado a quiénes ha de amar, a quiénes tolerar y a quiénes esquivar. Ha de ser amado el pastor, tolerado el mercenario, esquivado el ladrón. Hay en la Iglesia hombres que, según decir del Apóstol, anuncian el Evangelio ex occasione,  buscando de los hombres su propia medra, ya en dinero, ya en honores, ya en alabanzas humanas. Buscando a toda costa sus personales ventajas, no miran, al predicar, tanto a la salud de aquellos a quienes predican como a sus particulares emolumentos. Mas quien oye la salud a quien no tiene salud, si creyere en aquel a quien ese tal anuncia, sin poner la esperanza en aquel por quien la salud le es anunciada, quien anuncia, saldrá perdiendo; aquel a quien se anuncia, saldrá ganando.

Sermón 137 (San Agustín, Obras X, B.A.C (2ª Ed.) Madrid: 1965, pp. 649-655)

jueves, 18 de abril de 2013

La blanca mano

Cantata 88 de J. S. Bach, interpretada por la coral polifónica URECA de Vigo.

miércoles, 17 de abril de 2013

Conferencia sobre la Caridad. Papa Francisco

Publicamos hoy una conferencia que ofreció el actual Papa Francisco, cuando era aún cardenal Bergoglio,  a  los miembros de Cáritas de Argentina en la Asamblea Nacional de 2009.


martes, 16 de abril de 2013

Quiero ser servidor de todos


Vamos a unirnos con esta oración a los niños que durante estos días hacen su Primera Comunión.

Marcelo Murúa

Jesús,
tu me enseñas
que para seguir tus pasos
hay que servir a los demás.
Ayúdame
a ser servicial,
a preocuparme por los demás,
a vivir pensando en ellos.
Enséñame a ayudar
a ser generoso y abierto,
a estar siempre dispuesto
para dar una mano.
Quiero dar muchos frutos
de buenas acciones.
Quiero ser solidario
y amar a los demás
con gestos, hechos y actitudes,
no sólo con palabras.
Ayuda a que mi semilla pueda dar
muchos frutos de cosas buenas.

lunes, 15 de abril de 2013

Escuela de Contemplación


Carmen Sáez Gutiérrez

LOUF, ANDRÉ. Escuela de contemplación. Vivir según el “sentir” de Cristo. Ediciones Narcea, Madrid 2008, 13x21, 139 pp.

André Louf, prior durante muchos años en la abadía trapense de “Mont-des-Cats” y actualmente ermitaño, presenta en este libro una recopilación de textos publicados en distintas revistas, fruto de algunas de sus intervenciones en diversas asambleas monásticas. En ellos se hace referencia a la experiencia espiritual de la vida contemplativa y su dimensión apostólica, así como a la vivencia de comunidad fraterna y ecuménica, con especial referencia a la oración sentida como alabanza, que bien puede inspirarse en la Palabra de Dios y especialmente en los Salmos.
La fecundidad de la vida monástica ilumina no solo el itinerario del monje sino también  la trayectoria que debe seguir el cristiano que desee encontrar a Dios, en plenitud.
La acción del Espíritu guía la comunión del hombre con el Padre y el Hijo, y es la vida religiosa, a través del amor y la experiencia comunitaria el lugar privilegiado para sentir esta presencia del Espíritu. Si bien hay elementos de esta opción vital tales como la escucha de la Palabra, la humildad, el servicio y la reconciliación con los hermanos, que pueden transferirse a la experiencia de fe de todo cristiano en búsqueda de Dios.
El vínculo de diferentes credos con la vida monástica es tratado con acierto, ya que ofrece testimonios que impactan por su credibilidad. La caridad y la humildad son nexos idóneos entre diferentes religiones.
Es un libro sencillo, que no por ello deja de tratar los temas en profundidad. Es de lectura obligada tanto para el religioso como para toda  aquella persona que persiga una profunda relación con Cristo.



domingo, 14 de abril de 2013

Poncio Pilato (y 2)

Francisco Javier Bernad Morales


Los Evangelios presentan a Pilato de tal manera que a un lector superficial puede antojársele relativamente favorable. En todo caso sería un hombre débil que, tras intentar salvar a quien considera inocente, se ve obligado a ceder a presiones externas. Es una caracterización que no encaja bien con lo que nos transmiten Flavio Josefo y Filón de Alejandría. Como del primero me he ocupado con cierta extensión en el artículo anterior, recordaré ahora que el segundo lo califica de hombre inflexible, arrogante, rencoroso y colérico[1]. De todas maneras, una lectura atenta desdice esa primera imagen que a menudo ha sido cultivada por gentes que desean exculpar de la muerte de Jesús a las autoridades romanas, para hacer caer la responsabilidad sobre el pueblo judío. Quienes así proceden encuentran cierto apoyo en el Evangelio de Juan, donde se designa genéricamente como judíos a los acusadores ante Pilato. Sin embargo, como bien señala Benedicto XVI, debemos entender que con esta expresión el evangelista se refiere a la aristocracia del templo[2], ya que otra cosa sería totalmente absurda cuando Jesús y todos sus discípulos, incluido el mismo Juan, eran judíos. También leemos que Nicodemo, calificado como uno de los principales de los fariseos (Jn 3,1) había intervenido en el Sanedrín en defensa de Jesús (Jn 7,50). Lo dicho basta para señalar la falta de unanimidad entre los dirigentes judíos. Lógicamente, nos preguntaremos quiénes constituían esa aristocracia a la que Juan se refiere de manera tan general. Sabemos que el templo estaba bajo el control de los saduceos, un grupo que, en oposición a los fariseos, negaba la resurrección y rechazaba la tradición para atenerse de manera exclusiva a la ley escrita. Además, pertenecían a las clases acomodadas y mantenían una estrecha relación con las autoridades romanas a las que, si por un lado prestaban apoyo, por otro les hacían sentir que sin su colaboración el país les resultaría ingobernable. Debemos considerar, pues, a los saduceos como los acusadores de Jesús.

Examinemos ahora los comportamientos del sumo sacerdote Caifás y del prefecto Pilato durante el proceso de Jesús. Juan menciona una reunión del Sanedrín en la que Caifás hace prevalecer su opinión de que uno debe morir por el pueblo para evitar que toda la nación perezca (Jn 11,50). Independientemente del contenido profético de sus palabras, recalcado a continuación por el mismo evangelista, es evidente que él no las pronuncia en el sentido en que los cristianos podemos entender un anuncio de la Redención. Simplemente, ha llegado a la conclusión de que Jesús es un dirigente mesiánico que puede poner en peligro un statu quo de por sí sumamente frágil y que, por ello, es conveniente darle muerte a fin de evitar males mayores. Sin duda tiene en mente el futuro de su pueblo, aunque no sea capaz de deslindar esa preocupación del mantenimiento de su situación personal de poder. De alguna manera, su actuación obedece a lo que más tarde se denominará razón de Estado.

Otro es el caso de Pilato. Nada le ata al judaísmo, una religión exótica que no alcanza a comprender y que ni siquiera suscita su interés. Tampoco le importa el turbulento pueblo judío, permanente fuente de problemas para Roma. Por eso, cuando interroga a Jesús, una vez convencido del carácter pacífico de su mensaje, no ve nada que lo haga merecedor de un castigo. Sabe en conciencia que condena a un inocente, y no lo hace, como Caifás, invocando un interés más alto, sino amparándose en un escepticismo que niega la posibilidad de la verdad (Jn 18,38). Se manifiesta en él una concepción relativista de la moral, que le impulsa a diluir la responsabilidad de su decisión haciéndola recaer sobre la multitud. Si no hay verdad, solo la voluntad de la mayoría determina lo que es justo. De hecho, cuando presenta a Jesús junto a Barrabás está claro que ya lo ha condenado, pues de otra manera no solicitaría que se le indultara[3]. Busca simplemente un refrendo para una decisión que sabe injusta.

Detengámonos ahora un momento en Barrabás. A menudo los cristianos tendemos a imaginarlo como un vulgar ladrón y asesino. Sin embargo, Marcos (15,7) y Lucas (23,18) indican que había participado en una rebelión, mientras que Mateo (27,16) dice que su nombre era Jesús  Barrabás. Nos hallamos con toda probabilidad ante un zelote, un resistente violento contra la ocupación romana. Recordemos que Flavio Josefo se refiere a ellos comúnmente como bandidos. Además, Barrabás, en arameo Hijo del Padre, no es su nombre, curiosamente también Jesús, sino un título mesiánico. Pilato presenta, pues, ante la muchedumbre dos conceptos diferentes de mesías. Es obvio que ambos tenían partidarios entre los judíos. Solo cabe concluir que los de Jesús, aquellos que lo habían recibido triunfalmente días atrás durante el Domingo de Ramos, desconcertados y asustados como el mismo Pedro, no estaban presentes ante el pretorio.

Queda por señalar un último rasgo del comportamiento de Pilato. Según Juan, cuanto titubeaba sobre la conducta a seguir, le gritaron: “Si sueltas a ese no eres amigo del emperador” (Jn 19,12). Pese a lo escueto de la referencia, a los oídos del prefecto aquellas palabras hubieron de resonar como una amenaza muy real. En el artículo anterior mencioné que su caída se produjo debido a las quejas presentadas ante Lucio Vitelio, legado de Siria, por una delegación de judíos y de samaritanos; pero ya tiempo atrás, quizá antes del proceso de Jesús, había visto como los dignatarios judíos le amenazaban con enviar una embajada al César para protestar por “su venalidad, sus insolencias, sus pillajes, sus ultrajes, sus atropellos, sus constantes ejecuciones sin juicio previo, su incesante y penosísima crueldad”[4]. Si a esto añadimos que había obtenido el gobierno gracias al apoyo de Sejano, para entonces ejecutado por traición, nos haremos una idea de lo precaria que pudo antojársele su posición. Al escepticismo se une el afán por mantener el poder. No importa que el precio a pagar sea la vida de un inocente.



[1] Filón de Alejandría, Sobre la embajada a Cayo, 301-303.
[2] Benedicto XVI, Jesús de Nazaret. Desde la entrada en Jerusalén hasta la Resurrección, Madrid, Encuentro, 2011, p. 217.
[3] Ibidem, p. 230.
[4] Filón de Alejandría, op cit. 302.

sábado, 13 de abril de 2013

Audite Verbum Domini. Canto ambrosiano

Se conoce como canto ambrosiano al desarrollado en la diócesis de Milán en el sigo IV, cuyo origen se atribuye a San Ambrosio. Estremece imaginar que San Agustín y su madre Santa Mónica pudieron cantar  sus alabanzas al Señor de manera similar a la que hoy presentamos.

viernes, 12 de abril de 2013

La carraspera de la conversación

P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón

“Entendemos perfectamente, los que vivimos acá poco podemos hacer, poco podemos contribuir a la visión del mundo exterior desde la visión occidental. Pero quisiéramos seguir aportando nuestros grandes conocimientos en el manejo de nuestra riqueza, nuestra cultura, que es el elemento fundamental del sostenimiento del pueblo. Nuestros ríos y nuestros bosques, [con los] que mantenemos una relación permanente, porque en ellos se encuentran los espíritus de las plantas, los espíritus de nuestros antepasados, que nos ayudan a seguir sobreviviendo, aún siendo amenazados permanentemente cuando se contaminan nuestras aguas. Porque la contaminación de nuestras aguas se relaciona directamente a la contaminación de nuestro territorio y nuestra vida”.

Alfonso López Tejada
Presidente ACODECOSPAT, palabras de bienvenida a la comisión.


Los días 20 y 21 de marzo de 2013 una delegación del Estado (dos congresistas que presiden comisiones al interior del mismo, dos representantes de OEFA[i][1], otro del Ministerio del Ambiente, uno del Gobierno Regional, y una representante de la Defensoría del Pueblo con sede en Iquitos, a los que se sumó, por propia iniciativa, el alcalde del distrito de Parinari) llegaron a la comunidad nativa Dos de Mayo – San Pablo de Tipishca en el distrito de Nauta, provincia y región de Loreto, para tener una ‘audiencia pública’ con los miembros de ACODECOSPAT[2]. El evento está englobado en la relación que están manteniendo 4 organizaciones indígenas (FEDIQUEP[3], FECONACO[4], FECONAT[5] y ACODECOSPAT) con el Estado a raíz del ‘circuito de contaminación’ por 40 años de extracción de hidrocarburos en las provincias de Loreto y Datem del Marañón, ambas en la región Loreto. Felicitamos a ACODECOSPAT por la valentía de sus propuestas y al Estado peruano por intentar escuchar a las poblaciones indígenas. Consideramos que es la mejor forma de trabajar y auguramos éxito al rumbo emprendido.


© Manolo Berjón, marzo 2013

Esto no es, ni pretende ser, una crónica. No tenemos competencia para tal. Es tan solo un intento subjetivo de acotar algunas cuestiones. Periodistas hubo en la reunión que pueden dar una visión ‘más objetiva’ de la misma o al menos intentar ser más imparciales. Consideramos que nuestra tarea es más cercana a observar las grietas, los resquicios, las improvisaciones…, en definitiva, la ‘carraspera de la conversación’, si se nos permite decir así.
´
Preparando la llegada de la comitiva un grupo de dirigentes de ACODECOSPAT, con su presidente a la cabeza, estaban conversando algunos puntos. Con el arribo de los deslizadores aumentan las expectativas y toma cuerpo y densidad el evento. En la presentación de la delegación surge el primer desliz. Una de las congresistas afirma: “Tenemos el peso de representar un Estado en el que ya no se cree. Y en el que quizá, como Estado, ni siquiera creemos nosotros que nos toca representarlo. Pero es nuestro trabajo eso que nosotros llamamos nuestro país, y para reconstruirlo también los necesitamos a ustedes. Porque el Estado somos todos. Somos nosotras que hoy representamos al Congreso de la República, es Alberto que hoy representa al Ejecutivo junto con la OEFA, es Defensoría, es el alcalde, es el gobierno regional. Son las instituciones intermedias representadas por los maestros y por los sacerdotes y por los dirigentes de las diferentes comunidades. Estamos acá para escucharlos, estamos acá para tomar nota a sus pedidos y sus necesidades y trasladarlas. Desde el Congreso hemos asumido algunos compromisos concretos…” Primera sorpresa. Es curiosa la ambigüedad de palabras como ‘Estado’ o ‘país’. Es cierto que es un discurso improvisado, pero es interesante lo que refleja. Ya hemos acotado que lo nuestro son las aporías… En algún momento parece deslizar que está de acuerdo con el país [territorio que constituye una unidad geográfica o política, con fronteras naturales o artificiales], pero no con el Estado [cuerpo político de una nación]; como si el asunto político no le interesara. Pero por otra parte dice que el Estado somos todos (extendiéndolo más allá de los que son, véase por ejemplo el querer congratularse con los sacerdotes). La guinda del pastel: “Y en el que quizá, como Estado, ni siquiera creemos nosotros que nos toca representarlo”. Surgen las preguntas: entonces, ¿a qué han venido?, ¿en nombre de quién?, ¿para hacer qué? Nos parece que la buena intención no es suficiente. Puede que sea interesante para mantener una charla de café, pero no para sentarse en el Congreso.

En diversos momentos del evento varios miembros de la delegación insistieron en que este tipo de cuestiones ‘son un asunto personal’, más allá del trabajo que ahora desempeñan en el Estado. Les agradecemos la sinceridad y les creemos. Pero no es suficiente. No es suficiente cuando el Estado tiene oídos preferentes para unos pocos (entiéndanse, en este caso particular, compañías petroleras, con su capacidad de ‘persuadir’ al Estado) un entramado legal que perjudica los intereses de las poblaciones indígenas mientras se entretienen educadamente tomando un aperitivo. Lo sentimos congresistas, y resto de la delegación, no queremos que vengan a contarnos sus penas en el Estado, para eso no los necesitamos, los necesitamos para que peleen como representantes elegidos que son (muchos de sus electores no se sienten representados). La buena intención la pueden dejar para otra oportunidad, ahora queremos que hagan bien su trabajo. Y a las congresistas les pedimos que elaboren y defiendan buenas leyes, de esas que salvaguarden a los pueblos indígenas y acoten el terreno de las petroleras.

Después de la presentación de participantes hubo un ‘tiempo de descanso’. Se establecieron grupos informales y fluyó la conversación. Estábamos al lado del presidente de ACODECOSPAT hablando del tiempo, cuando se acercó una congresista y se produjo una deriva hacia asuntos más delicados: territorio, áreas naturales protegidas, titulación… Posteriormente se sumaron al grupo una asesora de la congresista y un representante de la OEFA. Cada participante mostrábamos percepciones diferentes y argumentos en direcciones contrapuestas, hasta que apareció otro desliz curioso. Hay que aprovechar ahora que ‘somos inmortales’, sentenció la congresista, a partir de julio dejo la presidencia de la comisión y pasaré a ser ‘un simple mortal más en el congreso’. ‘Desde la presidencia de la comisión se pueden hacer muchas más cosas’. Para oídos acostumbrados a lo religioso en plural, como los nuestros, nos sorprendió una afirmación así sobre la inmortalidad. ¿De verdad son inmortales? Quedamos estupefactos ante el olor que trasciende sobre el poder. ¡Pobres mortales!

 
© Manolo Berjón, marzo 2013

En la conclusión del evento surge otro desliz. Uno de los intervinientes de OEFA, que se presenta como un ‘técnico’, trata de aclarar la afirmación de un participante en la reunión y suelta una perla como la siguiente: ‘las aguas de los ríos de la Amazonía están clasificadas por río principal. En este caso categoría IV’. Mira hacia un lado (parece que alguien le pregunta fuera de micrófono) y lo vuelve a tomar para declarar: ‘categoría IV es conservación del ambiente acuático, no es agua apta para el día. La que se puede beber es agua categoría I, pero que tiene que ser potabilizada con procedimiento convencional o con procesos físico químicos’. Y toma asiento. Qué nos quería decir el ‘técnico’: ¿que en los ríos de la Amazonía no hay gente y se puede catalogar como categoría IV?, ¿que no importan las gentes de los ríos y mejor que se clasifique en categoría IV para dar prioridad a la inversión extranjera? No entendemos bien. Pero refleja poca simpatía por los pueblos indígenas y nada de empatía ni compasión, por no recordar eso de ciudadanos de primera, segunda, tercera… categorías. Hace falta ser muy ‘técnico’ para una afirmación de este calibre. Pero, ¿estarían de acuerdo que las aguas que abastecen Lima fueran clasificadas como categoría IV? Más les valdría hacer una ley sobre metales pesados, por poner un ejemplo, u otra ley de aguas que contemple a las poblaciones amazónicas. Los versados en la conversación insisten en la argumentación. Nosotros, desde la teología cristiana, preferimos percibir las asimetrías y desde ellas preguntarnos quién sufre, por qué y cómo remediarlo. En palabras sencillas: desde el Crucificado/Resucitado, ese que los cristianos tenemos como clave de lectura del mundo.

Hacia el final del evento, en el momento de las conclusiones, mientras algunos comisionados tomaban su última palabra, en la parte posterior del local se escuchaba en voz baja: “otro calmante”. Tan acostumbrados estamos a escuchar a miembros del Estado que no hacen su tarea que la frustración aparece en forma de pastilla. La voz baja, esa que no llega a utilizar el micrófono, entre otras cosas por cuestiones de poder y tiempo, saca a la luz el desengaño reinante. Ante un Estado lento, y muchas veces malintencionado, emerge la respuesta de la gente: una fuerte migración de jóvenes a Lima en busca de la bonanza económica peruana.

A fuer de ser tradicionales, recuperamos un concepto kukama y cristiano de envergadura. Uno de esos conceptos con los que no se sabe qué hacer y que muchos prefieren psicologizarlo o, en estos tiempos ‘impacientes con el mal’, diluirlo y desculpabilizarlo en errores o faltas, pero que nosotros nos resistimos a aguarlo: ucha[6], pecado. Sí, pecadores somos y, como tales, señalamos que nos fuimos antes de tiempo, cuando se retiraron las ONGs y el Estado. Nosotros, que tenemos por norma y costumbre quedar hasta el final, nos retiramos cuando ACODECOSPAT, ya solos, quedaron para evaluar la jornada. Un pecado más en estos curas que tienen a bien presentarse ante Dios y ante ustedes como lo que son: sacerdotes católicos. Ahí permanecieron los miembros de ACODECOSPAT evaluando la jornada, satisfechos con lo conseguido. Nos congratulamos con sus éxitos y rogamos a Dios (otro ‘concepto’ molesto en estos tiempos) que los proteja, los cuide y les infunda valor, y a nosotros perdone nuestros pecados.

Al final del evento se había escuchado la letra que dibuja[7] ACODECOSPAT en tan importantes temas como territorio, agua, identidad, educación, salud… Falta escuchar la música que acople la comisión que nos ha visitado. ¿Podrán danzar/bailar los indígenas? ¿O será un baile/danza exclusivo para petroleros?

 
© Manolo Berjón, marzo 2013

Reafirmamos que esta nota no pretende ser una crónica de la reunión, tan solo un botón de nuestra percepción subjetiva. Pretende encontrar algunos gazapos que deseamos resaltar para aclarar ‘la carraspera de la conversación’, o un ejercicio de gárgaras para aclarar la voz. Dicho lo cual reiteremos nuestra intención de valorar muy positivamente la conversación, la reunión, y alabamos este camino como uno posible para solucionar los grandes problemas existentes. Alentamos a ACODECOSPAT en el camino emprendido y le auguramos éxitos en su contribución al bien común, al tiempo que estamos sumamente agradecidos por su entrañable amistad.



P. Miguel Ángel Cadenas
P. Manolo Berjón                                                          
Parroquia Santa Rita de Castilla                                               
Río Marañón                                                                                   



[1] OEFA: Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental
[2] ACODECOSPAT: Asociación Cocama de Desarrollo y Conservación San Pablo de Tipishca
[3] FEDIQUEP: Federación Indígena Quechua del Pastaza
[4] FECONACO: Federación de Comunidades Nativas del Corrientes
[5] FECONAT: Federación Comunidades Nativas del Tigre
[6] Ucha: pecado, culpa, delito, en kukama. Proviene del término quechua de Chachapoyas – Lamas ucha, culpa.
[7] Kuatiarata: dibujar y escribir. Preferimos traducirlo como dibujar porque oralidad y pueblos indígenas…