martes, 31 de diciembre de 2013

María Madre de Dios. Theotokos

Benedicto XVI

La Iglesia fija su mirada en la celestial Madre de Dios, que estrecha entre sus brazos al Niño Jesús, fuente de toda bendición. "Salve, Madre santa —canta la liturgia—: tú has dado a luz al Rey que gobierna el cielo y la tierra por los siglos de los siglos". En el corazón maternal de María resonó, colmándolo de asombro, el anuncio de los ángeles en Belén: “Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres que él ama" (Lc 2, 14). Y el evangelio añade que María "conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón" (Lc 2, 19). Como ella, también la Iglesia conserva y medita la palabra de Dios, confrontándola con las diversas y cambiantes situaciones que encuentra a lo largo de su camino. contemplando a Cristo, que vino a la tierra para darnos su paz, celebramos en el primer día del año la Jornada mundial de la paz, que se inició por voluntad del Papa Pablo VI. En mi Mensaje para esta ocasión, he querido proponer un tema recurrente en el magisterio de mis venerados predecesores, desde la memorable encíclica Pacem in terris del beato Papa Juan XXIII, el tema de la verdad como fundamento de una auténtica paz: "En la verdad, la paz". Este es el lema que propongo a la reflexión de todas las personas de buena voluntad. Cuando el hombre se deja iluminar por el resplandor de la verdad, se transforma interiormente en un valiente artífice de la paz. El tiempo litúrgico que estamos viviendo nos da una gran lección: para acoger el don de la paz, debemos abrirnos a la verdad que se reveló en la persona de Jesús, el cual nos enseñó el "contenido" y a la vez el "método" de la paz, es decir, el amor. En efecto, Dios, que es el Amor perfecto y subsistente, se reveló en Jesús asumiendo nuestra condición humana. De este modo también nos indicó el camino de la paz: el diálogo, el perdón y la solidaridad. He aquí el único camino que lleva a la verdadera paz. Volvamos nuestra mirada a María santísima, que hoy bendice al mundo entero mostrando a su Hijo divino, el "Príncipe de la paz" (Is 9, 5). Con confianza invoquemos su poderosa intercesión, para que la familia humana, abriéndose al mensaje evangélico, viva en la fraternidad y en la paz el año que hoy comienza. Con estos sentimientos, dirijo a todos los presentes en la plaza de San Pedro y a los que están en conexión mediante la radio y la  televisión, mis más cordiales deseos de paz y de bien. 

Domingo 1 de enero de 2006. Solemnidad de Santa María Madre de Dios. XXXIX Jornada Mundial de la Paz.

lunes, 30 de diciembre de 2013

El husitismo después de Hus (II)

Francisco Javier Bernad Morales

Tabor se había convertido en un centro de atracción al que acudían siervos, campesinos, criados y hasta pequeños nobles empobrecidos. Allí, bajo la dirección de clérigos milenaristas encabezados por Martín Huska, se constituyó una sociedad en la que estaba proscrita la propiedad privada y en la que el pueblo elegía a los magistrados encargados de repartir, según las necesidades, los recursos disponibles. También la Iglesia experimentó una notable transformación. En primer lugar, el puesto de obispo se hizo electivo, si bien solo los sacerdotes tenían en este caso derechos electorales; pero pronto las cosas fueron más allá, pues tendió a borrarse la diferencia entre laicos y eclesiásticos, ya que se consideró que la ordenación carecía de importancia frente al hecho de vivir de acuerdo con Cristo[1]. En consecuencia, todos los fieles podían administrar los sacramentos. Ya en la primavera de 1420 este modelo revolucionario de administración se extendió a Pisek y Vodnany. Nicolás de Hus[2], nombrado hetmán (comandante) del ejército taborita, entendía su misión como una guerra santa contra los pecadores, en la que no cabía tomar botín ni hacer prisioneros.

Como es lógico, la nobleza y la burguesía praguense intentaron enseguida marcar distancias con el radicalismo de Tabor. Con este objetivo, ya en 1420, plasmaron su programa por escrito en los llamados cuatro puntos de Praga: libertad de predicación, comunión bajo las dos especies, pobreza de los clérigos y castigo de los pecados públicos por el poder civil. Sin embargo, la actitud del rey Segismundo, quien solo veía en unos y otros a súbditos rebeldes, y del papa Martín V, que llamó a la cruzada contra los herejes, propició una alianza entre los moderados, conocidos como utraquistas, y los revolucionarios taboritas. El 14 de julio, en la colina de Vítkov de Praga, los husitas, mandados por Juan Zizka, alcanzaron la primera victoria sobre los cruzados.

Zizka[3], que pronto se convirtió en un rival de Nicolás de Hus, al contrario que este, no parecía influido por el milenarismo y respetaba la vida de los prisioneros, así como permitía a sus hombres apoderarse del botín en lugar de destruirlo. Llegó incluso a pactar treguas con el enemigo. Tras consolidar su prestigio con una serie de victorias en el sur de Bohemia que le llevaron a ocupar diversas ciudades y castillos, se enfrentó con los sacerdotes taboritas al proponer que se ofreciera el trono al rey de Polonia. La muerte repentina de Nicolás de Hus evitó un choque entre ambos.

Después de la victoria de Praga, los sospechosos de apoyar el catolicismo fueron expulsados de la ciudad, en tanto que sus bienes quedaban confiscados. Sin embargo, estos no pasaron a engrosar una caja común, como era el deseo de los taboritas, sino que aumentaron la riqueza de los dirigentes utraquistas. Con ocasión de la discusión sobre los cuatro puntos, con la finalidad de establecer un programa común, la tensión entre ambos sectores subió de tono, ya que los radicales pretendieron incluir entre los pecados mortales que debían ser castigados por la autoridad civil, los vestidos suntuosos, la embriaguez y los abusos en el comercio. Exigieron, asimismo, que la Ciudad Vieja, donde se hallaba la universidad y dominaban los utraquistas, fuese gobernada según la autoridad de la Biblia. Tras numerosos incidentes, el 22 de agosto, los taboritas abandonaron Praga, frustrados por no haber podido imponer sus concepciones.





[1] MACEK, Joseph, La revolución husita, Madrid, Siglo XXI, 1975, p. 111
[2] No tenía ningún parentesco con Jan Hus.
[3] Miembro de la pequeña nobleza, había participado como mercenario en los enfrentamientos entre distintos bandos señoriales, y luego se había unido al ejército polaco de Ladislao Jagellón en su lucha contra los Caballeros Teutónicos.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Renovación eclesial

Papa Francisco

La parroquia no es una estructura caduca; precisamente porque tiene una gran plasticidad, puede tomar formas muy diversas que requieren la docilidad y la creatividad misionera del Pastor y de la comunidad. Aunque ciertamente no es la única institución evangelizadora, si es capaz de reformarse y adaptarse continuamente, seguirá siendo «la misma Iglesia que vive entre las casas de sus hijos y de sus hijas». Esto supone que realmente esté en contacto con los hogares y con la vida del pueblo, y no se convierta en una prolija estructura separada de la gente o en un grupo de selectos que se miran a sí mismos. La parroquia es presencia eclesial en el territorio, ámbito de la escucha de la Palabra, del crecimiento de la vida cristiana, del diálogo, del anuncio, de la caridad generosa, de la adoración y la celebración. A través de todas sus actividades, la parroquia alienta y forma a sus miembros para que sean agentes de evangelización. Es comunidad de comunidades, santuario donde los sedientos van a beber para seguir caminando, y centro de constante envío misionero. Pero tenemos que reconocer que el llamado a la revisión y renovación de las parroquias todavía no ha dado suficientes frutos en orden a que estén todavía más cerca de la gente, que sean ámbitos de viva comunión y participación, y se orienten completamente a la misión

Capítulo I, 28 Evangelii Gaudium

sábado, 28 de diciembre de 2013

Diálogo entre fe y razón

Papa Francisco

La fe cristiana, en cuanto anuncia la verdad del amor total de Dios y abre a la fuerza de este amor, llega al centro más profundo de la experiencia del hombre, que viene a la luz gracias al amor, y está llamado a amar para permanecer en la luz. Con el deseo de iluminar toda la realidad a partir del amor de Dios manifestado en Jesús, e intentando amar con ese mismo amor, los primeros cristianos encontraron en el mundo griego, en su afán de verdad, un referente adecuado para el diálogo. El encuentro del mensaje evangélico con el pensamiento filosófico de la antigüedad fue un momento decisivo para que el Evangelio llegase a todos los pueblos, y favoreció una fecunda interacción entre la fe y la razón, que se ha ido desarrollando a lo largo de los siglos hasta nuestros días. El beato Juan Pablo II, en su Carta encíclica Fides et ratio, ha mostrado cómo la fe y la razón se refuerzan mutuamente[27]. Cuando encontramos la luz plena del amor de Jesús, nos damos cuenta de que en cualquier amor nuestro hay ya un tenue reflejo de aquella luz y percibimos cuál es su meta última. Y, al mismo tiempo, el hecho de que en nuestros amores haya una luz nos ayuda a ver el camino del amor hasta la donación plena y total del Hijo de Dios por nosotros. En este movimiento circular, la luz de la fe ilumina todas nuestras relaciones humanas, que pueden ser vividas en unión con el amor y la ternura de Cristo.

En la vida de san Agustín encontramos un ejemplo significativo de este camino en el que la búsqueda de la razón, con su deseo de verdad y claridad, se ha integrado en el horizonte de la fe, del que ha recibido una nueva inteligencia. Por una parte, san Agustín acepta la filosofía griega de la luz con su insistencia en la visión. Su encuentro con el neoplatonismo le había permitido conocer el paradigma de la luz, que desciende de lo alto para iluminar las cosas, y constituye así un símbolo de Dios. De este modo, san Agustín comprendió la trascendencia divina, y descubrió que todas las cosas tienen en sí una transparencia que pueden reflejar la bondad de Dios, el Bien. Así se desprendió del maniqueísmo en que estaba instalado y que le llevaba a pensar que el mal y el bien luchan continuamente entre sí, confundiéndose y mezclándose sin contornos claros. Comprender que Dios es luz dio a su existencia una nueva orientación, le permitió reconocer el mal que había cometido y volverse al bien.

Por otra parte, en la experiencia concreta de san Agustín, tal como él mismo cuenta en sus Confesiones, el momento decisivo de su camino de fe no fue una visión de Dios más allá de este mundo, sino más bien una escucha, cuando en el jardín oyó una voz que le decía: « Toma y lee »; tomó el volumen de las Cartas de san Pablo y se detuvo en el capítulo decimotercero de la Carta a los Romanos[28]. Hacía acto de presencia así el Dios personal de la Biblia, capaz de comunicarse con el hombre, de bajar a vivir con él y de acompañarlo en el camino de la historia, manifestándose en el tiempo de la escucha y la respuesta.

De todas formas, este encuentro con el Dios de la Palabra no hizo que san Agustín prescindiese de la luz y la visión. Integró ambas perspectivas, guiado siempre por la revelación del amor de Dios en Jesús. Y así, elaboró una filosofía de la luz que integra la reciprocidad propia de la palabra y da espacio a la libertad de la mirada frente a la luz. Igual que la palabra requiere una respuesta libre, así la luz tiene como respuesta una imagen que la refleja. San Agustín, asociando escucha y visión, puede hablar entonces de la « palabra que resplandece dentro del hombre »[29]. De este modo, la luz se convierte, por así decirlo, en la luz de una palabra, porque es la luz de un Rostro personal, una luz que, alumbrándonos, nos llama y quiere reflejarse en nuestro rostro para resplandecer desde dentro de nosotros mismos. Por otra parte, el deseo de la visión global, y no sólo de los fragmentos de la historia, sigue presente y se cumplirá al final, cuando el hombre, como dice el Santo de Hipona, verá y amará[30]. Y esto, no porque sea capaz de tener toda la luz, que será siempre inabarcable, sino porque entrará por completo en la luz.

Lumen Fidei 32-33


viernes, 27 de diciembre de 2013

El husitismo después de Hus (I)

Francisco Javier Bernad Morales

Si en algún momento los padres conciliares habían supuesto que con las muertes de Jan Hus y de Jerónimo de Praga se resolvía el problema de la herejía en Bohemia, pronto el curso de los acontecimientos mostró la magnitud de su error. Ya en julio de 1415 un numeroso grupo de nobles mostró públicamente su rechazo a la condena, e incluso se negó a reconocer la autoridad de un papa que, afirmaban, obraba contra la voluntad de Dios. Fue el inicio de un proceso en el que a los asuntos doctrinales se superpusieron rápidamente las aspiraciones de justicia de campesinos y artesanos, y que llegó a desembocar en un movimiento que pretendía no solo la reforma de la Iglesia, sino el establecimiento de un nuevo orden social.

Aunque el husitismo fue fundamentalmente checo[1] y a menudo parece presentar caracteres protonacionalistas, no faltaron en sus filas algunos alemanes. Destacó entre ellos Nicolás de Desde, quien hizo especial hincapié en la necesidad de que la Iglesia retornara a la pobreza evangélica y, en una forma que recuerda al donatismo, sostuvo la invalidez de los sacramentos administrados por sacerdotes pecadores. En los años siguientes, multitud de predicadores difundieron por Bohemia y Moravia las ideas de Hus y de sus seguidores, en un ambiente de creciente exaltación. Si bien muchos de ellos sostenían que solo con el ejemplo de su  humildad y su profunda piedad alcanzarían el triunfo, otros optaron por la violencia y comenzaron a menudear los ataques contra conventos y propiedades eclesiásticas. El aumento de la tensión se vio reforzado por la difusión de ideas milenaristas, posiblemente restos de herejías anteriores. Ante un fin del mundo presentido como inminente y del que solo se salvarían quienes se encontraran en una de las cinco montañas sagradas de Bohemia, rebautizadas con nombres bíblicos, se multiplicaron las peregrinaciones y a partir de ellas se constituyeron comunidades, de las cuales la más famosa fue la del monte Tabor[2]. Sus miembros decidieron que debían participar activamente, terminando con los pecadores, en el hundimiento del viejo orden para acelerar la segunda venida de Cristo. Dado que esta se hizo esperar, los taboritas, nombre con que se conoció a partir de entonces al sector radical del movimiento husita, se vieron obligados a organizarse para asegurar su supervivencia. En Tabor se constituyó una caja común a la que cada uno aportaba sus recursos que luego eran repartidos entre todo el grupo.

El 30 de julio de 1419 se congregó una multitud armada en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de la ciudad nueva de Praga, para escuchar un sermón de Juan de Zeliv. Al concluir este, se dirigieron en procesión al ayuntamiento y tras tomarlo al asalto, dieron muerte a siete consejeros municipales arrojándolos por las ventanas. Poco después, el 16 de agosto, fallecía sin descendencia el rey Wenceslao, que había permanecido extrañamente inactivo ante la oleada de agitación. La corona de Bohemia pasaba a su hermano Segismundo de Hungría, señalado por todos como responsable de la muerte de Hus.





[1] Aquí y en lo sucesivo utilizo el término ‘checo’ para referirme conjuntamente a bohemos y moravos.
[2] Tabor es un monte de Galilea en el que Débora hizo concentrarse al ejército de Israel para combatir contra Sísara (Jueces, 4). Tradicionalmente se ha supuesto, aunque los Evangelios no citan su nombre, que en él tuvo lugar la Transfiguración de Jesús.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Las armas de la caridad

San Fulgencio de Ruspe

Sermón 3, 13. 5-6

Ayer celebramos el nacimiento temporal de nuestro Rey eterno; hoy celebramos el triunfal martirio de su soldado.
Ayer nuestro Rey, revestido con el manto de nuestra carne y saliendo del recinto del seno virginal, se dignó visitar el mundo; hoy el soldado, saliendo del tabernáculo de su cuerpo, triunfador, ha emigrado al cielo.
Nuestro Rey, siendo la excelsitud misma, se humilló por nosotros; su venida no ha sido en vano, pues ha aportado grandes dones a sus soldados, a los que no sólo ha enriquecido abundantemente, sino que también los ha fortalecido para luchar invenciblemente. Ha traído el don de la caridad, por la que los hombres se hacen partícipes de la naturaleza divina
Ha repartido el don que nos ha traído, pero no por esto él se ha empobrecido, sino que, de una forma admirable, ha enriquecido la pobreza de sus fieles, mientras él conserva sin mengua la plenitud de sus propios tesoros.
Así, pues, la misma caridad que Cristo trajo del cielo a la tierra ha levantado a Esteban de la tierra al cielo. La caridad, que precedió en el Rey, ha brillado a continuación en el soldado.
Esteban, para merecer la corona que significa su nombre, tenía la caridad como arma, y por ella triunfaba en todas partes. Por la caridad de Dios, no cedió ante los judíos que lo atacaban; por la caridad hacia el prójimo, rogaba por los que lo lapidaban. Por la caridad, argüía contra los que estaban equivocados, para que se corrigieran; por la caridad, oraba por los que lo lapidaban, para que no fueran castigados.
Confiado en la fuerza de la caridad, venció la acerba crueldad de Saulo, y mereció tener en el cielo como compañero a quien conoció en la tierra como perseguidor. La santa e inquebrantable caridad de Esteban deseaba conquistar orando a aquellos que no pudo convertir amonestando.
Y ahora Pablo se alegra con Esteban, y con Esteban goza de la caridad de Cristo, triunfa con Esteban, reina con Esteban; pues allí donde precedió Esteban, martirizado por las piedras de Pablo, lo ha seguido éste, ayudado por las oraciones de Esteban.
¡Oh vida verdadera, hermanos míos, en la que Pablo no queda confundido de la muerte de Esteban, en la que Esteban se alegra de la compañía de Pablo, porque ambos participan de la misma caridad! La caridad en Esteban triunfó de la crueldad de los judíos, y en Pablo cubrió la multitud de sus pecados, pues en ambos fue la caridad respectiva la que los hizo dignos de poseer el reino de los cielos.
La caridad es la fuente y el origen de todos los bienes, egregia protección, camino que conduce al cielo. Quien camina en la caridad no puede temer ni errar; ella dirige, protege, encamina.

Por todo ello, hermanos, ya que Cristo construyó una escala de caridad, por la que todo cristiano puede ascender al cielo, guardad fielmente la pura caridad, ejercitadla mutuamente unos con otros y, progresando en ella, alcanzad la perfección.

martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad

¿Si la esperanza se acaba
y la Babel se comienza
qué antorcha iluminará
los caminos de la tierra?
                (F. García Lorca)


lunes, 23 de diciembre de 2013

Testigos hoy: Julius Nyerere (II)

Nolasco Msemwa

Oración por Nyerere en su proceso de beatificación

Oh Dios nuestro Padre, nos has creado para que te conozcamos, te sirvamos y amemos a ti y  a nuestros hermanos y hermanas.

Te damos gracias Oh Dios nuestro Creador por el don de tu siervo  Julius Kambarage Nyerere  –un hombre fiel- que dirigió la gente de tu pueblo Tanzano como verdadero Padre y Maestro.

Padre, tu siervo se entregó totalmente al servicio de tu pueblo con un amor que no conocía fronteras construyendo incansablemente la unidad y la solidaridad entre todos los Hijos de Dios. Entregó su vida cuidando los pobres, levantando a los decaídos y animando a los huérfanos. Recibió  y dio de comer a los refugiados.

Oh Dios, tu siervo, siendo fiel a ti y a tu Iglesia  ha sido para nosotros un verdadero ejemplo de fe profunda y genuina piedad. Abrigaba un amor inmenso y gran respeto a la Virgen María, Madre de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo. Encomendó al pueblo tanzano a la protección de Nuestra Señora para que pueda vivir en paz bajo su protección maternal.

Oh Dios, tu siervo Julius Kambarage Nyerere mostró gran entusiasmo en enseñar a todos a conocerte y adorarte. Defendió la justicia y luchó incansablemente contra la opresión y discriminación de todo tipo.
Su humilde servicio a toda la humanidad queda para todas las generaciones como un ejemplo a imitar en su camino hacia Ti. Eterno Padre, concédenos por su intercesión y según tu voluntad, la gracia que imploramos. Que su santidad sea evidente a todo el pueblo de Dios para que sea pronto contado entre los Santos.


Amén 

Frases célebres de Nyerere

Desearía encender una candela y ponerla en la cumbre del monte Kilimanjaro para que ilumine más allá  de nuestras fronteras para dar esperanza a los desesperados… No podemos, como otros países, lanzar misiles a la luna pero podemos enviar misiles de amor y de esperanza a toda la humanidad de todo el planeta...

En África no necesitamos ayuda, lo que queremos es que nos quiten el pie encima

Los países estamos obligados a vivir juntos. Las tecnologías han convertido el mundo en un solo Mundo.

Hemos de saber si queremos vivir en una comunidad mundial civilizada… o en una serie de estados belicosos en lo que reine la ley de la selva.

Lo que tiene que hacer África no es decir si cambia o no, sino cambiar por sí misma.

El verdadero socialismo y la auténtica democracia son una actitud mental…

El verdadero Ujamaa ha de conseguir que la gente cuide del bien estar de los demás.

La riqueza solo es valiosa si usa en el servicio al prójimo.

El desarrollo es un proceso que permite ganar confianza en uno mismo en los demás

No he podido cumplir con la misión de acabar  con la pobreza y el hambre… solo la ignorancia y el analfabetismo han sido vencidos.

La paz en el Mundo exige la justicia en el mundo

Para que haya progreso  necesitamos gente, tierra, política  adecuada y buen liderazgo.

Referencias bibliográficas para profundizar en la figura de Nyerere

Britain-Tanzania Society (1985), The Nyerere Years: Some Personal Impressions by His Friends, Ashford, Kent: Headley Brothers Ltd.

Candid Scope (n.d.), Honest to My Country, Tabora, Tanzania: TMP Book Department.

Legum, Colin and Geoffrey Mmari, eds. (1995), Mwalimu: The Influence of Nyerere. London: James Currey.

Mwakikagile, Godfrey (2002), Nyerere and Africa: End of and Era, USA: Protea Publishing.
Nyerere, Julius K. (1966), Freedom and Unity/Uhuru na Umoja, Dar es Salaam: Oxford University Press.

Vinokurov, Y.N., S.M. Shlyonskaya and Y.V. Dyachkova., eds. (2005), Julius Nyerere: Humanist, Politician, Thinker, Dar es Salaam: Mkuki na Nyota Publishers. 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Testigos hoy: Julius Nyerere (I)

Nolasco Msemwa

Bianaventurados los que trabajan por la paz porque ellos serán llamados Hijos de Dios (Mt, 5, 9).


Julius Kambarage Nyerere está a punto de convertirse en uno de los miles de santos de la Iglesia católica que son ejemplo de vida para todos los cristianos. Y eso a pesar de ser político en el continente africano donde la corrupción es algo muy habitual[1]. La honradez y la sencillez de Nyerere tienen mucho que ver. Nyerere dedico su vida a luchar contra la pobreza y el analfabetismo en Tanzania durante los difíciles años en los que los jóvenes países africanos dejaban de ser colonias de los imperios europeos. Muchos de estos países cayeron en sangrientas guerras civiles, sin embargo Tanzania guiada por Nyerere, creció como nación independiente y unida. Los pies descalzos del protagonista sugieren honradez, sencillez y compromisos con su tierra.

Había nacido el 13 de abril de 1922 en Butiama, en Tanzania, la antigua Tanganika, muy cerca del gran lago Victoria, el más grande de África, con casi 70.000 kilómetros cuadrados donde nace el rio Nilo, el segundo más largo del mundo. Muy cerca está el monte Kilimanjaro, el más alto de África con casi 5900 metros de altura. Cuando se bautizó como católico adoptó el nombre de Julius.

El joven Julius hizo sus estudios como becario en la universidad de Kampala en el país vecino de Uganda, en la orilla norte de lago Victoria. También realizó estudios de historia y economía en la universidad de Edimburgo, en Escocia al norte del Reino Unido. Su tierra era el centro de las colonias del inmenso imperio británico. La historia nos recuerda que en África las colonias británicas recorrían todo el continente, desde el Cairo en Egipto hasta la Ciudad de El Cabo en Sudáfrica.

Volvió a Tanganika en 1952. Tanzania es como dos veces España con casi un millón de kilómetros cuadrados de extensión. Fue maestro de historia y geografía durante tres años. Le gustaba que le llamaran “Mwalimu” que en lengua nativa suahili quiere decir “Maestro”. Más tarde se llamará “El Mwalimu” con mayúscula cuando se convirtió en “El Baba wa Taifa” que significa  el  Padre de la Nación.

En 1953 entró en la Unión Nacional Africana de Tanganika, con el objetivo de luchar por la independencia del país, por entonces, colonia europea. De hecho el joven Mwalimu fundó un partido Político, el TANU (Tanganika African National Union), del que fue el primer presidente.  En todo momento en la lucha por la independencia defendió el cambio de autoridad de forma pacífica sin necesidad de ira a la guerra. A la vez creía en la igualdad de todos los hombres y mujeres y rechazaba el racismo.

Tanganika obtuvo la independencia en 1960. Con casi cuarenta años Nyerere fue elegido como su primer presidente de la nueva nación libre. En 1964 se creó la Republica de Tanzania, después que se reunirán los territorios de Tanganika y Zanzibar. Julius Nyerere fue tan querido por los tanzanos que salía reelegido como presidente en todas las ocasiones, hasta que en 1985 presentó su dimisión de forma voluntaria.

En 1967 impulsó la declaración de Arusha en la que expuso el estilo de gobierno que proponía: Un socialismo al modo africano. Julius quería conseguir el desarrollo de África sin depender de países extranjeros, sino con los mejores recursos humanos y materiales del continente.

Para acabar con el hambre, empezó a organizar comunidades voluntarias de campesinos llamadas “ujama” que significa “fraternidad”. Estas cooperativas se dedicaban a cultivar la tierra y a criar ganado para alimentar en primer lugar a los tanzanos sin necesidad de deber nada a los blancos y a los gobiernos de fuera.





Julius es considerado como el Baba wa Taifa el "Padre de la Patria de los Tanzanos". Consiguió la convivencia entre múltiples grupos de tribus, cada una con sus costumbres, sus religiones, sus lenguas. La zona de los Grandes Lagos del centro de África ha sido siempre una región donde las guerras tribales eran una costumbre, casi un rito por el que los jóvenes se convertían en hombres y guerreros.

Sus mejores logros se dieron en la educación y en la salud. Casi el 90 % de la población de Tanzania  salió del analfabetismo y tuvo acceso a un sistema sanitario. Nyerere impulsó el uso de lengua suahili como forma de mantener a todos unidos. En la actualidad el suahili lo hablan 120 millones de personas en la región del este de África.

Julius Nyerere fue el presidente de un país muy pobre. Sin embargo consiguió mantener relaciones de amistades con países ricos y poderosos tan diferente como los Estados Unidos, la Unión Soviética y China. De ellos consiguió médicos y la construcción de las vías de comunicación. Era una época en que el mundo estaba dividido y se amenazaban con misiles nucleares los unos a los otros. Respecto a la relación con países poderosos del mundo de esta época Tanzania adoptó el sistema o la ideología de no alineado (Non aliance policy).

En 1979 vivió como presidente el momento más difícil de su vida. Idi Amin, el dictador del vecino país de Uganda invadió la región de Kagera, al norte de Tanzania. Algunos países prometieron ayudarle a derrotar a un dictador que era odiado en su propio país. El presidente Nyerere derrotó a Idi Amin Dada en 1980. A causa de la guerra la economía agrícola de la nación quedó notablemente afectada. Como dice el refrán: “En las guerras todos acaban perdiendo, también los vencedores”. Pero gracias a la unidad, el esfuerzo y entrega de los tanzanos encabezados por los principios del Baba wa Taifa, el país salió adelante.  

En 1985, renunció voluntariamente a continuar gobernando Tanzania. Había decidido retirarse de la política y dedicarse a la agricultura en su casa. Solo se llevó una bicicleta y un viejo tractor. Nunca aprovechó su cargo para enriquecerse personalmente o a alguien de su familia. Vivió siempre con su esposa María con la que tuvo nueve hijos. Tenía entonces sesenta y tres años.

En 1992 recibió el Premio Simón Bolívar, junto a la política birmana Aung San Suu Kyi. Ambos han destacado por su honradez y sacrificio en la labor política y en el servicio a su a sus empobrecidos países. Tanzania es uno de los más pobres de África, mientras Birmania, en la actualidad Myanmar es uno de los más pobres de Asia.

Julius Nyerere fue uno de los impulsores de la Organización de los Países No Alineados, en la que se reúnen los países del Tercer Mundo para defender sus intereses ante los países más ricos. También fue uno de los fundadores de la Organización para la Unidad Africana, que reúne a los representantes de los países africanos, cuando deben enfrentarse a los problemas africanos. Siempre se manifestó en contra del apartheid en Sudáfrica y apoyó a Nelson Mandela mientras estuvo en la cárcel.

Julius Kambarage Nyerere murió en 1999, enfermo de lucemia, en un hospital de Londres. Tenía setenta y siete años. En el año 2005 la Iglesia católica inicio el proceso de su beatificación y canonización. Esto quiere decir que en unos años Julius  Nyerere será un ejemplo de santidad para los casi 400 millones de cristianos del continente africano y para toda la humanidad.
______________


[1]  Laurent Magesa uno de los teólogos fallecidos del continente africano  hace una reflexión detallada sobre la figura y la obre de Nyerere partiendo de esta pregunta: “Is a Catholic Saint Concealed Within the Ranks of African Head of States? A Positive Answer from Tanzania as the Beatification Process of Servant of God Julius Nyerere has opened!

martes, 17 de diciembre de 2013

Gloria. Canto mozárabe



Antifonario mozárabe de León (año 1069)
copia de otro antifonarío de la época
del rey Wamba, año 662.


Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre,
tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Jerónimo de Praga

Francisco Javier Bernad Morales

Jerónimo de Praga (1378-1416) fue un estrecho colaborador y amigo de Jan Hus a quien conoció en la universidad. Hombre muy activo y de temperamento inquieto, tras iniciar sus estudios en la capital bohema, marchó en 1398 a Inglaterra, donde los amplió en la universidad de Oxford. Allí tuvo ocasión de entrar en contacto con las ideas de Wyclif, cuyos tratados llevó en su regreso a Bohemia, donde hasta entonces parece que tan solo habían sido conocidos a través de extractos y comentarios. En años sucesivos visitó las universidades de París, Colonia, Heidelberg y Viena, en las que expuso sus convicciones reformistas. Viajó en 1403 a Jerusalén y en 1413 a Rusia y Lituania. A su regreso a Praga, cuando Hus ya estaba encarcelado en Constanza, propuso a Jakoubek de Stríbo[1] la necesidad de que los laicos comulgaran bajo las dos especies (sub utraque specie). Tras una consulta a Hus, quien manifestó su acuerdo, esta forma de recibir la Eucaristía se convirtió en una seña distintiva del movimiento reformador, por lo que sus seguidores recibieron la denominación de utraquistas.

Deseoso de permanecer junto a su amigo y aún con la esperanza de que este fuera puesto en libertad, marchó a Constanza, pero pronto comprendió que nada podía hacer por ayudarle y que su propia vida estaba en peligro, por lo decidió huir con intención de refugiarse en Bohemia. No logró su propósito, pues el 20 de abril de 1415 fue arrestado en Hirschau y conducido de nuevo a la ciudad suiza en la que permaneció encarcelado a la espera de comparecer ante el concilio, algo que hizo entre el 11 y el 23 de septiembre (Hus había sido quemado el 6 de julio). Tuvo entonces un momento de flaqueza, en el que se retractó de cuanto había defendido y aceptó como justa la condena de Hus. No bastó esto para que obtuviera la libertad, y en prisión se sintió atormentado por los remordimientos, hasta el punto de que solicitó una nueva comparecencia, que le fue concedida en mayo de 1416. En ella de desdijo de sus anteriores declaraciones y afirmó que su mayor pecado había sido renegar de Hus. Condenado como hereje, el 30 de mayo de 1416 fue quemado en la hoguera en el mismo lugar en que había sido muerto su amigo.

Su comportamiento llegó a impresionar a  muchos dignatarios religiosos, que lamentaron su obstinación. Un humanista italiano, Poggio Bracciolini, testigo de sus últimos momentos, sobrecogido por su temple heroico, escribió:

Sócratres bebió la copa del veneno con menos valor que aquel con que Jerónimo aceptó la muerte por el fuego[2].

Las muertes de Jan Hus y de Jerónimo de Praga suscitaron las protestas de una parte de la nobleza checa y de la universidad de Praga, para quienes se trataba de hombres justos y buenos cristianos; en tanto que entre los sectores populares se extendía la admiración por ambos mártires. La herejía, lejos de extinguirse, se convertía en un movimiento imparable, que tres años más tarde estallaría en abierta rebeldía y daría lugar a una larga guerra.





[1] Conocido también como Jacob o Jacobellus de Mies.
[2] Citado en MACEK, Joseph, La revolución husita, Madrid, Siglo XXI, 1975, p. 69.

jueves, 12 de diciembre de 2013

El amor desea ver a Dios

De los Sermones de San Pedro Crisólogo, Obispo
(Sermón 147: PL 52, 594-595) 
Al ver Dios que el temor arruinaba el mundo, trató inmediatamente de volverlo a llamar con amor, de invitarlo con su gracia, de sostenerlo con su caridad, de vinculárselo con su afecto.

Por eso purificó la tierra, afincada en el mal, con un diluvio vengador, y llamó a Noé padre de la nueva generación, persuadiéndolo con suaves palabras, ofreciéndole una confianza familiar, al mismo tiempo que lo instruía piadosamente sobre el presente y lo consolaba con su gracia, respecto al futuro. Y no le dio ya órdenes, sino que con el esfuerzo de su colaboración encerró en el arca las criaturas del todo el mundo, de manera que el amor que surgía de esta colaboración acabase con el temor de la servidumbre, y se conservara con el amor común lo que se había salvado con el común esfuerzo.
Por eso también llamó a Abrahán de entre los gentiles, engrandeció su nombre, lo hizo padre de la fe, lo acompañó en el camino, lo protegió entre los extraños, le otorgó riquezas, lo honró con triunfos, se le obligó con promesas, lo libró de injurias, se hizo su huésped bondadoso, lo glorificó con una descendencia de la que ya desesperaba; todo ello para que, rebosante de tantos bienes, seducido por tamaña dulzura de la caridad divina, aprendiera a amar a Dios y no a temerlo, a venerarlo con amor y no con temor.
Por eso también consoló en sueños a Jacob en su huída, y a su regreso lo incitó a combatir y lo retuvo con el abrazo del luchador; para que amase al padre de aquel combate, y no lo temiese.
Y así mismo interpeló a Moisés en su lengua vernácula, le habló con paterna caridad y le invitó a ser el libertador de su pueblo.
Pero así que la llama del amor divino prendió en los corazones humanos y toda la ebriedad del amor de Dios se derramó sobre los humanos sentidos, satisfecho el espíritu por todo lo que hemos recordado, los hombres comenzaron a querer contemplar a Dios con sus ojos carnales.
Pero la angosta mirada humana ¿cómo iba a poder abarcar a Dios, al que no abarca todo el mundo creado? La exigencia del amor no atiende a lo que va a ser, o a lo que debe o puede ser. El amor ignora el juicio, carece de razón, no conoce la medida. El amor no se aquieta ante lo imposible, no se remedia con la dificultad.
El amor es capaz de matar al amante si no puede alcanzar lo deseado; va a donde se siente arrastrado, no a donde debe ir.
El amor engendra el deseo, se crece con el ardor y, por el ardor, tiende a lo inalcanzable. ¿Y qué más?
El amor no puede quedarse sin ver lo que ama: por eso lo santos tuvieron en poco todos sus merecimientos, si no iban a poder ver a Dios.
Moisés se atreve por ello a decir: Si he obtenido tu favor, enséñame tu gloria.
Y otro dice también: Déjame ver tu figura. Incluso los mismos gentiles modelaron sus ídolos para poder contemplar con sus propios ojos lo que veneraban en medio de sus errores.
  

lunes, 9 de diciembre de 2013

San José de Samiria. "Daños colaterales" de la Reserva Nacional Pacaya Samiria. (RNPS) IV

Miguel Ángel Cadenas
Manolo Berjón

Santa Clara es una pequeña comunidad nativa kukama situada en el distrito de Parinari, provincia de Loreto, asentada en el río Marañón, a espaldas del río Samiria. Celebran como su fecha de fundación el 17 de diciembre de 1978. Son familias provenientes de las comunidades al interior del río Samiria, cuando “han sido invitados a salir de la Reserva”, antes de que entrara la policía y el ejército para desalojar “a los que no supieron hacer caso”. En la actualidad cuenta con 93 habitantes.

Por ser una comunidad pequeña la defensa de su territorio no es sencilla. Con la vecina comunidad de Mundial llegaron a un acuerdo por el que ambas se comprometieron a respetar a las personas que tienen chacra en la comunidad colindante, pero han tomado la decisión que en los próximos años cada comunero hará chacra en su propio territorio. Tienen que soportar que algunos vecinos de Santa Rita de Castilla (SRC) mantengan chacra en su comunidad y no es tan fácil desalojarlos puesto que en SRC hace tiempo que no hay terreno para hacer chacra, teniendo que invadir el territorio de las comunidades vecinas.


Los límites de Santa Clara lindan con Nueva Arica, San Martín del Tipishca y Mundial, con raya de por medio en un plano. El resto del territorio lo marca el río, como frontera natural. Santa Clara en los últimos años ha tenido que reubicarse en varias oportunidades por motivo del barranco, en estos momentos existe una gran playa, en tiempos de vaciante, que les hace difícil el acceso al agua en periodo estival.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, comuneros de Santa Clara llegando de la chacra, 2010.

La vecina comunidad nativa de Leoncio Prado es casi cinco veces más grande, 440 habitantes. En ella están asentados algunos comerciantes importantes en la zona. Posee Posta Médica y colegio de secundaria. También en los últimos años han tenido que lidiar con el barranco. Como Leoncio Prado comparte isla con la comunidad nativa de Fortuna y el barranco ha ido comiendo la isla, se han ido quedando sin territorio. Lo curioso del asunto es que el río Marañón ha comido parte de Leoncio Prado y ha dejado barro en el área contigua a Santa Clara, con un caño de por medio: caño que conecta el Marañón con el Samiria.

En noviembre 2012 los comuneros de Leoncio Prado se comprometieron a pagar S/. 30.00 ($US 10 aprox.) después de la cosecha por sembrar en el territorio de Santa Clara. Así consta en el libro de actas de esta última comunidad. Tácitamente están reconociendo el derecho de Santa Clara sobre ese barreal. Pero de los dieciocho comuneros de Leoncio Prado involucrados en esta situación tan solo tres han cancelado su deuda del 2012, el 2013 nadie ha cancelado todavía. Se presume que no lo harán. Lógicamente los comuneros de Santa Clara están molestos y han invitado a una reunión en su comunidad a los comuneros de Leoncio Prado con las autoridades distritales de SRC. Reunión a la que no han asistido.

Los comuneros de Leoncio Prado involucrados en esta situación dicen haber consultado a los funcionarios del SERNANP (Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas) si tienen obligación de pagar esa cuota. Dichos funcionarios les han comunicado que el territorio es del Estado y, por tanto, no les deben cobrar. El involucramiento de funcionarios del SERNANP en la disputa desbarata los acuerdos. ¿Puede el SERNANP inmiscuirse en asuntos de las comunidades nativas? Por si fuera necesario, recordamos que el derecho del pueblo kukama sobre su territorio es muy anterior a la creación de la RNPS, con varios cientos de años de por medio. Por aquello del “derecho consuetudinario” los acuerdos entre comunidades son leyes para ellos que deben ser respetadas, para instrucción del SERNANP.

Los problemas de límites en las comunidades están siendo un asunto nuevo. Antes también existían, pero no parecía importar mucho, era más bien un asunto individual o familiar. Ahora son las comunidades las involucradas. Por citar algunos casos en disputa: Lisboa y Libertad del Choroyacu, San Juan de Lagunillas y Santa Isabel de Yumbaturo, San Miguel y San José de Samiria, Leoncio Prado y Fortuna, Rocafuerte y San Roque, Rocafuerte y Ollanta (límite entre distritos), Concordia y Puerto Lima, Concordia y Berlín, San José de Saramuro y California, Maypuco y San Antonio, Nueva Alianza y Chanchamayo. Por citar unos pocos casos nada más. Las comunidades pertenecen a los distritos de Nauta, Parinari y Urarinas, provincia de Loreto. Algunas de ellas están dentro de la RNPS y la mayoría en su área de amortiguamiento.

Detrás de todo esto suele haber disputas en torno a la madera: capinurí, lupuna… En situaciones de empobrecimiento, por deseo de adquirir nuevos bienes de consumo, que no soporta el ecosistema, el nivel de agresividad está aumentando en torno al territorio. A esto podemos añadir que en lugares como SRC se importan pollos de Yurimaguas, muchos días no hay nada que comer y las familias prefieren comprar menudencias de pollo, sólo unos pocos pueden comer la carne. De igual manera, en pocos años se ha ido viendo cómo se incrementa la venta de huevos en las tiendas.

¿Titular comunidades? La comunidad nativa de Bello Horizonte, distrito de Nauta, provincia de Loreto, posee título de propiedad, pero al caprichoso Marañón no le importó comérsela. Poseen el papel, el territorio está en medio del río. Han tenido que solicitar un espacio en la comunidad nativa de Lisboa para poder hacer su caserío. La titulación de comunidades, con GPS de por medio, lejos de disminuir las tensiones, las aumentará, al tiempo. Es una locura establecer límites fijos, pequeñitos, demarcados por GPS, en un “territorio móvil(-volatil)”, por el barranco. Si le unimos la urgencia de conseguir dinero para sobrevivir, que presiona sobre los recursos, conllevará una defensa más violenta del espacio entre comunidades. Dicho sea de paso, las comunidades poseen relaciones de sangre, matrimoniales, de compadrazgo, entre otros. Insistimos machaconamente: hay que titular grandes espacios, el territorio ancestral del pueblo kukama, su territorio integral (o al menos varios “territorios intregrales kukama”: la RNPS, el Nanay…, sin dejar por eso de pensar en los kukama de las ciudades).

Regresando a Santa Clara. Los comuneros de Leoncio Prado afirman: “no me vas a cobrar por utilizar mi patio”. Lo que anteriormente fue el patio de su casa se lo comió el Marañón. A medida que el apetito del río le obligaba a tragar más tierra de la comunidad de Leoncio Prado fue depositando barro en Santa Clara. Barreal que ahora reclaman como “mi patio”. Santa Clara, con buen criterio, avala su petición con un acuerdo firmado en libro de actas. Y las actas firmadas libremente se convierten en leyes en las comunidades nativas, leyes que deben ser respetadas. Mientras la RNPS mantenga una política de no asentamiento de comunidades al interior de la misma, no tendrá solución este complejo problema que puede reventar en forma de brujería, entre otros posibles estallidos. Una válvula de escape, con gran sufrimiento para las familias indígenas, es la migración en busca de un trabajo, habitualmente mal remunerado, en Lima o en ciudades costeras, siguiendo el despegue económico peruano.

© Parroquia Santa Rita de Castilla, 2012. Baño en la comunidad de Santa Clara, perteneciente al proyecto de agua y desagüe. Lo primero que se ve llegando a la comunidad, no son las casas, son los baños. El arquitecto que los diseñó merece un premio: se hace acreedor de una gorra para tapar su mollera. Los tubos, por cierto, están malogrados desde el primer día, no hay desnivel.


Postdata: La reunión convocada por la comunidad de Santa Clara se llevó a cabo el 16 de octubre de 2013. Como queda indicado, sólo asistieron a la convocatoria los miembros del equipo parroquial. Seguramente las autoridades de SRC no quieren indisponerse con la comunidad de Leoncio Prado, casi cinco veces más grande. Y los comuneros de Leoncio Prado, estimulados por los consejos de funcionarios del SERNANP, sintieron la fuerza necesaria para obviar la plasmación de su firma en el libro de actas de la comunidad de Santa Clara, que ya no piensan cumplir. Como anécdota: al día siguiente, 17 de octubre de 2013, se jugó un partido de fútbol entre muchachos de ambas comunidades, en Leoncio Prado. Un joven de Santa Clara tuvo que ser evacuado a Iquitos por rotura de hueso. No conviene precipitarse en sacar conclusiones, la anécdota está traída para ver la relación entre comunidades vecinas.


Santa Rita de Castilla, octubre 2013 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Jan Hus

Francisco Javier Bernad Morales

Jan Hus nació hacia 1370 en el seno de una humilde familia bohema, cuya situación económica se agravó debido a la prematura muerte del padre. No obstante, pese a las dificultades, pudo seguir estudios ayudándose con trabajos humildes en la parroquia, y alcanzó a entrar, por caridad, en la universidad de Praga. Ordenado sacerdote en 1400, dos años más tarde era nombrado rector de la universidad y predicador de la iglesia de Belén.

Por entonces, hacía tiempo que había arraigado en Bohemia la idea de que la Iglesia estaba necesitada de una profunda reforma. Milic de Kromerice, fallecido en 1374, había criticado al emperador Carlos IV como encarnación del mal y su discípulo, Matías de Janow, alarmado por el cisma[1], en el que veía una manifestación del poder del Anticristo, había contrapuesto la Iglesia visible en que los pecadores viven mezclados con los verdaderos cristianos, con la invisible, formada por los santos. En este ambiente muy pronto se difundieron las concepciones del inglés Wyclif, que fueron acogidas con entusiasmo por los estudiantes bohemos, enfrentados por entonces con los alemanes.

Hus bebió de las ideas de Wyclif, aunque nunca llegó a aceptarlas en su totalidad. En particular permaneció ajeno a las especulaciones de aquel sobre la Eucaristía. Su interés se centraba en la reforma de las estructuras eclesiásticas y sobre ella predicó en la iglesia de Belén, utilizando el idioma checo, ante un público extremadamente numeroso. En estas circunstancias, el rey Wenceslao IV, por problemas que tenían que ver con su pretensión de ser coronado emperador, decidió reformar la organización de la universidad de Praga, dando a los checos tres votos de un total de cuatro, lo que provocó la emigración de numerosos estudiantes alemanes (1408). El apoyo de Hus a esta medida motivó su primer choque con el arzobispo, quien hasta entonces lo había respaldado.

La situación se agravó cuando en 1412, Juan XXIII[2] hizo predicar en Praga una indulgencia con cuyo producto se pagarían los ejércitos papales que luchaban contra el rey de Nápoles. A Hus le pareció inadmisible que se traficara con los bienes espirituales para sufragar una guerra, por lo que se opuso vigorosamente y algunos de sus oyentes en Belén llegaron a abuchear a los predicadores de la bula. Por este hecho, Wenceslao hizo decapitar a tres estudiantes. En el funeral, Hus pronunció un panegírico y a continuación abandonó Praga para refugiarse en el sur de Bohemia. Enfrentado tanto al poder espiritual como al civil, su popularidad entre los artesanos y comerciantes de las ciudades, los campesinos y algunos sectores de la baja nobleza, era más grande que nunca. Frente a una Iglesia corrompida por las riquezas, esgrimió el ideal de la Iglesia de Cristo, que los fieles podrían alcanzar mediante reformas emanadas de la misma comunidad. Ya antes había predicado sobre lo perjudicial de que los nobles entregaran bienes a la Iglesia; ahora, en un paso más allá, solicitaba al poder temporal que secularizara las posesiones eclesiásticas. Llegó incluso a afirmar que el pecado privaba no solo a los sacerdotes, sino también a los gobernantes laicos del ejercicio de la autoridad y, en consecuencia, que era legítimo para el súbdito oponerse a órdenes injustas.

En el exilio se entregó a la traducción de la Biblia al checo, sin descuidar las tareas de predicador, por las que siempre había mostrado una gran predilección y para las cuales tenía, sin duda, grandes aptitudes. Estas actividades llegaron a alarmar a algunos teólogos, que lo acusaron de herejía ante el concilio de Constanza. Seguro de su inocencia y amparado en un salvoconducto emitido por el rey de Hungría, Segismundo, hermano de Wenceslao, Hus se dirigió a la ciudad suiza con el propósito de convencer a los padres conciliares de la ortodoxia de sus posiciones. No pudo, sin embargo, argumentar como era su intención, ya que no se le dio más opción que retractarse. Consciente de lo que le aguardaba, respondió que de las cuarenta y cinco proposiciones heréticas que se le atribuían solo cuatro eran realmente suyas, y que las demás eran falsedades propaladas por sus enemigos. En cuanto a esas cuatro, estaba dispuesto a abandonarlas si se le convencía de su error. Eso bastó para que el concilio le declarara hereje y lo entregara al brazo secular, encarnado en ese momento en Segismundo de Hungría. Hus afrontó valerosamente su destino y murió en la hoguera el 6 de julio de 1415, pero sus ideas no perecieron con él. Al contrario, sus seguidores se radicalizaron y Bohemia hubo de hacer frente a una cruenta guerra que solo terminó en 1434.

El 17 de noviembre de 1999, el papa Juan Pablo II, en un simposio sobre Jan Hus celebrado en la Universidad Papal de Letrán, pronunció estas palabras:

Hoy, en vísperas del Gran Jubileo, siento el deber de expresar mi profunda pena por la cruel muerte infligida a Jan Hus, y por la consiguiente herida, fuente de conflictos y divisiones, que se abrió de ese modo en la mente y en el corazón del pueblo bohemo. Ya durante mi primera visita a Praga expresé la esperanza de que se dieran pasos decisivos en el camino de la reconciliación y de la verdadera unidad en Cristo. Las heridas de los siglos pasados deben curarse con una nueva mirada en perspectiva y con el establecimiento de relaciones completamente renovadas.





[1] El cisma de Occidente (1378-1417) del que me he ocupado en artículos anteriores.
[2] Considerado antipapa.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Asimbonanga

Con esta canción dedicamos un emocionado recuerdo a Nelson Mandela y nos hacemos eco de las palabras del Papa Francisco:

"Rindo homenaje al firme compromiso demostrado por Mandela en la promoción de la dignidad humana de todos los ciudadanos y en la creación de una nueva Sudáfrica basada en los firmes cimientos de la no violencia, la reconciliación y la verdad."

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Oración a María

María, la mujer de la escucha, de la decisión, de la acción.

María, mujer de la escucha, haz que se abran nuestros oídos; que sepamos escuchar la Palabra de tu Hijo Jesús entre las miles de palabras de este mundo; haz que sepamos escuchar la realidad en la que vivimos, a cada persona que encontramos, especialmente a quien es pobre, necesitado, tiene dificultades.
María, mujer de la decisión, ilumina nuestra mente y nuestro corazón, para que sepamos obedecer a la Palabra de tu Hijo Jesús sin vacilaciones; danos la valentía de la decisión, de no dejarnos arrastrar para que otros orienten nuestra vida.
María, mujer de la acción, haz que nuestras manos y nuestros pies se muevan «deprisa» hacia los demás, para llevar la caridad y el amor de tu Hijo Jesús, para llevar, como tú, la luz del Evangelio al mundo. Amén.

Palabras del Santo Padre en mayo de 2013 como conclusión del mes mariano

martes, 3 de diciembre de 2013

San Francisco Javier

Hoy la Iglesia recuerda a San Francisco Javier, un noble navarro, amigo de San Ignacio de Loyola, que en el siglo XVI lo abandonó todo para marchar al otro extremo de la tierra.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Oración de Adviento

Marcelo A. Murúa
Tiempo de Adviento,
Tiempo de espera.
Dios que se acerca,
Dios que ya llega.
Esperanza del pueblo,
la vida nueva.
El Reino nace,
don y tarea. 
Te cantamos Padre bueno
a la esperanza.
Con María, ayúdanos Señor,
a vivir generosos en la entrega,
a ofrecer nuestra vida como ella,
a escuchar tu Palabra en todo tiempo,
a practicar sin descanso el Evangelio,
ayúdanos a vivir solidarios con los que sufren,
con quienes hoy como ayer
en Belén no tienen lugar. Te cantamos Padre Bueno
a la esperanza.
Con los pastores de Belén,
ayúdanos señor
a vivir la Vigilia de tu Reino,
a correr presurosos a tu encuentro,
a descubrir tu Rostro en medio del pueblo,
a no quedarnos "dormidos" en la construcción del mundo nuevo. Te cantamos Padre Bueno
a la esperanza.
Con los ángeles de Belén,
ayúdanos Señor,
a cantar al mundo entero tu Presencia,
¡Dios-está-con- nosotros !
Construyamos la paz entre los hombres,
Edifiquemos la Justicia entre los pueblos. Te cantamos Padre Bueno
a la esperanza.
Con Jesús niño-Dios,
ayúdanos Señor,
a abrigar la esperanza que nace en cada Adviento,
a escuchar los clamores de tu pueblo,
a regar con nuestras vidas
la semilla de tu Reino,
a ser Mensajeros de tu Amor,
a construir comunidades de servicio y oración. Navidad, fiesta del hombre.
Navidad, fiesta de Dios.
Queremos ser tus Testigos,
danos la fuerza Señor.



domingo, 1 de diciembre de 2013

Las dos venidas de Cristo

San Cirilo de Jerusalén

Anunciamos la venida de Cristo, pero no una sola, sino también una segunda, mucho más magnífica que la anterior. La primera llevaba consigo un significado de sufrimiento; esta otra, en cambio, llevará la diadema del reino divino.
Pues casi todas las cosas son dobles en nuestro Señor Jesucristo. Doble es su nacimiento: uno, de Dios, desde toda la eternidad; otro, de la Virgen, en la plenitud de los tiempos. Es doble también su descenso: el primero, silencioso, como la lluvia sobre el vellón; el otro, manifiesto, todavía futuro.
En la primera venida fue envuelto con fajas en el pesebre; en la segunda se revestirá de luz como vestidura. En la primera soportó la cruz, sin miedo a la ignominia; en la otra vendrá glorificado, y escoltado por un ejército de ángeles.
No pensamos, pues, tan sólo en la venida pasada; esperamos también la futura. Y, habiendo proclamado en la primera: Bendito el que viene en nombre del Señor, diremos eso mismo en la segunda; y, saliendo al encuentro del Señor con los ángeles, aclamaremos, adorándolo: Bendito el que viene en nombre del Señor.
El Salvador vendrá, no para ser de nuevo juzgado, sino para llamar a su tribunal a aquellos por quienes fue llevado a juicio. Aquel que antes, mientras era juzgado, guardó silencio refrescará la memoria de los malhechores que osaron insultarle cuando estaba en la cruz, y les dirá: Esto hicisteis y yo callé.
Entonces, por razones de su clemente providencia, vino a enseñar a los hombres con suave persuasión; en esa otra ocasión, futura, lo quieran o no, los hombres tendrán que someterse necesariamente a su reinado.
De ambas venidas habla el profeta Malaquías: De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis. He ahí la primera venida.
Respecto a la otra, dice así: El mensajero de la alianza que vosotros deseáis: miradlo entrar –dice el Señor de los ejércitos-, ¿Quién podrá resistir el día de su venida? ¿Quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que refina la plata.
Escribiendo a Tito, también Pablo habla de esas dos venidas, en estos términos: Ha aparecido la gracia de Dios que trae la salvación para todos los hombres; enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestros, Jesucristo. Ahí expresa su primera venida, dando gracias por ella; pero también la segunda, la que esperamos. 
Por esa razón, en nuestra profesión de fe, tal como la hemos recibido por tradición decimos que creemos en aquel que subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Vendrá, pues, desde los cielos, nuestro Señor Jesucristo. Vendrá ciertamente hacia el fin de este mundo, en el último día, con gloria. Se realizará entonces la consumación de este mundo, y este mundo, que fue creado al principio, será otra vez renovado.


De la Catequesis de San Cirilo de Jerusalén, Obispo 
(Catequesis 15, 1-3: PG 33, 870-874)